En el dinámico mapa turístico de América Latina, Costa Rica ha logrado asegurar una posición de privilegio. Según los datos más recientes de Estrategia & Negocios, el país figura como uno de los cinco destinos con mayor proyección para el desarrollo de hotelería de lujo, compartiendo el podio con gigantes como México, Brasil, Colombia y República Dominicana.
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El sector hotelero en la región atraviesa un ciclo expansivo robusto, con un crecimiento proyectado del 13% en proyectos para el bienio 2026-2027. En este contexto, Costa Rica destaca no solo por la cantidad de nuevas llaves, sino por la calidad y el perfil de las inversiones. Cadenas de la talla de Marriott y Hilton lideran esta avanzada, con planes que contemplan más de 20 aperturas conjuntas en territorio nacional hacia 2028.
Entre los hitos más esperados para este año destaca la apertura del JW Marriott All-Inclusive en Costa Elena, un proyecto que simboliza la evolución del concepto «todo incluido» hacia estándares de ultra-lujo y responsabilidad ecológica en la provincia de Guanacaste.
Costa Rica se consolida como destino para la hotelería de alta gama
La proyección de Costa Rica no es casual. El mercado ha identificado tres diferenciadores críticos que atraen al viajero de alto valor y, por consecuencia, al capital internacional:
- Madurez y Reputación: A diferencia de mercados emergentes, Costa Rica posee una marca país consolidada que garantiza seguridad jurídica y operativa a los desarrolladores.
- Diseño Biofílico y Experiencial: La tendencia para 2026 dicta que el lujo ya no se mide solo por la opulencia, sino por la integración con el entorno. Proyectos como los de Design Hotels y Autograph Collection están redefiniendo el paisaje arquitectónico costarricense priorizando la conexión con la naturaleza.
- Resiliencia del Sector: A pesar de los retos logísticos globales, la hotelería «Upper-Upscale» en el país ha mostrado una capacidad única para mantener tarifas competitivas y altos niveles de ocupación.
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Perspectivas para el cierre de 2026
El Barómetro mundial de ONU Turismo confirma que el flujo de viajeros internacionales superará los 1,500 millones, y Costa Rica está estratégicamente posicionada para captar el segmento que prioriza la exclusividad, el bienestar y el impacto positivo. El reto para los desarrolladores locales será mantener la diferenciación frente a la creciente oferta regional, apostando por la digitalización de servicios y la personalización extrema de la experiencia del huésped.
Fuente: Revistaeyn.com


