Stablecoins lideran el nuevo sistema financiero, las stablecoins dejaron de ser una herramienta exclusiva del ecosistema cripto para convertirse en uno de los motores más dinámicos de la transformación financiera en América Latina. Esa fue una de las principales conclusiones que dejó la apertura de la Stablecoin Conference 2026, organizada por Bitso en Ciudad de México, un encuentro que reunió a más de 2.000 asistentes internacionales y que se consolidó como uno de los eventos más relevantes sobre activos digitales, pagos y nuevas infraestructuras financieras en la región.
Durante la primera jornada del evento, Bitso presentó la segunda edición de su informe Stablecoin Landscape in Latin America, un estudio que analiza la evolución de las stablecoins entre más de 1.900 clientes institucionales de Bitso Business durante el primer semestre de 2026. Los resultados muestran que América Latina está entrando en una nueva etapa de adopción financiera digital, marcada por una creciente integración entre las finanzas tradicionales y las tecnologías basadas en blockchain.
Más allá de las cifras de crecimiento, el reporte plantea una tesis de fondo: el mercado financiero latinoamericano está avanzando hacia un modelo híbrido donde bancos, fintechs, empresas y plataformas de activos digitales comienzan a operar sobre infraestructuras compartidas, dejando atrás la división histórica entre el mundo financiero tradicional y el ecosistema cripto.
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Las stablecoins se consolidan como líderes del mercado
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el papel dominante que han alcanzado las stablecoins dentro del universo de activos digitales en América Latina.
Por primera vez, estos activos respaldados por monedas fiduciarias superaron a Bitcoin como la categoría más comprada en la región. Según los datos presentados por Bitso, las stablecoins concentraron el 40% de todas las adquisiciones de activos digitales realizadas por usuarios latinoamericanos, confirmando una tendencia que venía fortaleciéndose durante los últimos años.
La razón detrás de este crecimiento responde a múltiples factores. Las stablecoins ofrecen menor volatilidad que otros criptoactivos, facilitan pagos internacionales, permiten proteger valor frente a procesos inflacionarios y se han convertido en una alternativa eficiente para empresas que realizan operaciones transfronterizas.
En economías donde los movimientos de divisas, las transferencias internacionales y los costos de intermediación financiera siguen representando desafíos importantes, estos activos digitales han encontrado un espacio cada vez más amplio dentro de la actividad económica cotidiana.
El fenómeno ya no responde únicamente a usuarios individuales. El informe evidencia que las empresas están acelerando su adopción de forma significativa.
El crecimiento institucional acelera la transformación
Uno de los datos que más llamó la atención durante la conferencia fue el crecimiento de las operaciones institucionales vinculadas a stablecoins.
Bitso Business registró un aumento interanual del 81% en el volumen total de pagos procesados mediante stablecoins durante el primer semestre de 2026, una cifra que refleja el interés creciente de empresas, entidades financieras y organizaciones por incorporar estas soluciones dentro de sus operaciones.
La evolución es especialmente relevante porque muestra que el crecimiento del sector ya no depende exclusivamente de usuarios individuales o entusiastas de la tecnología blockchain.
Las compañías están comenzando a utilizar stablecoins para optimizar pagos internacionales, reducir costos operativos, acelerar liquidaciones y mejorar la eficiencia de sus flujos financieros.
En un contexto donde la velocidad de las transacciones y la reducción de intermediarios se han convertido en factores estratégicos para la competitividad empresarial, las stablecoins aparecen como una solución capaz de generar ventajas operativas concretas.
El crecimiento institucional también revela un cambio profundo en la percepción de estas tecnologías. Lo que hace algunos años era visto como una innovación experimental comienza a ser considerado infraestructura financiera.
El nacimiento de las finanzas híbridas
Quizás el concepto más importante presentado durante la Stablecoin Conference 2026 fue el de las denominadas «Finanzas Híbridas» o HyFi.
Según Bitso, el mercado está entrando en una nueva etapa donde las fronteras entre las finanzas tradicionales (TradFi) y las finanzas descentralizadas (DeFi) comienzan a desaparecer.
La evidencia más contundente de esta convergencia aparece en la composición de los nuevos clientes corporativos de Bitso Business.
Durante 2026, el 60% de las nuevas empresas incorporadas a la plataforma correspondió a bancos e instituciones financieras tradicionales. Las compañías vinculadas directamente al ecosistema cripto representaron apenas el 7%, mientras que las empresas de la economía tradicional alcanzaron el 33%.
La cifra confirma que los grandes actores financieros ya no observan la tecnología blockchain desde la distancia.
Por el contrario, están integrando activamente estas herramientas dentro de sus operaciones.
Al mismo tiempo, las empresas nacidas dentro del ecosistema de activos digitales avanzan hacia modelos cada vez más regulados y conectados con el sistema financiero convencional.
El resultado es una arquitectura financiera más integrada, donde la confianza, escala y regulación propias de las finanzas tradicionales se combinan con la velocidad, programabilidad y eficiencia que ofrece la tecnología blockchain.
Bancos y blockchain dejan de competir
Durante años, gran parte de la conversación alrededor de los activos digitales estuvo marcada por la idea de una competencia entre el sistema financiero tradicional y las nuevas plataformas descentralizadas.
Sin embargo, los datos presentados por Bitso sugieren que esa etapa está quedando atrás.
La tendencia actual apunta hacia modelos colaborativos donde bancos, fintechs y compañías tecnológicas utilizan infraestructuras comunes para ofrecer mejores productos y servicios financieros.
Daniel Vogel, CEO y cofundador de Bitso, explicó durante la conferencia que el mercado está avanzando hacia un escenario donde la discusión ya no gira alrededor de dos mundos separados.
“Estamos entrando en una era de sistemas financieros híbridos en la que ya no se trata del mundo de las finanzas tradicionales y el de los activos digitales por separado. Lo que vemos es un conjunto de empresas, instituciones y personas construyendo soluciones integradas para responder a las necesidades del mercado”, señaló Vogel.
Para el directivo, la creciente participación de bancos y entidades financieras tradicionales constituye una validación de esa visión.
Las instituciones que durante años observaron con cautela el desarrollo de los activos digitales ahora están incorporando capacidades blockchain dentro de sus estrategias de negocio.
América Latina acelera su modernización financiera
La evolución de las stablecoins también refleja una transformación más amplia dentro del sistema financiero regional.
Históricamente, América Latina ha enfrentado desafíos relacionados con costos elevados de intermediación, lentitud en transferencias internacionales, baja inclusión financiera y limitaciones en el acceso a servicios financieros modernos.
Las nuevas infraestructuras basadas en blockchain ofrecen alternativas para superar parte de esas barreras.
Las stablecoins permiten transferencias prácticamente instantáneas, reducen costos operativos y facilitan el acceso a herramientas financieras para personas y empresas que tradicionalmente enfrentaban mayores dificultades para participar plenamente en los mercados.
El crecimiento observado durante 2026 sugiere que estas ventajas están siendo reconocidas tanto por consumidores como por organizaciones.
La adopción institucional, particularmente entre bancos y entidades financieras, podría acelerar aún más este proceso durante los próximos años.
Más allá del ecosistema cripto
Uno de los aspectos más relevantes del reporte es que demuestra cómo las stablecoins están dejando de ser un fenómeno limitado al universo de los activos digitales.
Su adopción se está extendiendo hacia industrias, compañías y sectores que anteriormente no tenían una relación directa con la tecnología blockchain.
Esto incluye pagos corporativos, remesas, comercio internacional, operaciones financieras empresariales y nuevas soluciones para la gestión de tesorería.
A medida que estas herramientas se integran en procesos cotidianos, la tecnología subyacente pierde protagonismo frente a los beneficios concretos que ofrece.
Para muchas organizaciones, la discusión ya no se centra en utilizar blockchain, sino en lograr pagos más rápidos, menores costos y mayor eficiencia operativa.
Esa transición es precisamente una de las señales más claras de madurez tecnológica.
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El futuro de las finanzas ya está en construcción
La Stablecoin Conference 2026 dejó claro que la industria financiera latinoamericana atraviesa uno de los procesos de transformación más importantes de las últimas décadas.
Las stablecoins están ganando terreno como herramienta de pagos, reserva de valor e infraestructura financiera. Los bancos están incorporando capacidades blockchain. Las fintech amplían sus ecosistemas digitales. Y las empresas buscan nuevas formas de optimizar sus operaciones.
En ese escenario, el concepto de finanzas híbridas emerge como una posible hoja de ruta para el futuro.
Más que sustituir a los sistemas existentes, la nueva etapa parece orientarse a combinar las fortalezas de ambos mundos: la confianza institucional y regulación de las finanzas tradicionales con la innovación, velocidad y flexibilidad que aporta la tecnología blockchain.
Para Bitso, el crecimiento del 81% en los volúmenes institucionales de stablecoins y la masiva incorporación de entidades financieras tradicionales son señales de que esa transición ya está en marcha.
La pregunta ya no es si las stablecoins formarán parte del sistema financiero latinoamericano, sino qué tan rápido evolucionará la integración entre las finanzas tradicionales y las nuevas infraestructuras digitales.
Y todo indica que ese proceso apenas comienza.

