SoftBank y Kaszek ven una nueva mina de oro en Latinoamérica, la nueva ola de inversión tecnológica en América Latina ya no se concentra únicamente en fintechs, ecommerce o plataformas de delivery. Ahora los grandes fondos globales comenzaron a mirar oportunidades que hasta hace pocos años parecían secundarias dentro del ecosistema emprendedor regional. El mercado pet en Brasil y la reconstrucción económica digital de Venezuela se están convirtiendo en dos de las apuestas más inesperadas y ambiciosas de inversionistas internacionales como SoftBank y Kaszek Ventures.
La señal más reciente llegó durante el Latin America Private Tech Trailblazers Summit organizado por Bank of America en Nueva York, donde líderes del venture capital y ejecutivos tecnológicos discutieron hacia dónde se mueve la próxima etapa de crecimiento de América Latina. Allí quedó claro que la región atraviesa un momento completamente distinto al de los años anteriores: la inteligencia artificial, el regreso del capital hacia mercados emergentes y la búsqueda de nuevas verticales de consumo están redefiniendo el mapa de oportunidades.
Lo más llamativo es que los inversionistas ya no están apostando únicamente por los sectores tradicionales de tecnología. Ahora buscan industrias subestimadas, mercados emocionalmente poderosos y países donde todavía existe espacio para construir desde cero. En ese escenario, Brasil aparece como un gigante del consumo pet y Venezuela como una posible frontera emergente para nuevas startups.
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América Latina entra en una nueva etapa tecnológica
Durante los últimos quince años, el ecosistema tecnológico latinoamericano estuvo dominado por una narrativa muy específica: fintechs, bancos digitales, ecommerce y delivery. Empresas como Nubank, Mercado Libre, Rappi, iFood y Creditas se transformaron en símbolos del crecimiento tecnológico regional.
Sin embargo, el mercado comenzó a madurar.
Los inversionistas ya no buscan solamente compañías capaces de crecer rápidamente. Ahora también priorizan negocios sostenibles, modelos de monetización claros, integración de datos y capacidad de sobrevivir en contextos macroeconómicos complejos.
Además, el auge de la inteligencia artificial está modificando completamente la manera en que las startups construyen productos, automatizan operaciones y escalan regionalmente.
En el summit organizado por Bank of America, ejecutivos del sector coincidieron en que América Latina vive una combinación poco frecuente de factores positivos: abundante liquidez global, aceleración de la IA y rotación de capital hacia mercados emergentes.
Según datos presentados durante el evento, el gasto global en infraestructura de inteligencia artificial podría pasar de US$155 mil millones en 2022 a cerca de US$770 mil millones en 2026.
Ese crecimiento está creando nuevas oportunidades para startups latinoamericanas que logren integrar IA dentro de sus operaciones y construir ecosistemas escalables.
SoftBank mira al mercado pet brasileño
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue la visión del SoftBank Latin America Fund sobre el mercado pet brasileño.
Alex Szapiro, general manager para Latinoamérica del fondo japonés, aseguró que el negocio de mascotas es una de las oportunidades más subestimadas de Brasil.
La afirmación no es menor.
SoftBank fue uno de los grandes impulsores del boom tecnológico latinoamericano durante los últimos años y participó en inversiones multimillonarias en startups de toda la región.
Ahora el grupo considera que sectores relacionados con consumo emocional y servicios especializados pueden convertirse en motores importantes de crecimiento.
Brasil ya es uno de los mayores mercados pet del planeta. Millones de familias consideran a perros y gatos como parte central de sus hogares y están dispuestas a gastar cada vez más dinero en alimentación, salud, seguros y bienestar animal.
El negocio pet ya no es un mercado pequeño
El mercado pet dejó de ser una categoría secundaria del retail.
Actualmente funciona como una industria multimillonaria que incluye:
- alimentos premium
- seguros veterinarios
- ecommerce especializado
- servicios digitales
- salud animal
- grooming
- suscripciones
- marketplaces
- productos tecnológicos
SoftBank considera que todavía existe un enorme espacio para innovar dentro de este ecosistema.
Uno de los casos mencionados durante el evento fue el de Petlove, startup brasileña especializada en productos y servicios para mascotas. La empresa desarrolló soluciones de seguros veterinarios para enfrentar uno de los mayores problemas financieros de los hogares brasileños: los altos costos de atención médica animal.
Según Szapiro, una hospitalización veterinaria puede superar fácilmente los US$500, algo muy costoso para gran parte de la población brasileña.
Eso convierte al seguro pet en una vertical extremadamente atractiva.
La economía emocional mueve nuevas inversiones
El interés por el mercado pet refleja una transformación mucho más profunda en la economía digital.
Los inversionistas comenzaron a mirar negocios vinculados con bienestar emocional, vínculos afectivos y hábitos cotidianos.
Después de años enfocados exclusivamente en eficiencia financiera y automatización, ahora muchas startups intentan capturar espacios relacionados con calidad de vida, cuidado personal y experiencias emocionales.
Las mascotas ocupan precisamente ese lugar.
El crecimiento de hogares unipersonales, el retraso en la maternidad y los cambios culturales urbanos impulsaron el gasto en animales domésticos en prácticamente todo el mundo.
Brasil se convirtió en uno de los mercados más importantes dentro de esa tendencia.
Kaszek apuesta por el futuro de Venezuela
Mientras SoftBank mira al mercado pet brasileño, Kaszek Ventures sorprendió al mostrarse extremadamente optimista sobre Venezuela.
Nicolás Szekasy, cofundador del fondo, afirmó públicamente que está “super bullish” con el futuro venezolano.
La declaración resulta llamativa debido a que Venezuela ha atravesado durante años una de las crisis económicas y sociales más profundas de América Latina.
Sin embargo, justamente ahí es donde Kaszek identifica una oportunidad histórica.
La diáspora venezolana podría cambiar el escenario
Szekasy considera que la diáspora venezolana se transformó en uno de los mayores activos estratégicos del país.
Miles de profesionales venezolanos construyeron experiencia internacional en mercados como México, Brasil, Argentina y Estados Unidos.
Muchos de ellos trabajaron en startups tecnológicas, fintechs, ecommerce y compañías digitales durante los últimos años.
Ahora algunos inversionistas creen que parte de ese talento podría regresar a Venezuela o abrir operaciones locales aprovechando un escenario donde prácticamente todo está por construirse.
Eso convierte al país en una especie de mercado virgen para nuevos emprendimientos tecnológicos.
“Todo está por hacerse”
Uno de los conceptos más repetidos por Szekasy fue precisamente esa idea: en Venezuela todavía existe espacio para construir industrias enteras desde cero.
En mercados más maduros, muchas categorías digitales ya poseen líderes consolidados.
En cambio, Venezuela representa un ecosistema donde todavía existen enormes vacíos en:
- pagos digitales
- ecommerce
- logística
- banca digital
- infraestructura tecnológica
- software empresarial
- marketplaces
- servicios financieros
Kaszek considera que los próximos cinco años podrían abrir oportunidades extraordinarias para startups capaces de adaptarse al contexto venezolano.
El regreso del capital hacia emergentes
El optimismo de SoftBank y Kaszek también está conectado con un fenómeno global mucho más amplio: el regreso del capital hacia mercados emergentes.
Después de varios años dominados por tasas de interés altas y cautela financiera, los inversionistas internacionales comenzaron nuevamente a buscar oportunidades fuera de Estados Unidos y Europa.
Bank of America proyecta que los flujos de inversión hacia mercados emergentes podrían casi duplicarse, pasando de US$49 mil millones a US$96 mil millones.
América Latina aparece bien posicionada dentro de ese movimiento.
La IA acelera la nueva economía regional
Otro punto central del summit fue la inteligencia artificial.
Los ejecutivos coincidieron en que la IA dejó de ser simplemente una herramienta experimental para convertirse en parte estructural de las operaciones empresariales.
Las startups latinoamericanas ahora compiten utilizando:
- automatización
- análisis predictivo
- agentes conversacionales
- personalización masiva
- motores de recomendación
- modelos de riesgo impulsados por IA
La integración tecnológica ya no es opcional.
Datos y ecosistemas son el nuevo petróleo
Henrique Iwamoto, socio de Prosus Latam Ecosystem, explicó durante el evento que la integración de datos entre compañías se convirtió en uno de los activos más valiosos del ecosistema tecnológico regional.
Empresas como iFood funcionan ahora como plataformas capaces de conectar información, publicidad, scoring financiero y comportamiento de consumo.
Eso permite:
- reducir riesgo crediticio
- aumentar monetización
- mejorar cross-selling
- fortalecer retención de usuarios
La lógica de ecosistema se vuelve cada vez más importante.
La IA conversacional transforma la banca
El summit también mostró cómo las fintechs latinoamericanas están integrando inteligencia artificial dentro de sus operaciones cotidianas.
Cloudwalk presentó a “Gabriel”, un agente de IA que ya atiende la mayoría de las interacciones con clientes sin intervención humana.
Por su parte, StarkBank habló sobre el futuro de la banca basada en prompts conversacionales únicos, donde el usuario podrá resolver operaciones complejas mediante lenguaje natural.
La tendencia confirma que la próxima generación fintech será mucho más automatizada y personalizada.
América Latina cambia su narrativa
Durante años, la región fue vista como un territorio complejo, inestable y difícil para escalar tecnología.
Hoy muchos fondos comienzan a cambiar esa percepción.
La combinación entre talento, digitalización acelerada, mercados grandes y nuevas oportunidades sectoriales está transformando la narrativa regional.
El interés de SoftBank por el mercado pet brasileño y el entusiasmo de Kaszek con Venezuela reflejan precisamente eso: los inversionistas ya no buscan únicamente copiar modelos de Silicon Valley.
Ahora intentan identificar oportunidades profundamente conectadas con la realidad latinoamericana.
El nuevo mapa de oportunidades
Lo más importante de esta nueva etapa es que el crecimiento tecnológico regional se está diversificando.
Las oportunidades ya no se concentran solo en São Paulo, Ciudad de México o fintechs multimillonarias.
Ahora aparecen nuevas verticales como:
- economía pet
- IA aplicada
- reconstrucción digital
- marketplaces especializados
- infraestructura de datos
- automatización financiera
- seguros digitales
- economía creator
- salud tecnológica
La próxima generación de unicornios latinoamericanos probablemente surgirá de sectores que hace pocos años pasaban desapercibidos.
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El futuro será menos obvio
Tal vez la principal conclusión del encuentro es que el futuro tecnológico latinoamericano será mucho menos predecible que antes.
Los grandes fondos ya no están apostando únicamente por los mercados más evidentes.
SoftBank encontró potencial en las mascotas brasileñas.
Kaszek ve oportunidades en la reconstrucción venezolana.
Y ambos coinciden en algo fundamental: América Latina todavía posee enormes espacios sin explorar dentro de la nueva economía digital.


