Multilatinas, empresas latinoamericanas que están redefiniendo la expansión global, durante décadas, América Latina fue vista principalmente como un destino para la inversión extranjera proveniente de Estados Unidos, Europa o Asia. Sin embargo, en los últimos años ha emergido un fenómeno empresarial que está transformando el mapa económico regional: el crecimiento de las llamadas multilatinas, compañías nacidas en América Latina que han logrado expandirse más allá de sus fronteras y competir en mercados internacionales.
Hoy estas organizaciones no solo generan miles de empleos y movilizan inversiones multimillonarias, sino que también representan una nueva etapa en la madurez empresarial de la región. Desde gigantes energéticos y mineros hasta empresas de alimentos, telecomunicaciones e infraestructura, las multilatinas han demostrado que las compañías latinoamericanas pueden construir modelos de negocio escalables y convertirse en actores relevantes dentro de la economía global.
Un reciente estudio elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), titulado “Multilatinas en movimiento: características, motivaciones y lineamientos de política”, ofrece una de las radiografías más completas sobre este fenómeno y revela que, aunque estas empresas ya tienen presencia en 116 países, continúan encontrando en América Latina su principal fuente de ingresos, empleo y crecimiento.
Vea también: Brasil busca evitar nuevos aranceles de EE. UU.
El ascenso de las multilatinas
La internacionalización empresarial latinoamericana no es un fenómeno nuevo. Sin embargo, en los últimos veinte años ha ganado una dimensión mucho más relevante gracias al fortalecimiento de grandes corporaciones regionales que han logrado expandirse mediante adquisiciones, inversiones directas y apertura de operaciones en nuevos mercados.
Las multilatinas surgieron inicialmente como una respuesta a la necesidad de crecer en economías domésticas limitadas por tamaño, volatilidad o ciclos económicos recurrentes. Muchas de estas compañías comprendieron que para aumentar su escala debían salir de sus fronteras y buscar nuevas oportunidades de negocio.
Lo interesante es que esta expansión no ha significado un abandono de sus mercados de origen. Por el contrario, el estudio del BID muestra que cerca del 77% de las ventas de estas compañías todavía se genera en América Latina y el Caribe, mientras que el 93% del empleo continúa concentrado en la región.
Esto demuestra que, aunque han adquirido una dimensión multinacional, las multilatinas siguen profundamente conectadas con las economías latinoamericanas y mantienen allí el núcleo de sus operaciones.
Las empresas que lideran el fenómeno
El ranking de las mayores multilatinas por volumen de ventas refleja claramente cuáles son los países que han logrado construir conglomerados empresariales con capacidad de competir internacionalmente.
La petrolera brasileña Petrobras lidera la clasificación con ingresos superiores a los US$102.000 millones, consolidándose como la compañía latinoamericana más grande por facturación.
Le siguen otras corporaciones brasileñas como JBS, una de las mayores procesadoras de proteína animal del mundo, y Cosan-Raízen, referente en energía y biocombustibles.
Entre las empresas más destacadas también aparecen América Móvil, el gigante mexicano de las telecomunicaciones; Vale, una de las principales mineras del planeta; Ecopetrol, insignia energética de Colombia; Marfrig, Grupo Bimbo, Empresas Copec y Techint-Ternium.
La composición del ranking revela un patrón interesante: los sectores con mayor presencia internacional continúan siendo aquellos vinculados a recursos naturales, energía, minería, alimentos y telecomunicaciones, industrias donde América Latina ha construido ventajas competitivas históricas.
Sin embargo, también evidencia la creciente sofisticación de las empresas regionales, capaces de gestionar operaciones complejas en múltiples jurisdicciones y mercados.
Brasil y México, las grandes potencias corporativas
Uno de los hallazgos más contundentes del estudio es la enorme concentración geográfica de las multilatinas.
Más del 85% de las empresas analizadas proviene de apenas cinco países: Brasil, México, Chile, Argentina y Colombia.
Brasil lidera ampliamente este fenómeno. Cerca del 27% de las multilatinas estudiadas tiene origen brasileño, seguido por México con poco más del 20%.
La explicación se encuentra en varios factores. Por un lado, ambos países cuentan con los mercados internos más grandes de la región, lo que les permitió desarrollar compañías con suficiente escala para competir internacionalmente.
Por otro, poseen mercados financieros relativamente más desarrollados y políticas históricas de apoyo a la expansión empresarial.
Brasil, por ejemplo, impulsó durante años la internacionalización de sus empresas a través de líneas de financiación y programas respaldados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).
México, por su parte, aprovechó la integración económica derivada del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y posteriormente del T-MEC para fortalecer empresas capaces de competir globalmente.
Colombia gana protagonismo regional
Aunque Colombia representa una proporción menor dentro del universo de multilatinas analizadas, el país ha venido consolidando una posición cada vez más relevante.
Empresas como Ecopetrol, Grupo Nutresa, Grupo Sura, Grupo Argos, Bancolombia y otras organizaciones han desarrollado procesos de expansión que les permiten operar en múltiples mercados de América Latina.
Además, Colombia se ha convertido en uno de los principales receptores de inversión proveniente de otras multilatinas.
De acuerdo con el estudio, Colombia figura entre los tres países con mayor cantidad de filiales de empresas latinoamericanas, junto con Estados Unidos y Perú.
Esta doble condición, como emisor y receptor de inversión regional, fortalece su papel dentro de la arquitectura empresarial latinoamericana.
La internacionalización sigue siendo regional
Aunque las multilatinas ya tienen presencia en 116 países, el patrón de expansión continúa mostrando una fuerte orientación regional.
El 92% de las compañías estudiadas posee operaciones en América Latina y el Caribe, mientras que el 58% tiene presencia en América del Norte.
Europa aparece en tercer lugar con un 41%, seguida por Asia con un 28%.
Este comportamiento responde a razones prácticas. Los mercados latinoamericanos ofrecen proximidad cultural, afinidad lingüística, marcos regulatorios relativamente similares y menores barreras de entrada en comparación con otras regiones del mundo.
Para muchas empresas, expandirse primero dentro de América Latina representa una etapa natural antes de asumir desafíos mayores en Europa o Asia.
Empresas globales, pero aún pequeñas frente a Asia
Uno de los desafíos más importantes para las multilatinas sigue siendo la escala.
Según el BID, las empresas latinoamericanas analizadas registran ventas promedio cercanas a los US$6.400 millones.
Aunque esta cifra puede parecer significativa, está muy lejos de los niveles alcanzados por las grandes multinacionales globales.
Las cien mayores multinacionales del mundo generan en promedio ingresos superiores a US$135.000 millones, mientras que las principales corporaciones emergentes asiáticas superan los US$80.000 millones.
La diferencia es aún más evidente cuando se analiza la representación en rankings internacionales.
Entre las cien mayores multinacionales no financieras de economías emergentes identificadas por la UNCTAD, apenas ocho son latinoamericanas, mientras que más de ochenta provienen de Asia.
Esta brecha refleja la necesidad de fortalecer ecosistemas empresariales capaces de impulsar compañías con mayor escala global.
¿Por qué se expanden las multilatinas?
El estudio también revela una evolución en las motivaciones que impulsan la internacionalización.
Tradicionalmente, las empresas buscaban nuevos mercados para aumentar ventas y diversificar ingresos.
Hoy las razones son mucho más complejas.
Las compañías buscan acceso a nuevas tecnologías, talento especializado, cadenas de suministro más eficientes, proveedores estratégicos y ecosistemas de innovación.
Dentro de América Latina, los factores más valorados incluyen estabilidad regulatoria, seguridad jurídica y acceso a mercados de consumo.
Fuera de la región cobran mayor relevancia elementos como acuerdos comerciales, conectividad logística y acceso a capacidades productivas especializadas.
La expansión internacional ya no consiste únicamente en vender más. También se trata de aprender, innovar y desarrollar ventajas competitivas sostenibles.
Los desafíos pendientes
A pesar de los avances, las multilatinas continúan enfrentando importantes obstáculos.
Las barreras regulatorias en mercados extranjeros siguen siendo uno de los principales desafíos.
También aparecen riesgos asociados a cambios políticos, volatilidad económica, acceso limitado a financiación y escasez de programas públicos de apoyo a la internacionalización.
Muchas empresas medianas poseen potencial para expandirse, pero carecen de los recursos financieros y organizacionales necesarios para competir en mercados globales.
Por esta razón, el BID insiste en la importancia de desarrollar políticas públicas orientadas a facilitar procesos de expansión internacional.
Estas iniciativas podrían incluir programas de financiamiento, asistencia técnica, promoción comercial y fortalecimiento de capacidades gerenciales.
Vea también: DiDi acelera su expansión global pese a las pérdidas
El futuro de las multilatinas
La evidencia recopilada por el BID muestra que la expansión internacional no implica necesariamente una pérdida de capacidades productivas en los países de origen.
Por el contrario, las empresas que se internacionalizan suelen mejorar su productividad, fortalecer sus procesos de innovación y generar nuevas oportunidades para proveedores y socios locales.
Las multilatinas están demostrando que América Latina no solo puede exportar materias primas, sino también empresas capaces de competir globalmente.
Sin embargo, el siguiente paso será construir organizaciones de mayor escala, con presencia más diversificada y capacidad para enfrentar entornos internacionales cada vez más complejos.
El reto para los gobiernos consiste en crear condiciones que faciliten ese crecimiento. El desafío para las empresas será continuar invirtiendo en innovación, transformación digital, sostenibilidad y talento humano.
Lo que está claro es que las multilatinas dejaron de ser una excepción. Hoy representan una de las expresiones más visibles de la madurez empresarial latinoamericana y una herramienta clave para fortalecer la competitividad regional.
La pregunta ya no es si seguirán expandiéndose. La verdadera discusión es cuáles países serán capaces de aprovechar ese crecimiento para impulsar productividad, empleo, innovación y una inserción más sólida dentro de la economía global.


