México y Brasil lideran el auge manufacturero en América Latina, impulso económico y sostenibilidad, en los últimos años, América Latina ha sido testigo de un resurgimiento en su sector manufacturero, con México y Brasil destacándose como protagonistas de este fenómeno. Ambos países han logrado aprovechar sus ventajas competitivas para consolidarse como líderes regionales en producción industrial, fortaleciendo su papel en las cadenas globales de suministro y generando importantes oportunidades económicas.
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México: una expansión sostenida en la manufactura
En México, el sector manufacturero ha mostrado un crecimiento continuo desde 2019. Según datos proporcionados por la Secretaría de Economía, en el segundo trimestre de 2024, la producción manufacturera registró un aumento del 5% respecto al trimestre anterior y un incremento del 2.3% en comparación con el mismo periodo de 2023. Este desempeño reafirma la importancia del sector como motor económico del país.
El último censo económico, llevado a cabo en 2019, identificó la existencia de 579,828 unidades económicas relacionadas con la manufactura. Estados como Nuevo León, Estado de México, Oaxaca y Puebla se destacan por su alta concentración de industrias. En términos de producción bruta total, Nuevo León y el Estado de México lideran el panorama, siendo hubs esenciales para la fabricación de bienes tanto para consumo interno como para exportación.
Uno de los proyectos más recientes que impulsa la expansión del sector es el «Smart Park FINSA Escobedo», anunciado por el desarrollador de parques industriales FINSA. Este parque, ubicado en Escobedo, Nuevo León, abarcará 15 hectáreas y está diseñado para satisfacer las demandas de los sectores de logística y manufactura ligera. Con una capacidad para albergar a nueve empresas, se espera que genere más de 1,500 empleos directos.
El desarrollo de infraestructura para el parque comenzará en el cuarto trimestre de 2024 y se proyecta que estará finalizado para el segundo trimestre de 2025. Sergio Argüelles, fundador de FINSA, destacó que este proyecto no solo fomentará el empleo directo, sino que también fortalecerá la cadena de suministro y atraerá nuevas inversiones industriales. Además, el parque incorporará soluciones sostenibles para minimizar su impacto ambiental y garantizar una operación eficiente.
Brasil: el gigante industrial de la región
Mientras tanto, Brasil, la mayor economía de América Latina, también ha registrado avances significativos en su sector manufacturero. En junio de 2024, la producción industrial experimentó un crecimiento del 4.1% respecto al mes anterior, marcando la mayor expansión mensual en cuatro años. Este crecimiento no se veía desde julio de 2020, cuando el país comenzaba a recuperarse de los efectos iniciales de la pandemia de COVID-19.
La industria brasileña ha jugado un papel crucial en la recuperación económica del país, impulsada por sectores como la automoción, la producción de maquinaria y equipos, y la manufactura de productos químicos. Además, la localización estratégica de Brasil y su acceso a recursos naturales lo convierten en un pilar fundamental para las cadenas de suministro globales.
El gobierno brasileño también ha implementado políticas que fomentan la inversión en infraestructura y tecnología, lo que ha permitido modernizar muchas de sus plantas industriales. Estas iniciativas han atraído a empresas internacionales, interesadas en aprovechar las capacidades de manufactura del país y su acceso al mercado sudamericano.
Factores que impulsan el crecimiento manufacturero en la región
El auge del sector manufacturero en México y Brasil no es un fenómeno aislado. Factores como la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring), los avances en tecnología y una mayor integración comercial han sido determinantes para este crecimiento. La pandemia de COVID-19 aceleró la necesidad de diversificar las fuentes de producción, y América Latina ha surgido como una opción viable para las empresas que buscan reducir su dependencia de Asia.
México, por su proximidad a Estados Unidos y su participación en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ha sido uno de los mayores beneficiarios del nearshoring. Por otro lado, Brasil, con su vasta base de recursos naturales y su posición geopolítica estratégica, ha reforzado su atractivo para la inversión extranjera directa.
Ambos países han adoptado estrategias para garantizar la sostenibilidad del crecimiento manufacturero. Por ejemplo, proyectos como el «Smart Park FINSA Escobedo» en México demuestran un compromiso con el desarrollo económico sostenible, incorporando prácticas que reducen el impacto ambiental. En Brasil, iniciativas gubernamentales y privadas están promoviendo la adopción de energías renovables y tecnologías avanzadas para hacer más eficientes los procesos industriales.
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El crecimiento del sector manufacturero en México y Brasil tiene implicaciones positivas para toda América Latina. A medida que ambos países refuercen su capacidad productiva y consoliden su posición en las cadenas de suministro globales, se espera que otras economías de la región sigan su ejemplo, desarrollando políticas e infraestructuras que fomenten la inversión en manufactura.
Además, el énfasis en la sostenibilidad y la innovación tecnológica podría posicionar a América Latina como un referente en la manufactura del siglo XXI. Con una mayor integración regional y el fortalecimiento de sus relaciones comerciales internacionales, la región tiene el potencial de convertirse en un motor clave para la economía global.
El auge manufacturero en México y Brasil no solo beneficia a sus economías nacionales, sino que también impulsa el desarrollo regional, fomenta la creación de empleos y refuerza la resiliencia económica de América Latina frente a los desafíos globales.

