LatAm bajo presión, monedas de Argentina, Brasil y Colombia son las más expuestas a la FED, las monedas de América Latina han experimentado en los últimos meses una creciente volatilidad que ha llamado la atención de analistas globales. En particular, las divisas de Argentina, Brasil y Colombia se posicionan entre las más vulnerables frente a un posible endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos. Esta conclusión se desprende de un estudio realizado por Wells Fargo, que actualizó su marco de vulnerabilidad cambiaria para los mercados emergentes, considerando una serie de factores estructurales y coyunturales que afectan la estabilidad de los tipos de cambio.
Aunque el mercado descuenta que la Reserva Federal (FED) podría implementar un recorte de tasas en diciembre, la incertidumbre alrededor de la decisión ha aumentado la presión sobre los activos emergentes. La posibilidad aunque pequeña de que la FED adopte un tono más restrictivo o retrase el ciclo de reducción de tasas ha sido suficiente para provocar ajustes que repercuten especialmente en las economías con fundamentos macroeconómicos más frágiles.
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Un contexto internacional desafiante
Durante gran parte de 2025, los mercados emergentes se beneficiaron del optimismo global frente a un eventual ciclo de recortes en Estados Unidos. Sin embargo, la persistencia de la inflación norteamericana en niveles superiores a lo esperado, un consumo que sigue fuerte y un mercado laboral resiliente han reavivado la discusión sobre si la FED realmente dará inicio a flexibilizar su política monetaria en el corto plazo.
Este panorama presenta un riesgo particular para las monedas latinoamericanas. A diferencia de otras regiones emergentes con buffers más sólidos, varios países de América Latina continúan lidiando con déficits fiscales, inflación elevada, restricciones externas o incertidumbre política, elementos que potencian la sensibilidad ante los movimientos de la FED.
Wells Fargo sostiene que un escenario en el que la FED retrase la reducción de tasas o incluso vuelva a considerar nuevos incrementos podría convertirse en un shock para los tipos de cambio emergentes, desatando episodios de depreciación aguda, especialmente en aquellas economías con menor capacidad de absorción.
Wells Fargo identifica las monedas más vulnerables
El informe de la entidad financiera estadounidense clasifica a las monedas emergentes según una matriz que evalúa cinco dimensiones fundamentales:
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Balanza por cuenta corriente
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Diferencial de tasas reales con la FED
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Cobertura de importaciones mediante reservas internacionales
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Percepción de riesgo político
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Credibilidad de las políticas económicas
Combinando estos criterios, el ranking de vulnerabilidad coloca en la parte superior a cuatro divisas: peso colombiano, peso chileno, peso argentino y zloty polaco. Sin embargo, la región latinoamericana destaca en el análisis, pues tres economías del continente tienen características que las hacen particularmente susceptibles a un shock monetario desde Estados Unidos.
Colombia: la moneda más expuesta según el estudio
Entre todas las monedas evaluadas, el peso colombiano (COP) aparece como la más débil en el conjunto de factores analizados. Según Wells Fargo, Colombia presenta vulnerabilidad en los cinco componentes esenciales utilizados para la evaluación.
Entre las principales razones destacan:
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Déficit persistente en cuenta corriente, que limita el balance externo del país y obliga a depender del financiamiento internacional.
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Reservas internacionales relativamente bajas en comparación con otros mercados emergentes, lo que reduce la capacidad de defensa ante salidas de capital.
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Incertidumbre política, alimentada por debates sobre reformas estructurales, tensiones institucionales y cambios en la orientación del gasto público.
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Debilidad en el diferencial real de tasas, pues el proceso de recortes del Banco de la República ha reducido parte del atractivo del carry trade.
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Percepción de menor credibilidad en la política económica en medio de presiones fiscales y señales mixtas sobre la sostenibilidad de mediano plazo.
El informe sitúa el tipo de cambio en COP $3.809, pero proyecta que, en un escenario de shock, la depreciación podría alcanzar niveles de COP $4.600. Aunque esto no constituye el escenario base del banco, sí refleja un riesgo que debería ser monitoreado con seriedad.
Chile: fundamentos frágiles amplifican la presión
El peso chileno (CLP) también figura entre los más vulnerables. La economía chilena, pese a tener instituciones sólidas, se ha enfrentado en los últimos años a un deterioro de indicadores estructurales que aumentan la sensibilidad del tipo de cambio.
Entre estos elementos se encuentran:
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Un desbalance significativo en la cuenta corriente, afectado por menores precios del cobre y menor inversión extranjera.
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La disminución de reservas internacionales tras sucesivos episodios de intervención cambiaria.
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Una política monetaria en proceso de normalización que ha reducido el diferencial de tasas frente a Estados Unidos.
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Factores políticos que introducen incertidumbre, especialmente en medio de debates económicos clave.
Wells Fargo ubica el tipo de cambio actual en CLP $939, con un posible rango de depreciación que podría llevarlo hasta CLP $1.154 en un escenario adverso.
Argentina: vulnerabilidad crónica en el frente cambiario
El peso argentino, históricamente inestable, también aparece en los primeros lugares del índice de vulnerabilidad. La economía argentina ha enfrentado durante años un conjunto de desafíos persistentes: inflación crónica, limitaciones en el acceso a los mercados, reservas netas extremadamente bajas y un alto grado de incertidumbre política y económica.
Aunque el estudio cita un nivel actual cercano a ARS $1.425, estima que la depreciación podría alcanzar niveles equivalentes a una caída adicional de ARS $1.341, dependiendo del escenario.
A diferencia de Colombia y Chile, donde los riesgos son parcialmente coyunturales, en Argentina la vulnerabilidad es estructural y responde a debilidades que han sido difíciles de corregir. Aun así, la exposición externa podría amplificarse si la FED adoptara un tono más agresivo.
Brasil: riesgo moderado, pero presente
Si bien la moneda brasileña el real no aparece en los primeros lugares del ranking de Wells Fargo, es igualmente mencionada en el estudio dada su importancia en los mercados emergentes. Brasil cuenta con fundamentos más fuertes en comparación con otras economías de la región, como reservas más robustas y una política monetaria históricamente más contractiva.
Sin embargo, enfrenta desafíos relevantes:
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Un panorama fiscal incierto, marcado por dificultades para cumplir metas presupuestarias y mantener disciplina en el gasto.
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Alta dependencia de commodities que pueden verse afectados por volatilidad global.
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Presiones políticas que pueden flexibilizar el marco fiscal en un contexto de desaceleración económica.
Aunque el real no aparece entre los más vulnerables, sí muestra sensibilidad al clima externo, especialmente cuando aumenta la aversión al riesgo.
Un entorno donde la FED define el pulso financiero global
El informe subraya que incluso si la FED finalmente no incrementa tasas en diciembre, la incertidumbre previa puede generar movimientos bruscos en los mercados emergentes. La revisión al alza de las expectativas sobre la tasa de fondos federales ha sido suficiente para generar ajustes que se reflejan en las monedas, especialmente aquellas más expuestas.
Brendan McKenna, economista y estratega cambiario de Wells Fargo, explicó que los mercados están reevaluando las probabilidades de que la FED adopte una postura menos flexible de lo que se había anticipado. Según McKenna, este proceso abre la puerta a un escenario donde la volatilidad cambiaria aumenta.
El mensaje central del análisis es claro: el riesgo no ha desaparecido, incluso con las proyecciones de recortes en 2026. La volatilidad podría permanecer elevada mientras la política monetaria de Estados Unidos siga dependiendo de datos económicos que sorprenden al alza.
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Perspectivas para 2026: ¿un alivio temporal?
Si bien existe la posibilidad de que la FED implemente múltiples recortes en la primera mitad de 2026, lo que daría cierto respiro a las monedas emergentes, Wells Fargo advierte que este alivio sería temporal.
Una vez la Reserva Federal complete su ciclo de relajación monetaria, se proyecta que las monedas de mercados emergentes experimenten episodios más prolongados de depreciación, especialmente aquellas que arrastran vulnerabilidades macroeconómicas o políticas profundas.
En este sentido, países como Colombia, Argentina y Chile deberán reforzar sus herramientas económicas internas para afrontar posibles periodos de inestabilidad global. Una política fiscal creíble, reformas estructurales y fortalecimiento de reservas serán elementos clave para mitigar riesgos en los próximos años.


