LATAM apuesta por la IA, pero necesita ordenar sus datos, la transformación digital en América Latina avanza con fuerza, impulsada por el creciente interés en tecnologías como la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI). Sin embargo, aunque la región se muestra especialmente abierta a adoptar estas herramientas, enfrenta un desafío estructural que podría definir su competitividad futura: la gestión y unificación de los datos industriales.
En este contexto, Rockwell Automation ha encendido las alertas al señalar que el verdadero potencial de la inteligencia artificial en sectores productivos depende menos de la tecnología en sí y más de la calidad, organización y gobernanza de los datos sobre los que opera.
La GenAI ha captado la atención global por su capacidad de generar contenido, análisis y predicciones a partir de grandes volúmenes de información. No obstante, su implementación en entornos industriales plantea retos que van mucho más allá del entusiasmo inicial. Desde problemas de precisión hasta altos costos de procesamiento y preocupaciones sobre privacidad, las empresas deben avanzar con cautela y estrategia.
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El entusiasmo por la inteligencia artificial en la región
América Latina se ha posicionado como una de las regiones más dispuestas a adoptar tecnologías emergentes. La necesidad de aumentar la productividad, optimizar procesos y competir en mercados globales ha llevado a empresas de distintos sectores a explorar el potencial de la inteligencia artificial.
En industrias como la manufactura, la energía y la logística, la IA promete transformar la forma en que se toman decisiones, se gestionan los recursos y se anticipan problemas. Sin embargo, este entusiasmo también ha generado un fenómeno conocido como “hype”, donde las expectativas superan la capacidad real de implementación.
La GenAI, en particular, ha sido vista como una herramienta capaz de revolucionar los procesos industriales. Pero su adopción efectiva requiere mucho más que la simple incorporación de modelos avanzados: implica una transformación profunda en la manera en que las empresas gestionan su información.
El verdadero reto: la calidad de los datos
Uno de los principales mensajes de Rockwell Automation es claro: la inteligencia artificial solo es tan efectiva como los datos que la alimentan.
Según Sergio Campana, el valor de la IA en entornos industriales surge cuando se construye sobre información confiable, bien estructurada y gestionada bajo estándares sólidos de gobernanza.
En la práctica, esto significa que las empresas deben revisar cómo recolectan, almacenan y utilizan sus datos. En muchos casos, la información se encuentra fragmentada en diferentes sistemas, con formatos inconsistentes y sin una estrategia clara de integración.
Esta falta de cohesión limita la capacidad de la IA para generar insights útiles y confiables, aumentando el riesgo de errores y reduciendo el impacto de las inversiones tecnológicas.
Datos industriales: la base de la transformación
En el entorno industrial, los datos provienen de múltiples fuentes. Cada sensor, máquina, proceso o interacción humana genera información que puede ser utilizada para mejorar la operación.
Desde la temperatura de un motor hasta la velocidad de una línea de producción o los registros de mantenimiento, todos estos datos constituyen una materia prima valiosa. Sin embargo, su verdadero potencial solo se materializa cuando están organizados, integrados y disponibles en tiempo real.
La unificación de estos datos permite a las empresas implementar soluciones de IA que van más allá de la automatización básica. Por ejemplo, es posible anticipar fallas en equipos, optimizar el consumo energético o mejorar la eficiencia en la cadena de producción.
IA en la industria: más allá de los modelos genéricos
Uno de los errores más comunes en la adopción de inteligencia artificial es intentar aplicar modelos genéricos a contextos altamente especializados. En el ámbito industrial, esto puede resultar especialmente problemático.
Los modelos de IA diseñados para uso masivo suelen carecer de la contextualización necesaria para interpretar correctamente los datos industriales. Esto puede dar lugar a lo que se conoce como “alucinaciones”, es decir, respuestas incorrectas o inconsistentes.
Para evitar este problema, Rockwell Automation propone integrar la IA directamente en los sistemas de Tecnología Operacional (OT) y Tecnología de la Información (IT) existentes.
Este enfoque permite que la inteligencia artificial trabaje con datos específicos del entorno industrial, reduciendo la complejidad y mejorando la precisión de los resultados.
La importancia de la gobernanza y la seguridad
La adopción de GenAI también plantea desafíos en términos de gobernanza y seguridad de los datos. Las empresas deben garantizar que la información utilizada por los sistemas de IA sea protegida adecuadamente y cumpla con las normativas vigentes.
La falta de una estrategia clara en este ámbito puede generar riesgos significativos, desde filtraciones de información hasta problemas legales relacionados con la propiedad intelectual.
Además, la confianza en la IA depende en gran medida de la transparencia en su funcionamiento. Los usuarios deben comprender cómo se generan las decisiones y qué datos se utilizan, lo que requiere un enfoque riguroso en la gestión de la información.
El futuro de las decisiones impulsadas por IA
Las proyecciones indican que la inteligencia artificial jugará un papel cada vez más central en la toma de decisiones empresariales. Según Gartner, para 2030 el 75% de las decisiones operativas se tomarán dentro de aplicaciones habilitadas por IA.
Este escenario obliga a las empresas a actuar desde ahora, resolviendo sus deficiencias en la gestión de datos y estableciendo prácticas sólidas que les permitan aprovechar al máximo estas tecnologías.
La transición hacia este modelo no será inmediata ni sencilla, pero representa una oportunidad única para mejorar la competitividad y la eficiencia en un entorno cada vez más exigente.
IA como asistente, no reemplazo
Otro punto clave en el debate sobre la inteligencia artificial es su relación con el trabajo humano. Lejos de reemplazar completamente a las personas, la IA en el entorno industrial debe ser vista como una herramienta que complementa la experiencia humana.
El enfoque propuesto por Rockwell Automation es utilizar la GenAI como un “asistente inteligente” que ayude a los operadores a tomar decisiones más informadas y a reducir tareas repetitivas.
Este modelo permite aprovechar lo mejor de ambos mundos: la capacidad analítica de la IA y el juicio crítico de los profesionales.
Casos de uso y soluciones tecnológicas
Para facilitar la adopción de la IA, la compañía ha desarrollado soluciones como FactoryTalk Design Studio y DataMosaix, diseñadas para transformar datos en decisiones accionables.
Estas herramientas permiten integrar la inteligencia artificial en los procesos existentes, reduciendo la complejidad y acelerando la implementación.
Además, la empresa promueve la capacitación y el intercambio de conocimiento a través de encuentros y guías especializadas, con el objetivo de acompañar a las organizaciones en su proceso de madurez digital.
Desafíos específicos en América Latina
Aunque la región muestra un alto nivel de interés en la IA, enfrenta desafíos particulares que pueden limitar su adopción.
Entre ellos se encuentran la falta de infraestructura tecnológica, la escasez de talento especializado y la fragmentación de los sistemas de información. Estos factores dificultan la implementación de soluciones avanzadas y aumentan la brecha con otras regiones más desarrolladas.
Sin embargo, también existen oportunidades. La digitalización en curso y el crecimiento de sectores como la manufactura y la energía crean un entorno propicio para la adopción de tecnologías innovadoras.
La necesidad de una estrategia integral
Para aprovechar el potencial de la GenAI, las empresas deben adoptar un enfoque integral que combine tecnología, procesos y personas.
Esto implica invertir en infraestructura, capacitar a los equipos y establecer políticas claras de gestión de datos. También requiere una visión a largo plazo que permita integrar la inteligencia artificial de manera sostenible y alineada con los objetivos del negocio.
La improvisación, en este contexto, puede resultar costosa. Como advierte Sergio Campana, la adopción de IA en la industria no puede basarse únicamente en tendencias, sino en una planificación rigurosa y disciplinada.
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América Latina se encuentra en un punto clave en su proceso de transformación digital. La inteligencia artificial generativa ofrece oportunidades significativas para mejorar la productividad, optimizar procesos y fortalecer la competitividad.
Sin embargo, el éxito de esta transición dependerá en gran medida de la capacidad de las empresas para gestionar sus datos de manera efectiva.
El mensaje de Rockwell Automation es claro: antes de pensar en inteligencia artificial, es necesario construir una base sólida de información. Solo así será posible transformar el potencial de la GenAI en resultados reales y sostenibles.
En un entorno donde los datos son el nuevo motor de la economía, quienes logren organizarlos, integrarlos y utilizarlos de manera inteligente estarán mejor posicionados para liderar el futuro.


