Inversionistas brasileños miran a Paraguay, auge del interés en la industria textil, el dinamismo económico entre Paraguay y Brasil vive un nuevo capítulo marcado por el creciente interés de empresas textiles brasileñas en instalarse o ampliar operaciones en territorio paraguayo. Las ventajas competitivas que ofrece el país en especial el régimen de maquila, sus incentivos impositivos y la disponibilidad de mano de obra han convertido al mercado paraguayo en un destino atractivo para compañías del sector confección que buscan optimizar costos, elevar productividad y asegurar capacidad laboral en un contexto de alta demanda regional.
En los últimos años, Paraguay ha consolidado una reputación favorable como polo manufacturero para firmas extranjeras, especialmente brasileñas, que enfrentan limitaciones internas tanto en disponibilidad de trabajadores especializados como en costos operativos crecientes. Hoy, con decenas de proyectos en marcha y un volumen de exportaciones crecientes bajo el régimen de maquila, el país se posiciona como una plataforma estratégica para el crecimiento del textil brasileño.
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Un interés que no deja de crecer
Fabio Fustango, presidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil (CCPB), confirmó que el apetito del empresariado brasileño por instalar plantas textiles en Paraguay va en ascenso. En entrevista con medios locales, explicó que el país se ha convertido en una extensión natural para la industria textil brasileña gracias a su cercanía geográfica, su estabilidad macroeconómica y la flexibilidad para invertir en manufactura.
“Hay un apetito claro. Brasil es el principal socio comercial de Paraguay y más del 25% del intercambio del país se hace con Brasil. Las compañías ven condiciones favorables que en algunos estados brasileños ya no encuentran”, afirmó Fustango.
Este fenómeno no es reciente, pero sí se ha acelerado. A la fecha, cerca del 60% de las industrias maquiladoras en Paraguay corresponden a capital brasileño, principalmente de los estados de Paraná y Santa Catarina, regiones donde el sector de confecciones tiene una larga tradición, pero también donde la disponibilidad de mano de obra ha comenzado a representar un desafío.
Las ventajas impositivas del régimen de maquila que permite importar insumos con suspensión de aranceles y exportar pagando solo un tributo del 1% sobre el valor agregado han sido un imán para las empresas, especialmente en industrias intensivas en mano de obra como la textil.
Mano de obra disponible: el diferencial que seduce a Brasil
Uno de los argumentos más sólidos detrás del desplazamiento de inversiones brasileñas es el componente laboral. En muchos polos textiles de Brasil, especialmente en ciudades del sur, la oferta de mano de obra calificada ya no cubre la demanda de las grandes fábricas que buscan expandirse. Paraguay, en cambio, cuenta con una estructura que permite absorber nuevos proyectos manufactureros y formar trabajadores especializados con relativa rapidez.
Fustango subrayó que esta disponibilidad laboral, sumada al costo competitivo, coloca a Paraguay en una posición preferencial para industrias que necesitan escalar producción sin abandonar la región. “Las condiciones están dadas para que este flujo continúe en los próximos años”, expresó.
Otro punto clave es la estabilidad. En comparación con otros países de la región, Paraguay ha mantenido reglas claras para el sector productivo, lo que reduce la incertidumbre para los inversionistas extranjeros.
Nuevas inversiones y expansión del sector
Entre las compañías que han apostado recientemente por operar en Paraguay figura Leporis S.A., conocida como Lupo, una de las marcas más reconocidas en Brasil por su línea de indumentaria deportiva y ropa interior. La empresa inauguró una moderna planta en Ciudad del Este, epicentro de la maquila paraguaya y donde se concentra aproximadamente el 47% de las industrias del sector.
La llegada de esta firma refuerza una tendencia que se viene consolidando: empresas que buscan producir más cerca de sus mercados de consumo, reduciendo tiempos logísticos, optimizando cadenas de suministro y aprovechando las ventajas del régimen paraguayo.
Además, el crecimiento de la demanda mundial de confecciones fabricadas bajo procesos eficientes y competitivos ha impulsado a los grandes grupos textiles del sur de Brasil a analizar seriamente su expansión hacia Paraguay. La estrategia combina ahorro tributario, costos laborales más accesibles y la posibilidad de producir en escalas industriales.
Misiones comerciales intensifican el vínculo bilateral
El interés no se queda en la teoría. Entre 15 y 20 empresas de Santa Catarina uno de los estados más fuertes en producción textil de Brasil se encuentran en Paraguay esta semana para una agenda de reuniones con firmas locales del rubro confección, tejido y manufactura.
Se trata de compañías que buscan desde abrir nuevas plantas hasta firmar alianzas estratégicas con socios paraguayos. La visita, según explicó Fustango, es fruto de una misión comercial organizada un mes atrás en la ciudad brasileña de Blumenau, donde la CCPB presentó las oportunidades de inversión que ofrece Paraguay.
“Nos fuimos a presentar al país allá y generamos un interés real”, comentó el titular de la Cámara. El objetivo de estas misiones es facilitar el intercambio empresarial, agilizar la toma de decisiones y ofrecer acompañamiento a las compañías que analizan instalarse en Paraguay.
Para los gremios industriales locales, la llegada de nuevas empresas brasileñas no solo implica inversión y empleo, sino también la incorporación de tecnologías, mejores procesos productivos y transferencia de conocimiento en un sector que busca consolidarse como uno de los pilares del crecimiento económico.
Exportaciones bajo el régimen de maquila marcan récords
Los resultados acompañan el entusiasmo. Según datos del Viceministerio de Industria, entre enero y octubre de 2025 las exportaciones realizadas bajo el régimen de maquila alcanzaron USD 1.052 millones, cifra que representa un crecimiento del 14% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando las exportaciones sumaron USD 918 millones.
El sector textil y de confecciones es uno de los cuatro rubros con mayor participación dentro de estas exportaciones, junto con autopartes, aluminio y productos alimenticios. Estos sectores combinados representan el 76% del total exportado por maquila en lo que va del año.
El crecimiento del rubro textil ha sido particularmente significativo, impulsado por nuevos proyectos productivos y la ampliación de plantas existentes. La incorporación de empresas brasileñas ha elevado la capacidad instalada del país y ha permitido diversificar la oferta exportadora.
Paraguay, un nodo estratégico en la región
Para los especialistas, el auge del interés brasileño en Paraguay refleja un movimiento estratégico de la industria textil regional. Las cadenas globales de valor se están reorganizando, y la proximidad geográfica cobra cada vez más importancia en un contexto donde los costos logísticos, la disponibilidad de energía y la mano de obra especializada pueden determinar la competitividad de una empresa.
Paraguay ofrece un paquete difícil de igualar en la región:
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Régimen impositivo altamente competitivo
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Energía abundante y a bajo costo
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Mano de obra disponible y capacitable
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Estabilidad regulatoria
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Proximidad a los grandes centros de consumo del Mercosur
A eso se suma la previsibilidad en las reglas del juego, un factor que las empresas valoran especialmente en tiempos de incertidumbre global.
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Un futuro marcado por la integración productiva
Todo indica que el vínculo entre Paraguay y Brasil en materia textil seguirá fortaleciéndose. La complementariedad entre ambos países uno con gran capacidad productiva instalada y otro con condiciones favorables para la expansión crea un escenario ideal para que nuevas inversiones continúen llegando.
La instalación de empresas, las misiones comerciales permanentes y el aumento sostenido de las exportaciones demuestran que la integración productiva entre Paraguay y Brasil es más que una tendencia coyuntural: se está convirtiendo en una estrategia regional de largo plazo.
Para Paraguay, representa la oportunidad de consolidarse como un actor protagónico en el mapa industrial sudamericano. Para Brasil, una solución para expandir su capacidad manufacturera sin alejarse de su mercado natural. Y para ambos, un paso firme hacia una mayor competitividad en la industria textil del continente.


