Fortaleciendo la integración regional, alianza estratégica entre Brasil y Chile, en América del Sur, la promoción de la integración regional ha sido un objetivo central consagrado en la Constitución brasileña. Este compromiso ha recibido un renovado impulso por parte del gobierno brasileño, no solo a nivel interno, con la movilización de recursos para la conectividad sudamericana, sino también en el ámbito regional, donde Brasil trabaja estrechamente con Chile y otros socios para impulsar una nueva agenda de integración. El objetivo es proyectar la voz sudamericana en el mundo y asegurar beneficios tangibles para ambas sociedades.
Vea: El auge de los vehículos eléctricos chinos en América Latina
La integración sudamericana ha sido prioridad para Brasil desde la convocatoria por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de una reunión de líderes sudamericanos en mayo de 2023, tras casi una década de intervalo en tales encuentros. Este evento culminó en la adopción del Consenso de Brasilia, que promueve iniciativas concretas como infraestructura y logística, facilitación del comercio e integración financiera.
Internamente, esta promoción ha estimulado una intensa articulación. En 2024, se creó una comisión interministerial que involucra a 12 ministerios brasileños, dedicados a examinar proyectos de infraestructura física y digital en América del Sur. El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) brasileño prevé más de US$ 320.000 millones en inversiones, con al menos 190 proyectos destinados a la conexión regional, incluyendo las 5 rutas de Integración y desarrollo sudamericano, como el Corredor Bioceánico Capricornio que unirá el centro-oeste de Brasil con puertos del norte de Chile a partir de 2025.
En el ámbito externo, el Consenso de Brasilia ha fortalecido la alianza entre Brasil y Chile, siendo ambos los primeros en ocupar la presidencia rotativa del mecanismo. Este acuerdo ha abordado no solo temas económicos, sino también la cooperación en la seguridad frente al crimen organizado transnacional, migración y gestión de riesgos naturales.
Además del Consenso de Brasilia, Brasil y Chile colaboran activamente en el marco del Mercosur, una iniciativa que ha demostrado ser exitosa en el ámbito económico. Desde su fundación hace más de tres décadas, el comercio entre los miembros fundadores del Mercosur se ha multiplicado por diez, alcanzando casi US$ 50.000 millones. Este bloque, que representa la 7ª economía mundial con un PIB de US$ 2.860 mil millones, ha fortalecido su área de libre comercio en América del Sur a través de acuerdos con Estados asociados, incluyendo Chile desde 1996.
El Acuerdo Mercosur-Chile, con desgravación arancelaria del 100%, ha fomentado un intercambio económico robusto entre Brasil y Chile, con Brasil como el tercer socio comercial de Chile y su principal proveedor de productos. Este acuerdo ha facilitado el comercio de productos como el vino chileno, salmón, cobre, frutas y hortalizas.
El Mercosur también ha beneficiado a sus Estados partes y asociados con reglas claras sobre movilidad, fortaleciendo a Brasil y Argentina como principales proveedores de turistas a Chile. Este bloque se destaca como una plataforma esencial para la integración regional, promoviendo resultados concretos y pragmáticos más allá de consideraciones ideológicas.
Con la reciente adhesión de Bolivia, el Mercosur refuerza su relevancia política, geopolítica y económica en la región, destacándose en la transición energética y ampliando su interlocución internacional en temas de desarrollo sustentable y paz global.
Vea: Café brasileño, récords de exportación y cifras históricas
En el contexto de cooperación bilateral, regional y multilateral, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva visitará Chile el próximo 5 y 6 de agosto, discutiendo iniciativas para fortalecer la integración sudamericana. Este encuentro reafirmará el compromiso de Brasil y Chile hacia una América del Sur integrada, autónoma, próspera, pacífica e influyente.
Por Paulo Roberto Soares Pacheco, embajador de Brasil en Chile

