El trigo argentino rompe récords y Asia desplaza a Brasil, la campaña triguera 2025/26 quedará registrada como un punto de inflexión en la historia reciente del agro argentino y, en particular, en el comercio exterior del cereal. Con una producción estimada en 27,7 millones de toneladas, según la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Argentina no solo alcanza el mayor volumen de trigo jamás cosechado, sino que además redefine el mapa de sus exportaciones. Diciembre de 2025 se perfila como el mes con mayor nivel de embarques de trigo de los últimos 20 años, pero con una novedad significativa: Brasil, socio histórico y tradicional principal destino del cereal argentino, deja de ocupar el primer lugar y es desplazado por mercados asiáticos.
Este fenómeno no responde a una coyuntura aislada, sino a una combinación de factores productivos, comerciales y geopolíticos que confluyen en una misma campaña. La abundancia de oferta local, la competitividad de precios del trigo argentino en el mercado internacional y la creciente demanda de países del sudeste asiático explican un cambio estructural en el inicio del ciclo comercial del cereal.
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Un arranque de campaña sin precedentes
El primer mes de la campaña 2025/26 mostró un dinamismo que sorprendió incluso a los analistas más optimistas. Desde el inicio de la cosecha, el movimiento de camiones hacia los puertos del Gran Rosario se intensificó de forma notable, reflejando la magnitud de la producción y la rapidez con la que el grano encontró salida en el mercado externo.
De acuerdo con los datos de la agencia marítima NABSA, el flujo de buques programados en el nodo “Up River Paraná” permite estimar embarques de trigo por 2,48 millones de toneladas durante diciembre. Este volumen no solo duplica prácticamente el registrado en el mismo mes del año anterior, sino que supera el récord previo de diciembre de 2021, cuando los envíos alcanzaron 2,3 millones de toneladas.
La relevancia de este dato se amplifica si se considera que diciembre marca el inicio del ciclo comercial del trigo nuevo. Tradicionalmente, los primeros meses de la campaña suelen mostrar un ritmo de exportaciones más moderado, que se acelera a medida que avanza el año. En esta oportunidad, la intensidad de los embarques desde el comienzo pone de manifiesto tanto la magnitud de la oferta disponible como la capacidad del sector exportador para colocar rápidamente el cereal en el exterior.
Argentina, el exportador más competitivo del mundo
Uno de los factores clave detrás de este desempeño histórico es la posición de Argentina como el exportador de trigo más competitivo a nivel global en términos de precios. Según el relevamiento de la BCR, el trigo argentino presenta actualmente el valor FOB más bajo del mercado internacional, con precios que oscilan entre los USD 198 y los USD 205 por tonelada, dependiendo del nivel de proteína.
Esta ventaja comparativa permitió a los exportadores argentinos ganar mercados más allá de los destinos tradicionales y competir con éxito frente a grandes jugadores como Rusia, Australia y la Unión Europea. En un contexto de elevada producción global, donde las abundantes cosechas presionan las cotizaciones internacionales, la competitividad del trigo argentino se volvió un factor decisivo para sostener y ampliar los volúmenes exportados.
La campaña 2025/26 se desarrolla, además, en un escenario internacional de alta oferta. Rusia habría alcanzado una producción cercana a las 88,8 millones de toneladas, Australia finaliza una campaña estimada en torno a los 37 millones, y la Unión Europea logró una cosecha de aproximadamente 144 millones de toneladas tras un ciclo previo desfavorable. Aun en ese marco de abundancia, el trigo argentino logró destacarse por su relación precio-calidad y por la capacidad logística de colocar grandes volúmenes en plazos acotados.
Asia toma el liderazgo en los destinos
El cambio más significativo de esta campaña se observa en la composición de los destinos de exportación. Por primera vez en años, Brasil deja de ser el principal comprador del trigo argentino en diciembre. En su lugar, el liderazgo pasa a manos de países asiáticos, particularmente del sudeste del continente.
Según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, Indonesia encabeza el ranking de destinos para diciembre con compras estimadas en 0,46 millones de toneladas. En segundo lugar se ubica Vietnam, con 0,41 millones de toneladas, mientras que Brasil queda relegado al tercer puesto con 0,40 millones. El cuarto lugar lo ocupa Bangladesh, con 0,34 millones de toneladas.
En conjunto, estos tres mercados asiáticos concentran cerca de la mitad de los embarques previstos para diciembre, configurando un podio de compradores completamente diferente al observado en campañas anteriores. Este desplazamiento de Brasil del primer lugar no implica una pérdida de relevancia estructural del mercado brasileño, pero sí marca un cambio en el inicio del ciclo comercial del trigo argentino.
De confirmarse estos volúmenes con los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Brasil registraría su menor nivel de compras de trigo argentino para un mes de diciembre desde 2020. En aquel año, los embarques habían alcanzado 0,31 millones de toneladas, en un contexto marcado por la pandemia y la volatilidad de los mercados internacionales.
El regreso de China tras tres décadas
Dentro de este proceso de diversificación de destinos, se destaca un hecho de fuerte impacto simbólico y comercial: China volvió a comprar trigo argentino por primera vez en más de 30 años. Si bien el volumen no es determinante en términos cuantitativos, la reapertura de este mercado representa una señal clara del posicionamiento competitivo alcanzado por el cereal argentino.
Históricamente, China se abasteció mayoritariamente de trigo australiano, una preferencia explicada en gran medida por la cercanía geográfica y los menores costos logísticos. Sin embargo, en esta campaña, la combinación de precios competitivos y abundante oferta local permitió a Argentina volver a ingresar en un mercado que parecía cerrado desde hacía décadas.
Desde la BCR subrayan que este tipo de operaciones refleja un cambio cualitativo en la inserción internacional del trigo argentino, que ya no depende exclusivamente de uno o dos destinos tradicionales, sino que amplía su presencia en regiones con alto potencial de crecimiento de la demanda.
Brasil: socio histórico, pero ya no excluyente
El desplazamiento de Brasil del primer lugar como destino en diciembre no debe interpretarse como una ruptura en la relación comercial entre ambos países. Brasil sigue siendo un comprador clave del trigo argentino a lo largo del año, impulsado por la cercanía geográfica, la complementariedad productiva y los acuerdos comerciales vigentes en el Mercosur.
No obstante, el inicio de la campaña 2025/26 muestra que el mercado brasileño ya no es el único sostén del comercio exterior triguero. La posibilidad de colocar grandes volúmenes en Asia desde el comienzo del ciclo reduce la dependencia de un solo destino y otorga mayor margen de maniobra a los exportadores argentinos.
Este proceso también puede interpretarse como una respuesta estratégica a un mercado internacional cada vez más competitivo y volátil, donde la diversificación de destinos se vuelve una herramienta clave para mitigar riesgos y sostener ingresos.
Impacto económico y perspectivas
El récord de exportaciones de trigo en diciembre tiene un impacto directo en la economía argentina. El ingreso de divisas, la actividad logística en los puertos y el dinamismo del transporte y los servicios asociados refuerzan el rol del complejo triguero como uno de los pilares del sector agroindustrial.
A nivel regional, el intenso movimiento en el Gran Rosario confirma la centralidad de este nodo portuario en el comercio exterior argentino. A su vez, el desempeño exportador refuerza la importancia de continuar invirtiendo en infraestructura logística para sostener y ampliar la competitividad del país en los mercados internacionales.
De cara al resto de la campaña, las perspectivas siguen siendo positivas. Si bien el ritmo de embarques puede moderarse en los próximos meses, el volumen total disponible y la diversificación de destinos permiten anticipar un ciclo comercial sólido, con Argentina consolidándose como uno de los principales exportadores de trigo del mundo.
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Un cambio estructural en marcha
La campaña 2025/26 no solo marca un récord en términos de volumen exportado en diciembre, sino que también señala un cambio estructural en la inserción internacional del trigo argentino. La irrupción de Asia como principal destino al inicio del ciclo, el regreso de China tras tres décadas y la pérdida relativa de protagonismo de Brasil configuran un nuevo escenario para el cereal.
Este nuevo mapa de destinos refleja la capacidad del sector agroexportador argentino para adaptarse a las condiciones del mercado global, aprovechar ventajas competitivas y redefinir estrategias comerciales. Más allá de los números récord, el verdadero valor de esta campaña radica en la consolidación de un perfil exportador más diversificado, competitivo y resiliente.



