El desafío de McDonald’s en Brasil, estrategia publicitaria que encendió las alarmas locales, la reciente iniciativa de McDonald’s en Brasil, pensada como un golpe estratégico para fortalecer su influencia en el país, ha generado más polémica que éxito. Lo que se esperaba como un relanzamiento triunfal del popular sándwich de pescado McFish, ha resultado en un inesperado fiasco que ha llamado la atención de las autoridades locales y desatado una ola de reclamos por parte de los consumidores.
La descontinuación de la oferta del McFish en 2019 dejó un vacío en los estómagos de los consumidores brasileños, quienes anhelaban el regreso de este emblemático emparedado de pescado empanizado, salsa tártara y queso cheddar. Por lo tanto, cuando McDonald’s anunció su relanzamiento el 6 de febrero, se esperaba un auge de ventas y una respuesta positiva por parte del público.
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Sin embargo, apenas tres días después del inicio de la campaña, el McFish se había agotado en los locales de la cadena en todo el país. Este rápido agotamiento se atribuyó en parte a la alta demanda del producto, pero también a problemas de gestión de inventario. Desde el inicio de la preventa, los consumidores expresaron su frustración en las redes sociales, señalando restricciones horarias y dificultades para adquirir el producto en los puntos de venta designados.
La preventa, que comenzó 20 días antes del lanzamiento oficial, requería que los consumidores se registraran en la página web con su información personal. Aunque la expectativa de McDonald’s era alta, el éxito abrumador de la campaña llevó a un desabastecimiento generalizado en los restaurantes de la cadena.
Ante esta situación, Procon, la autoridad de defensa del consumidor, tomó cartas en el asunto y notificó a McDonald’s para que brinde explicaciones. La cadena estadounidense tiene hasta el jueves para proporcionar información detallada sobre las cantidades producidas y vendidas del McFish, las condiciones de la oferta y las razones detrás del agotamiento de inventario. Además, se espera que explique las medidas que está tomando para compensar a los clientes afectados y los canales disponibles para presentar reclamos.
Algunos expertos sugieren que McDonald’s podría haber utilizado una estrategia de «marketing de escasez» para respaldar su campaña, generando una sensación de urgencia en los consumidores para adquirir un producto de volumen limitado. Sin embargo, el resultado parece haber sido contraproducente, ya que provocó más inconvenientes que beneficios para la marca.
Este incidente sirve como recordatorio de la importancia de una planificación cuidadosa y una gestión de inventario efectiva en las campañas publicitarias. Además, destaca la necesidad de una comunicación transparente con los consumidores y una respuesta rápida ante situaciones imprevistas para mantener la confianza del público y la reputación de la marca. McDonald’s ahora enfrenta el desafío de restaurar su imagen y recuperar la confianza de sus clientes en el mercado brasileño. Según publica DFSud
