El comercio entre Argentina y Brasil cambia de rumbo, el comercio entre Argentina y Brasil registró una importante mejora durante junio de 2026, luego de que el déficit comercial bilateral se redujera a apenas 40 millones de dólares, una cifra que representa una caída cercana al 94 % frente al saldo negativo de 520 millones de dólares observado en el mismo mes del año anterior.
El resultado estuvo impulsado por un crecimiento de las exportaciones argentinas hacia el mercado brasileño y, principalmente, por una marcada reducción de las importaciones provenientes del país vecino, especialmente en el sector automotor. La tendencia permitió que el intercambio comercial entre las dos mayores economías del Mercosur se acercara al equilibrio por primera vez en varios meses.
Vea también: Brasil consolida su liderazgo automotriz
El déficit acumulado también muestra una mejora significativa
Los datos del primer semestre reflejan un comportamiento similar. Entre enero y junio de 2026, Argentina acumuló un déficit comercial con Brasil de 993 millones de dólares, un monto 66 % inferior al registrado durante el mismo período de 2025, cuando el saldo negativo alcanzó los 2.947 millones de dólares, de acuerdo con un informe de la consultora Abeceb.
La mejora del balance bilateral responde a una combinación de factores. Mientras las exportaciones argentinas crecieron de forma sostenida, las importaciones disminuyeron por la desaceleración de la demanda interna, el menor dinamismo industrial y cambios en la estrategia de abastecimiento de algunos sectores productivos.
Las exportaciones argentinas crecieron durante junio
Durante junio, las ventas argentinas hacia Brasil alcanzaron 1.285 millones de dólares, lo que representó un incremento interanual del 16,9 %.
Uno de los principales motores del crecimiento fue el sector energético. Las exportaciones de aceites crudos de petróleo y minerales bituminosos registraron un aumento extraordinario del 4.285 % respecto al mismo mes del año anterior, mientras que las ventas de polímeros de etileno crecieron 105,2 %, consolidando el mayor protagonismo de los productos energéticos y petroquímicos dentro de la relación comercial entre ambos países.
Este desempeño ayudó a compensar la caída registrada en algunos productos agroindustriales y en determinados segmentos de la industria automotriz.
Las importaciones desde Brasil registraron una fuerte contracción
El principal cambio en la balanza comercial provino del lado de las importaciones.
Las compras argentinas de productos brasileños descendieron 18,1 % en junio, llevando el intercambio bilateral total a 2.610 millones de dólares, un volumen 4 % inferior al registrado un año antes.
La mayor caída se produjo en el sector automotor, históricamente uno de los principales componentes del comercio bilateral.
Las importaciones de vehículos de carretera disminuyeron 65,6 %, mientras que las compras de vehículos destinados al transporte de mercancías retrocedieron 55 % y las de automóviles de pasajeros cayeron 41,1 %.
Según el análisis de Abeceb, esta reducción obedece a varios factores que coinciden en el mercado argentino, entre ellos el elevado nivel de inventarios acumulados por concesionarios, la desaceleración del consumo interno, la disminución en los patentamientos y una creciente diversificación de proveedores, con un mayor ingreso de vehículos y autopartes procedentes de China y otros países fuera del Mercosur.
El sector automotor mostró resultados mixtos
Aunque las importaciones del sector automotor se redujeron de forma considerable, el comportamiento de las exportaciones argentinas fue dispar.
Las ventas de automóviles de pasajeros y de motores hacia Brasil registraron descensos durante junio, mientras que las exportaciones de vehículos destinados al transporte de mercancías mostraron un crecimiento, compensando parcialmente las caídas observadas en otros segmentos de la industria.
El comportamiento confirma que el sector continúa atravesando un proceso de ajuste marcado por la desaceleración de la demanda regional y la reorganización de las cadenas de suministro dentro del Mercosur.
El agro perdió participación en las exportaciones
En contraste con el desempeño de la energía, algunos productos agrícolas registraron menores envíos hacia Brasil.
Las exportaciones de trigo, cebada y centeno disminuyeron durante junio, una tendencia que responde, en parte, a la decisión de varios exportadores argentinos de redireccionar sus ventas hacia mercados asiáticos, donde encontraron mejores condiciones comerciales y precios más competitivos.
Este cambio en la orientación de los flujos comerciales refleja la creciente diversificación de los destinos de las exportaciones agroindustriales argentinas.
El contexto económico seguirá condicionando el comercio bilateral
Las perspectivas para los próximos meses dependerán tanto de la evolución económica argentina como del comportamiento del mercado brasileño.
El informe de Abeceb señala que la reciente depreciación del tipo de cambio, la debilidad del consumo interno, el menor nivel de actividad industrial y la apertura parcial hacia proveedores extrazona podrían mantener contenidas las importaciones procedentes de Brasil.
Por su parte, las exportaciones argentinas podrían sostener un desempeño relativamente favorable gracias al aporte del sector energético y a la recuperación de la producción agrícola, aunque su crecimiento continuará condicionado por la evolución de la economía brasileña.
Brasil enfrenta actualmente un escenario de tasas de interés elevadas, crecimiento moderado, menor dinamismo del consumo y un contexto de incertidumbre política de cara al próximo ciclo electoral, factores que podrían limitar el ritmo de expansión de la demanda por productos argentinos.
Vea también: Morana inicia su expansión internacional con su llegada a Argentina
Mercosur mantiene una relación comercial estratégica
A pesar de los cambios registrados durante el primer semestre, Brasil continúa siendo el principal socio comercial de Argentina dentro del Mercosur y uno de los destinos más relevantes para las exportaciones industriales del país.
El comportamiento del comercio bilateral durante los próximos meses será determinante para evaluar la recuperación de la actividad manufacturera en ambos mercados y el impacto que tendrán las nuevas condiciones económicas sobre uno de los vínculos comerciales más importantes de América Latina.

