EE. UU. excluye productos brasileños del arancel, carne, café y minerales estratégicos quedan por fuera del nuevo gravamen, la decisión del Gobierno de Estados Unidos de imponer un arancel del 25 % a una parte de las importaciones procedentes de Brasil marca un nuevo capítulo en las relaciones comerciales entre ambos países. Sin embargo, la medida no afectará a todos los productos brasileños. Una amplia lista de bienes considerados estratégicos para la economía estadounidense quedó excluida del nuevo gravamen, entre ellos alimentos, materias primas y minerales esenciales para sectores industriales y tecnológicos.
Las excepciones abarcan cerca de 2.100 productos, lo que limita el impacto de la medida sobre una parte importante del comercio bilateral. Entre los bienes excluidos figuran la carne bovina, el café, el jugo de naranja, algunos productos pesqueros y diversos minerales críticos utilizados en industrias de alta tecnología.
La decisión refleja el equilibrio que busca mantener Estados Unidos entre la aplicación de medidas comerciales y la necesidad de garantizar el abastecimiento de insumos considerados esenciales para su economía.
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Un arancel que no será generalizado
El nuevo gravamen comenzará a regir el 22 de julio de 2026, pero su alcance será parcial.
De acuerdo con estimaciones de la Cámara Americana de Comercio para Brasil (Amcham Brasil), el arancel afectará aproximadamente el 29,7 % del valor de las importaciones brasileñas hacia Estados Unidos.
Esto significa que cerca de dos terceras partes del intercambio comercial continuarán desarrollándose bajo las condiciones actuales gracias a las numerosas excepciones incorporadas por las autoridades estadounidenses.
La medida, por tanto, tendrá un impacto selectivo sobre determinados sectores productivos.
La investigación que originó la medida
La decisión del Gobierno estadounidense surge tras una investigación adelantada por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR).
El proceso comenzó hace aproximadamente un año con el objetivo de evaluar presuntas prácticas comerciales consideradas desleales dentro de la relación bilateral con Brasil.
Las conclusiones fueron presentadas en un contexto de creciente tensión comercial y en un momento políticamente relevante para Brasil, previo al desarrollo de la campaña presidencial.
Como resultado, la administración estadounidense decidió aplicar el nuevo arancel, aunque manteniendo múltiples excepciones para proteger sectores considerados estratégicos.
Estados Unidos protege su cadena de suministro
Uno de los principales argumentos utilizados para excluir numerosos productos consiste en evitar interrupciones dentro de la economía estadounidense.
La propia Oficina del Representante de Comercio reconoció que muchos de los bienes exentos corresponden a materias primas o insumos cuya disponibilidad resulta fundamental para diferentes cadenas industriales.
Aplicar el arancel sobre estos productos podría generar aumentos de costos, problemas de abastecimiento o afectaciones para industrias nacionales que dependen de proveedores brasileños.
Por esta razón, las autoridades optaron por mantener abierta la importación de una amplia variedad de mercancías.
Carne y café mantienen acceso preferencial
Entre los productos más relevantes que quedaron excluidos del nuevo arancel sobresalen dos de los principales bienes de exportación de Brasil: la carne bovina y el café.
Ambos productos ocupan una posición estratégica dentro del comercio bilateral y cuentan con una importante demanda por parte del mercado estadounidense.
También permanecen exentos el jugo de naranja y algunos componentes destinados a la fabricación de aeronaves, sectores donde Brasil mantiene una participación destacada dentro del comercio internacional.
La decisión busca preservar el suministro de productos ampliamente consumidos o utilizados por la industria estadounidense.
Más alimentos permanecen libres del gravamen
La lista de excepciones también incluye diversos productos agroalimentarios.
Entre ellos aparecen algunas especies pesqueras como la tilapia, determinados frutos secos, miel orgánica, té y café soluble sin saborizantes.
Estas categorías continúan ingresando al mercado estadounidense sin el nuevo arancel, contribuyendo a mantener estable la oferta para consumidores e industrias procesadoras.
La inclusión de estos productos evidencia la importancia que tienen los alimentos brasileños dentro del comercio exterior de Estados Unidos.
Materias primas estratégicas continúan exentas
Uno de los grupos de mayor relevancia dentro de las excepciones corresponde a los minerales críticos.
Estados Unidos decidió excluir del arancel materias primas fundamentales para industrias relacionadas con la transición energética, la fabricación tecnológica y el sector de defensa.
Entre los minerales que permanecen libres del gravamen se encuentran el litio, níquel, cobalto, titanio, niobio, manganeso, grafito, cromo y wolframio.
Estos recursos desempeñan un papel esencial en la producción de baterías, componentes electrónicos, infraestructura energética y equipos industriales.
Petróleo, gas y carbón también quedan protegidos
La lista de excepciones incorpora igualmente varios productos energéticos.
Las importaciones de petróleo, gas natural y carbón procedentes de Brasil continuarán realizándose sin la aplicación del nuevo arancel.
La decisión responde a la necesidad de mantener estabilidad dentro del mercado energético estadounidense y garantizar el suministro de materias primas utilizadas por diferentes sectores productivos.
En un contexto internacional marcado por la búsqueda de seguridad energética, estos insumos mantienen un alto valor estratégico para la economía norteamericana.
Otros sectores beneficiados
Además de alimentos y materias primas, el Gobierno estadounidense incluyó diferentes categorías adicionales dentro del listado de excepciones.
Entre ellas aparecen determinados productos farmacéuticos, piezas de madera, residuos metálicos, chatarra de hierro y acero, pieles y cueros de origen animal, fertilizantes, ropa usada, antigüedades, objetos de colección y obras de arte.
La decisión refleja un enfoque selectivo que prioriza aquellos productos considerados esenciales para la actividad económica o con limitada disponibilidad dentro del mercado estadounidense.
Algunos sectores no lograron la exclusión
No todas las industrias brasileñas consiguieron quedar por fuera del nuevo esquema arancelario.
Sectores como la fabricación de maquinaria agrícola e industrial, el calzado y algunos equipos eléctricos solicitaron ser incluidos dentro de las excepciones, pero finalmente continuarán sujetos al nuevo gravamen.
Estas actividades podrían enfrentar mayores desafíos para mantener su competitividad dentro del mercado estadounidense, dependiendo del comportamiento de la demanda y de la capacidad para absorber los nuevos costos comerciales.
El impacto será diferente para cada industria según su nivel de dependencia de las exportaciones hacia Estados Unidos.
El comercio bilateral ya mostraba señales de desaceleración
La aplicación del nuevo arancel ocurre en medio de un contexto de reducción gradual del comercio entre ambos países.
Durante los últimos años, la participación de Estados Unidos dentro de las exportaciones brasileñas ha venido disminuyendo de manera constante.
Si en 2002 representaba cerca del 27,5 % del total exportado por Brasil, en 2025 esa participación descendió al 12,1 %, mientras que durante el primer semestre de 2026 cayó hasta 9,4 %.
Estas cifras evidencian una progresiva diversificación de los mercados de destino para las exportaciones brasileñas.
Una disputa comercial con antecedentes políticos
El nuevo capítulo comercial también tiene un componente político.
Las tensiones comenzaron a intensificarse durante 2025, cuando el Gobierno estadounidense impuso aranceles de mayor magnitud argumentando presuntas diferencias relacionadas con el tratamiento judicial del expresidente Jair Bolsonaro.
Posteriormente, la evolución del proceso político y judicial en Brasil coincidió con nuevas decisiones comerciales por parte de Washington.
Aunque el nuevo arancel se fundamenta oficialmente en una investigación sobre prácticas comerciales, el contexto político ha acompañado buena parte del desarrollo de esta disputa bilateral.
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Brasil mantiene productos clave en el mercado estadounidense
Pese al endurecimiento de algunas medidas comerciales, la amplia lista de excepciones demuestra que la relación económica entre ambos países continúa siendo altamente interdependiente.
Estados Unidos mantiene la necesidad de importar productos agrícolas, materias primas estratégicas, minerales críticos y recursos energéticos provenientes de Brasil para garantizar el funcionamiento de múltiples cadenas industriales.
Al mismo tiempo, Brasil conserva acceso preferencial para varios de sus principales bienes de exportación, limitando el impacto económico que podría generar el nuevo esquema arancelario.
La evolución futura de esta relación dependerá de las negociaciones comerciales, del comportamiento de los mercados internacionales y de las decisiones regulatorias que adopten ambas economías en los próximos meses.


