Café brasileño pierde terreno en EE.UU. tras impacto de aranceles e incertidumbre comercial, el mercado internacional del café atraviesa uno de sus momentos más sensibles de los últimos años. La relación comercial entre Brasil y Estados Unidos, dos actores fundamentales dentro de la industria cafetera global, enfrenta una fuerte tensión derivada de las políticas arancelarias implementadas durante la administración de Donald Trump, medidas que continúan generando efectos sobre las exportaciones brasileñas, los precios internacionales y la estabilidad de la cadena de suministro.
Aunque Brasil sigue siendo el principal proveedor de café para el mercado estadounidense, los embarques hacia ese país muestran una caída sostenida desde 2025. El impacto no solo afecta a exportadores y productores brasileños, sino también a importadores, tostadores, cadenas comerciales y consumidores estadounidenses, quienes dependen en gran medida del café brasileño para abastecer el mercado interno.
La preocupación crece especialmente porque Estados Unidos representa uno de los destinos más importantes para el café brasileño y porque las nuevas dinámicas comerciales amenazan con alterar el equilibrio de precios y disponibilidad en uno de los mercados cafeteros más grandes del mundo.
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El café brasileño, pieza clave para Estados Unidos
La dependencia de Estados Unidos respecto al café brasileño quedó resumida en una frase que generó eco durante el Seminario Internacional del Café realizado en Santos, São Paulo: “Sin café brasileño, no hay mercado estadounidense de café”.
La afirmación fue hecha por Bill Murray, presidente de la National Coffee Association (NCA), organización que agrupa a importadores y actores clave de la industria cafetera estadounidense. El directivo advirtió que la ausencia del producto brasileño tendría consecuencias directas sobre el consumo, el precio final del café y la estabilidad del mercado norteamericano.
Según Murray, el café brasileño no solo destaca por su competitividad en costos, sino también por la calidad que aporta a las mezclas comercializadas en Estados Unidos. Para muchas compañías, Brasil representa una fuente esencial de abastecimiento dentro de sus operaciones.
“No podemos sobrevivir sin el café brasileño, su alta calidad y su precio competitivo”, aseguró el representante de la asociación estadounidense.
Los aranceles cambiaron el panorama comercial
El deterioro del comercio bilateral comenzó a hacerse visible tras la imposición de un arancel adicional de 40% al café brasileño en julio de 2025, durante la administración de Donald Trump.
La medida incrementó significativamente los costos para los importadores estadounidenses y provocó una desaceleración inmediata en las exportaciones desde Brasil hacia ese mercado.
Aunque posteriormente, en noviembre de 2025, el café verde, tostado, molido y descafeinado fue incluido dentro de una lista de productos exentos del recargo, el impacto sobre la relación comercial ya era evidente y los volúmenes exportados no lograron regresar a los niveles previos.
La incertidumbre generada por las políticas comerciales estadounidenses comenzó a alterar decisiones logísticas, contratos de suministro y proyecciones de exportación, afectando toda la cadena del negocio cafetero.
Las exportaciones siguen cayendo
Los datos más recientes del Consejo de Exportadores de Café de Brasil (CECAFÉ) reflejan con claridad la magnitud del deterioro comercial.
En abril de 2026, Estados Unidos continuó siendo el principal destino del café brasileño. Sin embargo, los embarques registraron una caída de 19,52% frente al mismo mes del año anterior.
Los volúmenes exportados pasaron de 561.000 sacos a 451.506 sacos, evidenciando la dificultad del mercado para recuperar el ritmo previo a la implementación de los aranceles.
La situación es aún más compleja cuando se observa el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026. En ese período, Estados Unidos se ubicó como el segundo mayor comprador de café brasileño, detrás de Alemania, pero las exportaciones cayeron 41,46%.
Los embarques descendieron desde 2,373 millones de sacos hasta 1,389 millones, una reducción que genera preocupación tanto en Brasil como en el mercado estadounidense.
El comercio cafetero enfrenta un escenario incierto
A pesar del complejo panorama, Bill Murray considera que todavía existen posibilidades de recuperación gradual del comercio bilateral.
El directivo reiteró que Estados Unidos necesita mantener el flujo de café brasileño para garantizar estabilidad de precios y abastecimiento.
“Necesitamos café brasileño. Soy muy optimista de que efectivamente veremos más exportaciones”, afirmó durante el encuentro en Santos.
Sin embargo, la incertidumbre continúa dominando el escenario comercial debido a la volatilidad de las políticas arancelarias estadounidenses y al enfoque proteccionista que ha caracterizado algunas decisiones comerciales en los últimos años.
Murray recordó incluso que una primera ronda de aranceles implementada durante la administración Trump fue considerada ilegal por la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque advirtió que eso no elimina el riesgo de nuevas medidas similares.
“Hemos visto la manera en que Trump utiliza los aranceles y lo hace de una forma muy poco ortodoxa. Esta no es una situación normal y no va a cambiar. Trump ve los aranceles como un arma”, señaló.
El café instantáneo también enfrenta dificultades
Uno de los segmentos más afectados por la política arancelaria es el café instantáneo, producto que continúa sujeto a tarifas adicionales pese a que otros tipos de café fueron incluidos dentro de las exenciones.
La situación genera preocupación tanto en Brasil como en Estados Unidos debido a la importancia que tiene este producto dentro del consumo masivo.
El café instantáneo forma parte del día a día de millones de consumidores estadounidenses y también es utilizado como insumo en la industria de bebidas listas para consumir.
Las organizaciones cafeteras de ambos países mantienen gestiones para lograr que el café instantáneo sea incluido dentro de los productos liberados de aranceles.
Según Bill Murray, el incremento de precios derivado de las tarifas podría afectar especialmente a consumidores preocupados por el contexto económico.
“Mucha gente en Estados Unidos consume café instantáneo y está preocupada por la situación económica. Si se vuelve más caro, será más difícil para los estadounidenses comprarlo”, explicó.
El impacto se refleja en la logística internacional
La desaceleración del comercio también aparece reflejada en los datos de transporte marítimo y movimiento contenerizado.
Las cifras recopiladas por DataLiner muestran que las exportaciones brasileñas de café hacia Estados Unidos atravesaron dos etapas completamente diferentes entre 2023 y 2026.
Durante una primera fase, entre 2023 y gran parte de 2024, los embarques crecieron de forma sostenida. Los volúmenes pasaron de aproximadamente 1.070 TEUs en mayo de 2023 a un promedio cercano a 1.800 TEUs mensuales durante 2024.
El punto más alto se registró en noviembre de 2024, cuando las exportaciones alcanzaron cerca de 2.400 TEUs.
Sin embargo, desde comienzos de 2025 comenzó un ciclo de contracción persistente que modificó completamente la dinámica comercial.
La caída se profundizó en 2026
Tras iniciar 2025 con cerca de 2.090 TEUs, los volúmenes exportados comenzaron a disminuir progresivamente.
La situación se agravó especialmente durante el segundo semestre del año, cuando los embarques cayeron por debajo del umbral de 1.000 TEUs mensuales.
El deterioro se profundizó aún más a comienzos de 2026. Entre febrero y marzo, las exportaciones contenerizadas de café promediaron apenas 680 TEUs mensuales.
Se trata de mínimos históricos que contrastan fuertemente con el dinamismo registrado durante el ciclo expansivo de 2024.
Los datos reflejan no solo una desaceleración comercial, sino también un cambio estructural en la relación entre exportadores brasileños e importadores estadounidenses.
Brasil mantiene liderazgo mundial en café
Pese al escenario adverso, Brasil continúa siendo el mayor productor y exportador de café del mundo, posición que le otorga un papel estratégico dentro del comercio internacional del grano.
El país posee ventajas competitivas difíciles de reemplazar para mercados como el estadounidense: gran capacidad de producción, diversidad de variedades, calidad reconocida y precios competitivos.
Precisamente por ello, la industria cafetera estadounidense observa con preocupación cualquier obstáculo que afecte el flujo comercial entre ambos países.
La dependencia del mercado norteamericano respecto al café brasileño implica que cualquier reducción en el suministro puede impactar los costos de importación, el precio al consumidor y la disponibilidad del producto.
La incertidumbre comercial sigue afectando al mercado
Más allá de los aranceles específicos, uno de los factores que más preocupa a la industria es la incertidumbre regulatoria y política.
Las empresas necesitan previsibilidad para planificar compras, contratos, logística y estrategias comerciales de largo plazo.
Sin embargo, el uso de aranceles como herramienta política y comercial genera inestabilidad dentro de mercados globales altamente integrados como el cafetero.
La situación también demuestra cómo las tensiones geopolíticas y las decisiones proteccionistas pueden alterar cadenas internacionales de suministro que dependen de relaciones comerciales estables.
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Un mercado global bajo presión
El comercio internacional del café enfrenta además otros desafíos relacionados con costos logísticos, inflación, fluctuaciones cambiarias y cambios en patrones de consumo.
En ese contexto, cualquier alteración adicional en las relaciones entre grandes productores y consumidores amplifica la volatilidad del mercado.
La evolución de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos será observada de cerca por toda la industria cafetera internacional, especialmente porque ambos países desempeñan roles fundamentales dentro del negocio global.
Mientras Brasil continúa buscando mantener su liderazgo exportador, Estados Unidos enfrenta el desafío de garantizar abastecimiento y estabilidad de precios para millones de consumidores.


