Brasil suprime impuestos a la importación de alimentos como estrategia contra la inflación, en un esfuerzo por controlar la inflación y reducir los costos de los productos básicos para los consumidores, el gobierno de Brasil ha decidido eliminar temporalmente los impuestos a la importación de ciertos alimentos esenciales. La medida, aprobada por el Comité Ejecutivo de Gestión (Gecex) de la Cámara de Comercio Exterior de Brasil (Camex), busca frenar el alza de precios y mitigar los efectos económicos que afectan a la población.
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Un alivio temporal para los consumidores
La exención arancelaria, que entrará en vigor de inmediato, afectará a nueve productos clave: carne de res congelada deshuesada, café tostado y sin tostar, maíz (excepto para siembra), algunas variedades de pastas crudas, galletas, aceite de oliva virgen extra, aceite de girasol crudo, azúcar de caña y sardinas en conserva (con un límite de 7.500 toneladas). Los impuestos que anteriormente oscilaban entre el 7,2% y el 32% ahora se han reducido al 0%.
Según explicó el vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, Geraldo Alckmin, esta iniciativa será temporal y su duración dependerá de la evolución de los precios internos y las condiciones económicas del país. El objetivo principal es ofrecer un alivio inmediato a los consumidores, especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
Impacto en la economía y en el comercio internacional
La reducción arancelaria representa un impacto fiscal estimado en 110 millones de dólares anuales. No obstante, Alckmin sostuvo que el efecto en las arcas del Estado no será significativo, ya que se espera que la medida tenga una duración limitada. “Como preveo que el impuesto cero a las importaciones será más transitorio, el impacto debería ser menor”, explicó.
El gobierno ha tomado esta decisión en un contexto de presión inflacionaria impulsada por diversos factores, incluyendo el encarecimiento de insumos agrícolas, la fluctuación en los precios internacionales de los alimentos y los efectos persistentes de la crisis económica global.
Productos clave en la exención de impuestos
La lista de productos beneficiados con la exención arancelaria se estableció de acuerdo con los códigos de la Nomenclatura del Mercado Común del Sur (Mercosur). Entre los alimentos incluidos en la medida destacan:
- Carne de res congelada deshuesada: Un componente esencial en la dieta brasileña, cuyo precio ha experimentado aumentos significativos en los últimos meses.
- Café tostado y sin tostar: Producto emblemático del país, pero cuyo valor en el mercado ha ido en ascenso debido a la volatilidad del sector agrícola.
- Maíz (no destinado a la siembra): Insumo fundamental tanto para la alimentación humana como para la producción de alimentos balanceados para animales.
- Pastas y galletas: Elementos básicos en la canasta familiar, con una alta demanda en el consumo cotidiano.
- Aceites vegetales: Tanto el aceite de oliva virgen extra como el de girasol crudo han registrado incrementos en sus costos debido a las condiciones climáticas y logísticas internacionales.
- Azúcar de caña: Un insumo esencial en la industria alimentaria y en los hogares brasileños.
- Sardinas en conserva: Un producto clave en la dieta de muchas familias, cuya importación estará limitada a 7.500 toneladas sin impuestos.
Adicionalmente, se ha ampliado el cupo de importación de aceite de palma de 60.000 a 150.000 toneladas durante 12 meses, con un arancel del 0%.
Reacciones y expectativas
La medida ha sido bien recibida por diversos sectores de la sociedad, especialmente por los consumidores que han sentido el impacto del alza de precios en sus bolsillos. No obstante, algunos productores nacionales han manifestado su preocupación por el posible impacto en la industria local, argumentando que la eliminación de impuestos a productos importados podría generar una competencia desleal.
Por otro lado, economistas advierten que la efectividad de la medida dependerá de factores externos como la estabilidad de los precios internacionales y la capacidad del mercado brasileño para absorber estas importaciones sin afectar la producción nacional. Asimismo, recalcan la importancia de que esta estrategia se complemente con políticas económicas más amplias para garantizar estabilidad a largo plazo.
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La eliminación de los impuestos a la importación de alimentos en Brasil es una acción concreta del gobierno para combatir la inflación y mejorar el acceso a productos esenciales. Aunque la medida es temporal, su éxito dependerá de su implementación efectiva y de las condiciones económicas que enfrente el país en los próximos meses. Con el alivio en los precios, se espera que los consumidores experimenten una reducción en el costo de la canasta básica, aunque la sostenibilidad de la estrategia a largo plazo sigue siendo un tema de debate.
