Brasil se posiciona como destino atractivo para la inversión japonesa, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó recientemente que Brasil ofrece un entorno favorable para la inversión extranjera, respaldado por su estabilidad política, reformas fiscales, compromiso con la democracia, crecimiento económico y avances sociales. Estas declaraciones se produjeron durante la clausura del Foro Empresarial Brasil-Japón en Tokio, donde enfatizó que Brasil es un «puerto seguro» para las empresas japonesas interesadas en expandirse.
En el evento, Lula anunció la firma de diez acuerdos de cooperación en diversas áreas, además de casi 80 instrumentos entre empresas, bancos, universidades y otras instituciones. Subrayó la intención de consolidar una nueva estrategia de relación con Japón, enfocada no solo en el comercio bilateral, sino también en establecer alianzas entre empresas japonesas y brasileñas para fomentar el crecimiento conjunto.
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Uno de los sectores destacados fue el energético. Lula mencionó que Brasil aumentará el porcentaje de etanol en la gasolina del 27% al 30%, y en el diésel se alcanzará el 20% para 2030. Resaltó que, según el Plan Estratégico Energético de Japón, este país planea incrementar el uso de bioetanol hasta el 10% en 2030 y hasta el 20% a partir de 2040, señalando que Brasil será un aliado clave en la reducción de la dependencia global de los combustibles fósiles.
Además, Lula enfatizó la necesidad de avanzar hacia la firma de un acuerdo de asociación económica entre Japón y el Mercosur, argumentando que, en un mundo cada vez más complejo, es esencial que socios históricos se unan para enfrentar las incertidumbres y las inestabilidades de la economía global.
El mandatario también abordó la importancia de la democracia, el libre comercio y el multilateralismo como pilares fundamentales para la estabilidad global. Criticó el auge del proteccionismo y destacó la necesidad de defender el comercio libre y las relaciones multilaterales entre países, universidades y en el ámbito científico y tecnológico.
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En el ámbito comercial, se destacó la venta de hasta 100 aviones E-190 de la brasileña Embraer a la aerolínea japonesa ANA, así como la cooperación en la producción de biocombustibles, área en la que Brasil es pionero.
La visita de Lula a Japón también incluyó encuentros con el emperador Naruhito y la emperatriz Masako, así como con el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral en materia de inversión, seguridad y sostenibilidad.

