Brasil se consolida como potencia del turismo MICE y prepara un salto estratégico en 2026, Brasil se encamina a un nuevo ciclo de expansión en el turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions) en 2026, tras un 2025 marcado por resultados sólidos y una consolidación clara de su posicionamiento internacional. El país no solo reafirmó su liderazgo regional en el turismo de negocios y eventos, sino que también fortaleció un modelo que combina volumen, diversidad temática e infraestructura de alto nivel, capaz de albergar desde reuniones especializadas de tamaño medio hasta grandes congresos globales.
Este desempeño no es fruto de la casualidad. Responde a una estrategia coordinada entre el sector público y privado, al papel activo de Embratur en la captación de eventos internacionales y a la madurez de un ecosistema que entiende al segmento MICE como un motor de desarrollo económico, reputacional y de integración internacional. En un contexto global donde los destinos compiten cada vez más por atraer eventos de alto valor agregado, Brasil llega a 2026 con una propuesta robusta y diferenciada.
Vea también: La revolución eléctrica pisa fuerte, BYD redefine el mercado automotor brasileño
Un modelo basado en escala y diversidad
Uno de los principales atributos del modelo brasileño es su capacidad para absorber eventos de diferentes tamaños y perfiles, lo que le permite mantener una presencia constante en el calendario internacional. Cerca del 60 % de los eventos que se realizan en el país responden al perfil clásico de la ICCA, con audiencias que oscilan entre 100 y 500 participantes. Este tipo de congresos, aunque de menor escala que los grandes encuentros globales, resulta clave para sostener el flujo continuo de visitantes de negocios y para posicionar al país como un anfitrión confiable y recurrente.
Al mismo tiempo, Brasil ha demostrado una notable habilidad para atraer congresos de gran envergadura, especialmente en sectores estratégicos. Áreas como Ciencia e Investigación lideran en número de eventos, concentrando más del 26 % de los congresos celebrados, mientras que disciplinas como Clima, Sostenibilidad, Energía y Salud destacan por reunir a los mayores volúmenes de asistentes y generar un impacto económico significativo.
Esta combinación entre eventos medianos y grandes encuentros internacionales permite diversificar riesgos, maximizar el uso de la infraestructura existente y ampliar el alcance del turismo MICE hacia distintas ciudades y regiones del país.
Infraestructura preparada para competir a nivel global
Brasil cuenta con una de las infraestructuras más completas de América Latina para el turismo de reuniones. Centros de convenciones modernos, una red hotelera amplia y diversificada, conectividad aérea internacional y una creciente profesionalización de los organizadores locales conforman una base sólida para recibir eventos de alta complejidad logística.
Ciudades como São Paulo, Río de Janeiro, Brasília, Belo Horizonte y Porto Alegre se han consolidado como polos naturales para congresos y ferias internacionales. A ellas se suman otros destinos que, gracias a inversiones sostenidas y al impulso del turismo de negocios, han comenzado a captar eventos especializados, ampliando el mapa MICE del país.
Esta descentralización progresiva no solo contribuye a distribuir mejor los beneficios económicos, sino que también refuerza la imagen de Brasil como un destino versátil, capaz de ofrecer experiencias diferenciadas según el perfil del evento y del público.
Impacto económico y estratégico del segmento MICE
El turismo MICE es uno de los segmentos de mayor valor dentro de la industria turística global. Los viajeros de negocios suelen tener un poder adquisitivo superior al promedio, estancias más largas y un mayor gasto diario en alojamiento, transporte, gastronomía y servicios especializados. Además, generan un efecto multiplicador que beneficia a múltiples sectores de la economía.
En el caso brasileño, la relevancia del MICE va más allá del impacto económico inmediato. La alta concentración de congresos en áreas como salud pública, investigación médica, innovación científica, medicina nuclear, veterinaria y agroindustria contribuye a posicionar al país como un referente en debates técnicos y científicos de alcance global.
Este tipo de eventos fortalece el prestigio académico y profesional de Brasil, fomenta el intercambio de conocimiento, impulsa la innovación y refuerza vínculos con instituciones internacionales. En un mundo cada vez más interconectado, este capital intangible resulta tan valioso como los ingresos directos generados por los eventos.
Embratur y el rol estratégico de la promoción internacional
El avance del segmento MICE en Brasil durante 2025 estuvo fuertemente respaldado por la labor de Embratur, que intensificó sus acciones de promoción internacional y captación de congresos. La agencia ha trabajado de manera articulada con asociaciones sectoriales, organizadores profesionales de congresos y autoridades locales para presentar al país como un destino competitivo, confiable y alineado con las exigencias del mercado global.
Para Marcelo Freixo, presidente de Embratur, el turismo MICE ocupa un lugar central dentro de la estrategia nacional de desarrollo turístico. “Es un segmento que atrae visitantes con alto poder adquisitivo, genera estancias más largas y tiene una elevada capacidad de creación de negocios”, ha señalado en distintas ocasiones.
Freixo también destaca que el valor del MICE no se limita a las cifras económicas. Este segmento ayuda a reducir la estacionalidad del turismo, dinamiza cadenas productivas completas desde la hotelería y el transporte hasta los servicios técnicos y creativos y fortalece la imagen internacional de los destinos como centros de conocimiento e innovación.
2026: un año clave para el liderazgo brasileño
Las perspectivas para 2026 son particularmente favorables. Las previsiones apuntan a un nuevo impulso del liderazgo brasileño, especialmente en la atracción de congresos científicos y médicos, áreas que históricamente concentran más del 60 % de la financiación nacional vinculada al turismo MICE.
Entre los eventos ya confirmados sobresale la 26ª Conferencia Internacional sobre el SIDA, que se celebrará en Río de Janeiro y reunirá a cerca de 10.000 ponentes y participantes internacionales. Este encuentro, uno de los más relevantes a nivel global en el ámbito de la salud pública, contará con el apoyo directo de Embratur y será una vitrina estratégica para proyectar la capacidad organizativa y científica del país.
La llegada de este tipo de congresos refuerza la percepción de Brasil como un destino preparado para albergar debates complejos y sensibles, con impacto social y científico a escala mundial.
Diversificación temática y reputación internacional
Otro de los factores que explican la fortaleza del MICE brasileño es la diversificación temática de su cartera de eventos. Si bien la ciencia y la investigación ocupan un lugar central, el país también ha ganado protagonismo en congresos vinculados a sostenibilidad, cambio climático, transición energética y salud integral, temas que están en el centro de la agenda global.
Esta diversificación no solo amplía las oportunidades de captación de eventos, sino que también alinea la imagen de Brasil con los grandes desafíos del siglo XXI. Ser sede de estos encuentros posiciona al país como un actor relevante en la construcción de soluciones globales y refuerza su marca como destino comprometido con la innovación y el desarrollo sostenible.
Más allá del turismo: conocimiento e integración internacional
El turismo MICE cumple una función estratégica que trasciende el ámbito turístico. Cada congreso internacional representa una oportunidad para conectar a profesionales brasileños con redes globales, atraer inversiones, promover la cooperación académica y fortalecer la diplomacia científica y empresarial.
En este sentido, el avance del MICE se integra con los objetivos más amplios del Plan Brasil, que concibe al turismo como una herramienta de desarrollo, integración internacional y proyección de imagen país. Los resultados obtenidos en 2025 y las perspectivas para 2026 confirman que esta visión comienza a materializarse.
Un escenario competitivo, pero favorable
El mercado global del turismo de reuniones es altamente competitivo. Destinos de Europa, Norteamérica y Asia invierten de forma constante en infraestructura, tecnología y promoción para captar eventos de alto valor. Sin embargo, Brasil ha demostrado que puede competir con una propuesta diferenciada basada en escala, diversidad, experiencia organizativa y atractivo cultural.
Además, el contexto regional favorece al país. América Latina gana relevancia como destino para eventos internacionales que buscan nuevos públicos, perspectivas diversas y escenarios distintos a los tradicionales. En ese marco, Brasil aparece como la puerta de entrada natural para grandes congresos en la región.
Vea también: Brasil acelera hacia la IA, la infraestructura digital que redefine su papel global
Un futuro de crecimiento sostenido
Todo indica que 2026 será un año decisivo para consolidar a Brasil como una potencia del turismo MICE en el escenario global. La combinación de infraestructura preparada, una cartera diversificada de eventos, una estrategia clara de promoción internacional y un entorno cada vez más profesionalizado crea las condiciones para un crecimiento sostenido.
Más allá de las cifras, el verdadero valor de este avance reside en su capacidad para generar conocimiento, fortalecer la reputación internacional del país y dinamizar sectores clave de la economía. En un mundo donde los eventos presenciales recuperan protagonismo como espacios de intercambio y construcción colectiva, Brasil se posiciona como un anfitrión confiable, atractivo y preparado para jugar en las grandes ligas del turismo de negocios.


