Brasil impulsa la fabricación de baterías de litio con incentivos políticos, la renovación del parque automotor hacia la electromovilidad en Brasil ha generado un interés creciente en toda la cadena productiva relacionada con las baterías de litio.
Este enfoque gubernamental en la electrificación de la flota vehicular está atrayendo la atención de empresas interesadas en llevar a cabo la extracción del litio y la fabricación local de células para baterías. Para respaldar esta transición, las empresas están abogando por la implementación de políticas públicas específicas que incluyan financiamiento e incentivos.
Desde 2023, Sigma Lithium ha comenzado a exportar litio verde desde Brasil a fabricantes de baterías en China, mientras que empresas como BYD, Volkswagen y Marcopolo están ensamblando vehículos eléctricos pesados en el país que recibirán estas baterías importadas.
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Según la Agencia Internacional de la Energía, los vehículos eléctricos y las infraestructuras renovables requieren una cantidad significativa de minerales, incluido el litio. Para satisfacer esta demanda creciente, el Ministerio de Minas y Energía brasileño anunció un nuevo programa destinado a fomentar la producción de minerales estratégicos y críticos para las tecnologías de transición energética.
El enfoque de estas nuevas políticas de industrialización verde es densificar la cadena productiva, lo que significa traer más eslabones de la industria al país. La fabricación de pilas de litio en Brasil es uno de los aspectos clave del programa Nueva Industria Brasil (NIB), anunciado recientemente por el Gobierno Federal. Para respaldar este objetivo, se están considerando incentivos fiscales y financiamiento competitivo.
WEG, una empresa líder en la producción de paquetes de baterías en Brasil, ha destacado la importancia de incentivar la demanda de vehículos pesados eléctricos como parte de esta transición. Además, el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI) está trabajando en colaboración con 27 empresas para desarrollar una planta preindustrial que produzca células de baterías de litio hierro fosfato (LFP) y níquel manganeso cobalto (NMC), químicos esenciales para el sector automotriz.
Estas iniciativas buscan aprovechar un mercado global de minerales críticos que se ha duplicado en los últimos cinco años, alcanzando los 320.000 millones de dólares en 2022. Con la implementación de políticas específicas y la colaboración entre el sector público y privado, Brasil está posicionándose para convertirse en un actor importante en la cadena de suministro de baterías de litio, contribuyendo así a la transición hacia un sistema energético más sostenible y resiliente. Según publica Pv Magazine
