Brasil en el epicentro del conflicto, Big Tech y telecomunicaciones se enfrentan en Futurecom 2024 por la inversión en infraestructura 5G
El escenario de la innovación tecnológica en Brasil fue sacudido durante el Futurecom 2024, uno de los eventos más relevantes del sector de telecomunicaciones en América Latina, donde los representantes de las Big Tech y las empresas de telecomunicaciones (telecos) protagonizaron una intensa confrontación sobre la inversión en infraestructuras, especialmente en el contexto de la expansión del 5G. Este evento, que suele ser un escaparate de avances y alianzas, se transformó en un campo de debate en el que quedó claro que la batalla por el control del ecosistema digital sigue vigente, con Brasil como epicentro.
Alessandro Molon, presidente de la Alianza para la Internet Abierta (AIA), y Marcos Ferrari, representante de Conexis, la organización que agrupa a las principales telecos del país, se enfrentaron en una acalorada discusión. El tema central de la disputa fue el «Fair Share» o «contribución justa», un concepto que busca definir cuánto deberían contribuir las Big Tech, que incluyen gigantes como Google, Amazon, Facebook, Netflix y TikTok al desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones, dado el volumen de tráfico que generan.
Este conflicto no es exclusivo de Brasil, sino que resuena en toda América Latina, una región en la que el desarrollo de infraestructuras tecnológicas es clave para el progreso económico y social. Sin embargo, Brasil se ha convertido en el terreno donde estas tensiones alcanzan su mayor intensidad, ya que su mercado es uno de los más grandes y avanzados en cuanto a telecomunicaciones, lo que lo posiciona como un referente en la región.
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El peso de la infraestructura en Brasil
Brasil, con una población de más de 214 millones de personas y un mercado de telecomunicaciones que gestiona alrededor de 246 millones de suscripciones de servicios móviles, es uno de los países que más ha invertido en la expansión de sus redes. Las telecos en Brasil destinan aproximadamente 40,000 millones de dólares anualmente a la construcción y mejora de infraestructuras, incluyendo la implementación de la tecnología 5G, que promete revolucionar la conectividad.
Este volumen de inversión es considerable, pero las telecos, representadas por Ferrari, argumentan que no es suficiente para satisfacer la creciente demanda de ancho de banda que generan las grandes plataformas tecnológicas. «Las plataformas dependen de la red de las operadoras, y las operadoras dependen del contenido, entonces estamos remando juntos», afirmó Ferrari durante el debate en Futurecom. «Pero, ¿es posible garantizar que la red tendrá un uso sostenible a corto, mediano y largo plazos? Busquemos una forma madura de dialogar, porque hay fallas de mercado en esta relación simbiótica», añadió.
Sin embargo, Molon, quien además de liderar la AIA es historiador y exdiputado, respondió con firmeza que las Big Tech ya contribuyen significativamente al desarrollo de infraestructuras, al construir cables submarinos y redes terrestres, y que las telecos están buscando compensar la caída en los ingresos por servicios tradicionales, como la telefonía fija, imponiendo cargas a otros sectores. «Las telecos están intentando envenenar la competencia con impuestos injustos», afirmó Molon.
Fair Share: ¿Una solución o una trampa?
El concepto de «Fair Share», impulsado por las telecos, sugiere que las grandes plataformas tecnológicas deberían asumir una parte más equitativa de los costos relacionados con el mantenimiento y expansión de las redes, dado que son las que más tráfico generan. Según Ferrari, las empresas de Internet se benefician desproporcionadamente de las infraestructuras construidas por las telecos, mientras que estas últimas no reciben una compensación adecuada por el uso intensivo de sus redes.
Ferrari presentó cifras que indicaban que seis grandes empresas de Internet generan el 76% del tráfico de datos en Brasil, lo que, en su opinión, justifica la necesidad de una contribución más equitativa por parte de las Big Tech. «Nosotros tenemos estudios que respaldan estas cifras. Si ustedes tienen estudios que lo refuten, preséntenlos», desafió Ferrari a Molon y a los representantes de las Big Tech presentes en la conferencia.
Por su parte, Molon argumentó que el Fair Share no es más que una forma de las telecos de trasladar su crisis de ingresos a las plataformas tecnológicas, las cuales, según él, ya están contribuyendo al ecosistema digital mediante inversiones en infraestructura y el desarrollo de tecnologías que optimizan el uso de las redes. «No es justo que las telecos intenten resolver sus problemas financieros imponiendo nuevas cargas a otros sectores», sentenció Molon.
Brasil como referente en América Latina
El impacto de esta discusión trasciende las fronteras de Brasil y tiene repercusiones en toda América Latina. Brasil ha sido históricamente un líder en el desarrollo de infraestructuras tecnológicas en la región, y muchas de las decisiones que se tomen en el país tendrán un efecto dominó en mercados vecinos como México, Argentina y Colombia.
En México, por ejemplo, se ha seguido de cerca la implementación de la tecnología 5G en Brasil, ya que el éxito o fracaso de esta expansión podría servir como modelo para otros países latinoamericanos. En Argentina, donde el sector de telecomunicaciones enfrenta serios desafíos económicos, el debate sobre el Fair Share también ha comenzado a ganar tracción, aunque aún en etapas incipientes.
La necesidad de un diálogo constructivo
A pesar de la tensión evidente en la discusión, ambos líderes coincidieron en la necesidad de mantener un diálogo constructivo para encontrar una solución que beneficie a todos los actores involucrados en el ecosistema digital. «Insistimos en que tenemos ganas de dialogar, para ver si hallamos un camino común y remar juntos para que el barco no se hunda», declaró Ferrari al cierre de su intervención.
Molon, aunque crítico de la postura de las telecos, también hizo un llamado a la cooperación y al entendimiento mutuo. «Infelizmente, no hay confianza de un lado ni del otro», concluyó, al tiempo que estrechaba la mano de Ferrari al final de la conferencia.
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El enfrentamiento entre las Big Tech y las telecos en Futurecom 2024 no es más que la punta del iceberg de un conflicto más profundo que afecta a todo el ecosistema digital en Brasil y América Latina. A medida que la demanda de conectividad continúa creciendo y la tecnología 5G se expande, será crucial que las empresas de ambos lados del debate encuentren formas de colaborar de manera equitativa para garantizar un futuro sostenible para las telecomunicaciones en la región.
En última instancia, el éxito del 5G y la viabilidad del ecosistema digital en Brasil dependerán de la capacidad de las partes involucradas para llegar a un acuerdo sobre cómo compartir los costos y beneficios de la infraestructura. Solo así será posible garantizar que el barco no se hunda y que todos puedan navegar hacia un futuro más conectado y próspero.

