Brasil consolida su posición como potencia tecnológica, un repunte en inversiones y liderazgo regional, Brasil ha dado un salto significativo en el escenario global de la tecnología de la información (TI). Gracias a un notable crecimiento en la inversión durante el año 2024, el país ha retomado su lugar entre las diez economías que más destinan recursos al desarrollo tecnológico. Con un aumento del 13.9 % en el gasto en TI, superior al promedio global del 10.8 %, Brasil reafirma su papel como motor de transformación digital en América Latina.
Este ascenso no solo representa un hito en términos de posicionamiento internacional, sino que también refleja una transformación profunda de su tejido productivo, impulsado por sectores clave como la nube, la inteligencia artificial, la automatización industrial y los servicios empresariales basados en software. El valor total invertido por Brasil en TI durante 2024 alcanzó los USD 59.500 millones, equivalente al 3.8 % de su Producto Interno Bruto (PIB), según el informe “Mercado Brasileño de Software – Panorama y Tendencias 2025” elaborado por la Asociación Brasileña de Empresas de Software (ABES).
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Un liderazgo regional consolidado
A nivel latinoamericano, Brasil no solo lidera, sino que lo hace con contundencia. Cerca del 35 % de toda la inversión regional en tecnología proviene del gigante sudamericano. México y Argentina siguen en el ranking, pero con participaciones menores del 23 % y 14 %, respectivamente. Esta diferencia subraya la solidez del ecosistema tecnológico brasileño y su creciente influencia en la región.
Este ecosistema, sin embargo, no está compuesto únicamente por grandes corporaciones. Uno de los aspectos más destacados del informe de ABES es la alta participación de micro y pequeñas empresas en el desarrollo de software: un sorprendente 94.5 % del total. Esta característica evidencia una estructura descentralizada, donde la innovación local, muchas veces impulsada desde startups o pequeños desarrolladores, se convierte en el motor principal del progreso digital.
Sectores estratégicos en transformación
En cuanto a los sectores que lideran la demanda de soluciones tecnológicas, el financiero, las telecomunicaciones y la industria manufacturera ocupan los primeros lugares. Este último ha registrado un incremento del 22.1 % en inversiones, lo que sugiere una aceleración de la llamada “industria 4.0”, donde fábricas y cadenas logísticas adoptan tecnologías como Internet de las Cosas (IoT), automatización avanzada y soluciones de software para aumentar eficiencia y competitividad.
La implementación de sistemas ERP (Enterprise Resource Planning) bajo el modelo SaaS (software como servicio) está ganando terreno rápidamente. En 2024, se destinaron cerca de USD 4.900 millones a este tipo de soluciones, representando el 30 % de las implementaciones en ese rubro. La accesibilidad, escalabilidad y reducción de costos operativos han sido factores decisivos para esta adopción.
La inteligencia artificial y la nube, protagonistas del avance
La computación en la nube y la inteligencia artificial han sido dos de los pilares del avance tecnológico brasileño. El país destinó USD 3.500 millones a infraestructura de nube pública, con un crecimiento del 20 % respecto al año anterior. En paralelo, las inversiones en inteligencia artificial generativa aquella que permite a las máquinas crear contenido nuevo, desde textos hasta imágenes alcanzaron los USD 2.400 millones, reflejando un aumento del 30 %.
Esta adopción masiva responde tanto a la necesidad de modernizar procesos internos como a la urgencia de ofrecer experiencias más personalizadas a clientes y consumidores. Los agentes autónomos basados en IA están siendo utilizados en atención al cliente, gestión de datos, automatización de procesos de recursos humanos y más.
Perspectivas para 2025: crecimiento sostenido
Las proyecciones para el año 2025 son igual de prometedoras. Se espera un crecimiento del 9.5 % en las inversiones en software, hardware y servicios, lo que superaría nuevamente el promedio global estimado del 8.9 %. Estas previsiones consolidan una tendencia de largo plazo en la que Brasil se perfila como un hub tecnológico no solo para América Latina, sino también como un competidor relevante en el escenario mundial.
Aunque existen factores externos que podrían afectar esta trayectoria —como el reciente anuncio de Estados Unidos sobre la imposición de aranceles del 50 % a productos brasileños—, el informe señala que el impacto directo sobre el sector de software y servicios es limitado. Sin embargo, se advierte sobre posibles consecuencias indirectas: si las industrias manufactureras se ven afectadas por estos aranceles, podrían reducir sus inversiones en tecnología como medida defensiva.
Exportaciones tecnológicas: un reto pendiente
A pesar del dinamismo del mercado interno, el desempeño de Brasil en el ámbito de las exportaciones tecnológicas todavía tiene un amplio margen de mejora. En 2024, las exportaciones de software crecieron apenas un 2.5 % y las de servicios un 2.9 %, cifras muy por debajo del crecimiento nacional. Este estancamiento limita el potencial de expansión internacional del ecosistema TI brasileño.
Las causas detrás de este bajo rendimiento en exportaciones pueden atribuirse a la falta de incentivos específicos, barreras regulatorias y una aún insuficiente presencia internacional de muchas empresas locales. Para revertir esta situación, se requiere una estrategia de internacionalización más agresiva, que combine promoción comercial, alianzas internacionales y simplificación normativa.
Políticas públicas y programas estratégicos
En los últimos años, Brasil ha implementado una serie de políticas públicas orientadas a fomentar la transformación digital. La Estrategia Brasileña de Inteligencia Artificial (EBIA), el Plan Nacional de Internet de las Cosas y el programa E-Digital han sido instrumentos clave para alinear al país con las exigencias de la economía digital.
De cara al futuro, el gobierno federal ha propuesto un ambicioso plan de inversión de USD 4.070 millones entre 2024 y 2028, enfocado en el desarrollo de IA. Esta iniciativa contempla la creación de infraestructura tecnológica, programas de formación profesional en áreas digitales y el fomento de la innovación empresarial. De ejecutarse eficazmente, esta inversión podría posicionar a Brasil como líder regional en IA aplicada a la industria, el comercio y los servicios públicos.
Desafíos estructurales a superar
No obstante, el panorama no está exento de obstáculos. Muchas micro, pequeñas y medianas empresas aún operan con bajos niveles de digitalización. La ausencia de sistemas ERP integrados, la dificultad para acceder a financiamiento y la escasez de profesionales calificados en áreas clave como ciberseguridad, análisis de datos o desarrollo en la nube son barreras que deben abordarse con urgencia.
A ello se suma la complejidad del sistema tributario brasileño, considerado uno de los más intrincados del mundo. Esta carga administrativa genera costos adicionales para las empresas, especialmente las más pequeñas, que no siempre disponen de recursos para manejarla eficientemente.
También existe incertidumbre regulatoria en torno a la inteligencia artificial. El proyecto de ley 2.338/2023, destinado a regular la IA en Brasil, ha sido objeto de críticas por parte de expertos del sector, quienes consideran que su enfoque podría frenar la innovación al regular tecnologías desde su etapa de desarrollo en lugar de centrarse en sus usos de alto riesgo.
Casos emblemáticos y ejemplos de éxito
El ecosistema tecnológico brasileño cuenta con empresas que ya operan con estándares internacionales y han alcanzado un reconocimiento destacado. Entre ellas se encuentran TOTVS, líder nacional en software ERP, y Stefanini, una consultora global que promueve un enfoque “AI-First” para ayudar a otras compañías a transitar hacia la digitalización total.
Estas organizaciones sirven como modelos para otras empresas del país, demostrando que es posible crecer, innovar y competir en los mercados internacionales desde una base tecnológica local.
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Un futuro en construcción
El retorno de Brasil al top 10 mundial de inversiones en tecnología de la información no es un logro menor. Este hito confirma la madurez del sector tecnológico brasileño y su potencial como palanca de desarrollo económico, generación de empleo y mejora de la competitividad global.
Sin embargo, para consolidar este avance, será esencial cerrar las brechas existentes: mejorar las exportaciones tecnológicas, apoyar a las pymes en su proceso de digitalización, fomentar la formación de talento especializado, y asegurar una regulación equilibrada que promueva la innovación sin comprometer la seguridad o los derechos fundamentales.
El rumbo que el país tome en los próximos cinco años podría definir no solo su lugar en la economía digital mundial, sino también el bienestar de millones de brasileños en la era de la inteligencia artificial, el big data y la automatización.
