Brasil ante un nuevo horizonte comercial, el agro como motor de crecimiento global, Brasil se posiciona como un actor clave en el comercio agropecuario mundial, con tierras listas para la expansión y una cosecha récord que lo pone en ventaja ante la reconfiguración de los mercados internacionales. La actual guerra comercial entre Estados Unidos y China abre una ventana de oportunidad para el gigante sudamericano, que busca fortalecer su presencia global y consolidarse como el principal proveedor de materias primas agrícolas.
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Un panorama favorable para la agroindustria brasileña
La disputa arancelaria entre Estados Unidos y China ha generado distorsiones en el comercio internacional, especialmente en el sector agropecuario. Mientras Washington y Pekín imponen nuevas tarifas a productos clave, Brasil se encuentra en una posición privilegiada para suplir la demanda china, particularmente en soja y maíz.
El país suramericano proyecta una cosecha récord de casi 325 millones de toneladas de granos en 2025. Solo en soja, la producción alcanzará los 165 millones de toneladas, un 13 % más que el año anterior, consolidando a Brasil como el mayor exportador mundial y principal proveedor de China. Esta situación hace que la soja brasileña gane competitividad frente a la estadounidense, lo que previsiblemente atraerá un mayor volumen de pedidos en los próximos meses.
Lucas Costa Beber, presidente de la Asociación de Productores de Soja del estado de Mato Grosso, destaca que Brasil está listo para aumentar su producción sin necesidad de deforestar, ya que cuenta con cuatro millones de hectáreas de tierras degradadas que pueden ser recuperadas para la agricultura.
El maíz brasileño como una alternativa competitiva
Otro producto clave en esta ecuación es el maíz. Brasil prevé una cosecha de 125 millones de toneladas en 2025, un 9 % más que en 2024. Paulo Bertolini, presidente de la Asociación Brasileña de Productores de Maíz y Sorgo, señala que el país tiene el potencial de incrementar su producción a 150 millones de toneladas anuales en el largo plazo.
Este crecimiento dependerá en gran medida de la demanda china, que es uno de los mayores productores de maíz a nivel global. Sin embargo, la incertidumbre sobre el impacto de los aranceles en la oferta estadounidense hace que el grano brasileño sea una opción atractiva para el gigante asiático.
Brasil refuerza su liderazgo en la industria cárnica
El sector ganadero brasileño también se ve beneficiado por la reconfiguración del comercio internacional. En 2024, el país sacrificó casi 40 millones de reses, alcanzando un récord histórico. Actualmente, Brasil suministra el 57 % de la carne bovina importada por China, y esta relación sigue fortaleciendo su competitividad en los mercados internacionales.
La Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes (Abiec) asegura que el sector está preparado para expandir su producción en caso de un aumento de la demanda china. Esta capacidad de adaptación permite a Brasil mantener la estabilidad del mercado interno sin afectar la calidad del producto exportado.
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Desafíos y perspectivas para el sector agropecuario brasileño
A pesar de las oportunidades que presenta la guerra comercial entre Estados Unidos y China, Brasil enfrenta desafíos estructurales que podrían limitar su crecimiento a largo plazo. Entre ellos, la mejora de la infraestructura de transporte y almacenamiento, así como la necesidad de incentivos fiscales para facilitar las exportaciones.
Además, el país debe garantizar que el aumento de su producción no tenga un impacto negativo en el medio ambiente. La recuperación de tierras degradadas es una estrategia clave para evitar la deforestación, pero el gobierno y el sector privado deben trabajar en conjunto para asegurar prácticas agrícolas sostenibles.
En el corto plazo, la agroindustria brasileña se encuentra en una posición ventajosa para capitalizar el cambio en las dinámicas del comercio internacional. La capacidad de producción del país, combinada con una creciente demanda de productos agrícolas y cárnicos en China, podría consolidar a Brasil como el gran ganador de esta disputa comercial.


