América Latina en el radar global, deportes, naturaleza y bienestar impulsan el turismo regional, según datos de Mastercard, el sector turístico en América Latina y el Caribe está experimentando una transformación vibrante y multifacética a lo largo de 2025, marcando nuevas preferencias y destinos en el mapa global. Un revelador informe, “Travel Trends 2025: Purpose-driven journeys”, elaborado por el prestigioso Mastercard Economics Institute (MEI), arroja luz sobre estas dinámicas, basándose en el comportamiento de consumo real de millones de usuarios. Este análisis, que utiliza tecnología de big data para procesar transacciones agregadas y anonimizadas con tarjetas Mastercard, complementadas con datos de terceros como los registros de reservas aéreas de OAG e índices propios como el Wellness Travel Index (WTI), ofrece un panorama riguroso de los lugares más elegidos en la región y las motivaciones subyacentes detrás de cada tendencia: deporte, bienestar personal, gastronomía, aventuras y viajes de negocios.
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El informe de Mastercard destaca una evolución en la forma en que los viajeros eligen sus destinos, trascendiendo la mera búsqueda de esparcimiento. Ahora, el propósito y la experiencia personalizada son motores clave. Los datos revelan que los destinos que logran fusionar experiencias únicas con la capacidad de atender motivaciones específicas son los que están capturando la atención de los turistas, tanto locales como internacionales. La región latinoamericana, con su inmensa diversidad natural y cultural, se posiciona estratégicamente para capitalizar estas nuevas tendencias, ofreciendo desde aventuras en la selva hasta retiros de bienestar y explosiones culinarias.
Río de Janeiro: Un Imán Global que Lidera las Preferencias Regionales
La icónica Río de Janeiro se consolida como la ciudad estrella en América Latina para 2025, logrando ubicarse incluso entre los quince destinos más elegidos del mundo por turistas que planean viajar entre junio y septiembre. Este posicionamiento, derivado de un meticuloso procesamiento de reservas aéreas y gasto turístico, subraya la resiliencia y el atractivo perdurable de la capital carioca para viajeros de todas partes del mundo, así como para los propios brasileños.
El encanto de Río radica en su inigualable combinación de playas emblemáticas (Copacabana, Ipanema), íconos culturales (Cristo Redentor, Pan de Azúcar) y una oferta de ocio que trasciende fronteras. Durante el período analizado por el MEI, la ciudad no solo destaca por su patrimonio natural, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sino también por su capacidad para albergar eventos deportivos y culturales de impacto mundial.
De hecho, el deporte representa un motor crucial para el turismo en la región, y Río no es ajena a ello. El informe de Mastercard brinda un ejemplo concreto del impacto económico de estos eventos: el gasto turístico asociado a citas deportivas como la Final de la Copa Libertadores. El análisis de este evento, celebrado en Buenos Aires, reveló que el consumo de turistas brasileños en las cercanías del estadio superó el doble respecto a visitantes de cualquier otro país. Este dato subraya cómo la pasión por el deporte no solo mueve masas, sino también un volumen significativo de transacciones económicas, impulsando la hotelería, la gastronomía y el comercio local. Río, con su historial de grandes eventos deportivos y culturales, está excepcionalmente posicionada para seguir capitalizando este segmento.
El Reinado de las Playas y la Explosión del Turismo de Naturaleza
La atracción inquebrantable de los visitantes latinoamericanos y extranjeros por los destinos de playa se mantiene en alza, consolidando el favoritismo de lugares como Cancún (México), Florianópolis y Natal (Brasil), y Punta Cana (República Dominicana). Estas ciudades son imanes tanto para el turismo doméstico como para el internacional, ofreciendo una combinación irresistible de paisajes costeros paradisíacos, una vasta gama de opciones de ocio acuático y una infraestructura de alojamientos de alta gama que satisfacen tanto a familias en busca de relax como a viajeros que anhelan aventura. La seguridad, la calidad del servicio y la belleza natural son factores clave que mantienen a estos destinos en la cima de las preferencias.
A este selecto grupo se suman destinos que brillan por su biodiversidad y riqueza cultural, marcando la creciente tendencia del turismo de naturaleza. Iguazú (Argentina) y las ciudades brasileñas de Recife, Salvador, Florianópolis y Natal aparecen entre los sitios predilectos. Iguazú, en particular, se erige como un destino único, fusionando las célebres Cataratas del Iguazú —reconocidas como Patrimonio Mundial de la UNESCO y una de las maravillas naturales del mundo— con vastos parques nacionales y una diversidad de actividades ecológicas que generan un alto impacto en el visitante. La posibilidad de sumergirse en la majestuosidad de la naturaleza virgen, observar fauna, y realizar actividades al aire libre es un atractivo cada vez más potente.
El informe del MEI valida esta tendencia del turismo de naturaleza al mostrar una relación directa entre el gasto turístico y las áreas naturales protegidas. Los datos recopilados durante 2024 reflejan que en Argentina, los parques nacionales representaron el 5,9% del gasto turístico transfronterizo, una cifra que habla de la importancia de su infraestructura de ecoturismo. Le siguieron Costa Rica con un 5,1% y Brasil con un 3,1%, lo que subraya un creciente interés por el ecoturismo y la exploración de escenarios naturales vírgenes en toda la región. Estos números no solo son un testimonio de la belleza natural de estos países, sino también de la efectividad de sus esfuerzos por preservar y promocionar sus ecosistemas como atractivos turísticos sostenibles.
Costa Rica y Cartagena: Ejes de Bienestar y Gastronomía en América Latina
La diversificación de las motivaciones de viaje es una constante en el informe de Mastercard, y dos países destacan por su oferta especializada:
Costa Rica: Un Referente en Bienestar y Gastronomía Sostenible
Costa Rica ha consolidado su posición como uno de los diez principales destinos del mundo para el turismo de bienestar en 2024, según el riguroso Wellness Travel Index. El auge de retiros de yoga, spas de lujo, centros de meditación e iniciativas de turismo saludable ha expandido la reputación del país como un santuario para la mente, el cuerpo y el espíritu. Su oferta abarca desde experiencias inmersivas en la selva tropical, rodeado de una biodiversidad asombrosa, hasta la práctica de surf y meditación junto al mar, aprovechando sus idílicas costas. El compromiso del país con la sostenibilidad y la conservación ambiental resuena profundamente con los viajeros que buscan experiencias de bienestar auténticas y respetuosas con el entorno.
Además de su fortaleza en el bienestar, la localidad costarricense de Quepos, situada cerca del mundialmente famoso Parque Nacional Manuel Antonio, también destaca prominentemente en la categoría gastronómica. Es reconocida por la frescura incomparable de sus mariscos y pescados, una delicia para los paladares más exigentes. La combinación de una naturaleza exuberante y una oferta culinaria basada en ingredientes locales frescos posiciona a Costa Rica como un destino integral para el viajero consciente.
Cartagena: Meca Gastronómica Internacional con Sabor Caribeño
En el terreno culinario, la ciudad de Cartagena (Colombia) se consagra como uno de los principales polos de atracción gastronómica internacional. Los datos del informe son elocuentes: durante 2024, un restaurante promedio en la ciudad recibió visitantes de hasta 43 nacionalidades diferentes, el puntaje más alto de la región en diversidad de comensales. Esta cifra subraya el poder de convocatoria de su escena culinaria y su capacidad para atraer a un público global.
La cocina cartagenera, profundamente influenciada por la rica tradición de la costa caribeña colombiana, se caracteriza por el uso vibrante de ingredientes autóctonos como raíces tropicales, mariscos frescos extraídos de sus costas, plátano en diversas preparaciones y una abundancia de frutas tropicales. Estas delicias se acompañan a menudo de bebidas locales, creando una experiencia culinaria auténtica e inolvidable. Este pluralismo culinario, combinado con el encanto histórico y colonial de la ciudad, convierte a Cartagena en un punto de convergencia esencial para el turismo gastronómico mundial. La ciudad se une a otros referentes como San Juan y Quepos, ampliando significativamente el abanico de motivaciones de viaje hacia el sur del continente, demostrando que la gastronomía es, cada vez más, un motor principal para elegir un destino.
San Juan, Puerto Rico: Atracción Creciente para Norteamérica
El informe del MEI también destaca el fortalecimiento de San Juan, Puerto Rico, como un destino clave, particularmente para el turismo de Norteamérica. La capital puertorriqueña se consolida como el segundo destino más solicitado por turistas estadounidenses y canadienses durante la temporada alta de 2025.
Esta preferencia se explica por una combinación de factores estratégicos: sus vínculos históricos y culturales con Estados Unidos, una excelente conectividad aérea que facilita el acceso, y una oferta turística integral que abarca desde playas idílicas y una vibrante vida nocturna hasta una rica gastronomía y un patrimonio cultural e histórico fascinante. El Viejo San Juan, con sus calles empedradas y arquitectura colonial, es un imán para los turistas. Estos elementos fortalecen el posicionamiento de la ciudad como una opción preferente en América Latina, actuando como una puerta de entrada para los viajeros de América del Norte que buscan una experiencia caribeña auténtica pero con la familiaridad de un territorio estadounidense.
El Futuro del Turismo Latinoamericano: Experiencias Personalizadas y Sostenibles
El informe “Travel Trends 2025” de Mastercard no solo presenta un snapshot del panorama actual, sino que también ofrece una visión del futuro del turismo en América Latina y el Caribe. La tendencia clara es hacia viajes con propósito y experiencias personalizadas. Los viajeros ya no se conforman con destinos genéricos; buscan inmersión cultural, aventura, bienestar, conexiones significativas y un consumo responsable.
La región está excepcionalmente dotada para satisfacer estas demandas. Su riqueza natural (desde la Amazonía hasta los Andes y las playas caribeñas), su diversidad cultural (fruto de siglos de mestizaje y herencias indígenas, europeas y africanas), y su creciente infraestructura turística la posicionan como un destino de primer nivel. Sin embargo, para mantener esta trayectoria ascendente, los países latinoamericanos deberán seguir invirtiendo en:
- Infraestructura y Conectividad: Mejorar la accesibilidad aérea y terrestre, así como la calidad de los servicios turísticos.
- Sostenibilidad y Conservación: Proteger los ecosistemas naturales y el patrimonio cultural, promoviendo un turismo responsable que beneficie a las comunidades locales y minimice el impacto ambiental.
- Innovación en la Oferta Turística: Desarrollar productos y experiencias turísticas creativas y únicas que respondan a las nuevas motivaciones de los viajeros (turismo de aventura, gastronómico, de bienestar, cultural, etc.).
- Digitalización y Experiencia del Cliente: Implementar soluciones tecnológicas que faciliten la planificación, reserva y disfrute del viaje, desde apps inteligentes hasta pagos sin contacto.
- Seguridad y Confianza: Mantener entornos seguros para los turistas y construir la confianza a través de la transparencia y la calidad en los servicios.
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América Latina y el Caribe están demostrando ser un destino turístico dinámico y en evolución, capaz de atraer a un espectro cada vez más amplio de viajeros con motivaciones diversas. Los datos de Mastercard confirman que el continente está en una senda de crecimiento, impulsado por sus maravillas naturales, su riqueza cultural y una oferta turística cada vez más sofisticada y orientada a experiencias significativas. La apuesta por la diversidad de propósitos en los viajes es la clave para que la región siga posicionándose como un jugador fundamental en la industria turística global.


