Tricot desembarca oficialmente en Argentina y revoluciona el mercado con su ropa accesible
La llegada de una de las tiendas más populares de Chile al mercado argentino ha despertado una ola de entusiasmo entre los consumidores. Tricot, reconocida por su amplia oferta de indumentaria a precios competitivos, ha dado el salto internacional inaugurando su plataforma online en Argentina. Aunque la marca aún no cuenta con locales físicos en el país, la apertura de su tienda virtual con precios expresados en pesos argentinos y envíos gratuitos marca un paso importante en su estrategia de expansión regional.
La decisión de ingresar al mercado argentino no es casual. En los últimos años, el consumo digital ha crecido de forma sostenida, impulsado por la búsqueda de opciones más económicas frente a la inflación y por la consolidación del comercio electrónico. Tricot detectó una oportunidad clara: captar a ese público que ya conocía la marca por sus viajes a Chile y que valora la relación precio-calidad de sus productos.
Una propuesta que combina moda y accesibilidad
Tricot se ha consolidado en Chile como una alternativa sólida frente a las grandes cadenas internacionales de fast fashion. Su modelo de negocio se basa en ofrecer prendas modernas y funcionales a precios considerablemente más bajos, con colecciones que se actualizan constantemente y abarcan desde ropa casual hasta prendas más formales.
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En su tienda online argentina, los consumidores pueden encontrar una gran variedad de artículos para hombres, mujeres y niños: remeras, jeans, vestidos, calzado, ropa interior, accesorios y hasta prendas deportivas. Los precios iniciales son realmente competitivos: remeras desde $7.990, pantalones desde $24.990 y vestidos desde $18.990.
En el caso de los hombres, las camisas se ofrecen desde $13.990, los jeans desde $18.990 y las zapatillas a partir de $18.990. Esta estrategia de precios posiciona a la marca dentro de un segmento medio-bajo del mercado, ideal para quienes buscan renovar su guardarropa sin gastar grandes sumas.
Además, la tienda implementa promociones periódicas y descuentos especiales, algo habitual en el mercado chileno y que ahora traslada al público argentino. Los envíos son gratuitos a partir de compras superiores a $50.000, una política que incentiva el ticket promedio y que ha sido muy bien recibida por los consumidores.
Una operación completamente digital pero con fuerte soporte logístico
La experiencia de compra en Tricot Argentina está diseñada para ser simple y transparente. El usuario solo debe registrarse en la plataforma, seleccionar las prendas deseadas, definir talles y colores, e ingresar la dirección de entrega. El sistema calcula automáticamente los costos de envío y de importación, los cuales dependen del monto total y de la zona del país.
Por ejemplo, una compra de aproximadamente $60.970 puede incluir un arancel aduanero cercano a los $9.146, lo que eleva el total a unos $70.000. Sin embargo, este valor sigue siendo competitivo frente a los precios del retail local.
Los tiempos de entrega oscilan entre 2 y 10 días hábiles, dependiendo de la región, lo que demuestra una logística bien planificada y alianzas con empresas de distribución eficientes.
En cuanto a medios de pago, la tienda acepta tarjetas de crédito y débito (Visa y Mastercard) y también Mercado Pago, lo que facilita las transacciones para los usuarios argentinos. Este último punto es clave, ya que reduce las barreras de entrada para nuevos compradores y genera confianza en el proceso de compra.
Atención al cliente y política de devoluciones
Tricot también ofrece un servicio de atención al cliente que puede contactarse mediante WhatsApp, con asistencia en español y horarios amplios. En caso de devolución o reembolso, el comprador dispone de hasta 30 días desde la recepción del producto, y los procesos de reintegro suelen demorar entre 5 y 10 días hábiles. Esta política es coherente con las prácticas internacionales del comercio electrónico y refuerza la credibilidad de la marca.
El enfoque en la atención postventa no es menor: en el comercio online, la confianza es uno de los principales factores que determinan la fidelidad del cliente. Tricot parece haber comprendido esto y busca replicar en Argentina el mismo nivel de satisfacción que ha logrado mantener en Chile, donde se posiciona como una de las cadenas más populares del país.
Por qué Tricot elige Argentina para su expansión
El desembarco digital de Tricot responde a un análisis de mercado bien definido. Argentina presenta un escenario desafiante, pero atractivo: el consumidor argentino está acostumbrado a comparar precios, aprovechar descuentos y buscar ofertas online. A diferencia de otros países de la región, existe un alto nivel de conocimiento sobre plataformas de e-commerce, lo que reduce el esfuerzo de posicionamiento.
Además, existe un vínculo emocional previo entre el público argentino y la marca. Muchos turistas que visitaban Chile regresaban con bolsas de Tricot por la conveniencia de sus precios, especialmente en prendas básicas y ropa infantil. Esa familiaridad facilita la penetración inicial del mercado sin necesidad de grandes campañas publicitarias.
Desde una perspectiva comercial, esta estrategia le permite a la empresa testear la respuesta del público local antes de invertir en locales físicos. Si el modelo digital logra resultados positivos en volumen de ventas y recurrencia de compra, no sería descabellado que en el futuro la compañía considere abrir tiendas presenciales en Buenos Aires o en otras ciudades estratégicas.
La entrada de Tricot en el mercado argentino también debe analizarse dentro de una tendencia más amplia: la internacionalización del comercio electrónico en Latinoamérica. En los últimos años, marcas de diversos países han optado por expandirse digitalmente antes de hacerlo físicamente. Esto reduce los costos iniciales, permite evaluar la demanda y genera una base de clientes fieles antes de establecer presencia local.
Sin embargo, Tricot deberá enfrentarse a una competencia creciente. Tiendas online como Shein o Temu, junto con marketplaces consolidados, ya dominan buena parte del mercado de ropa accesible. Para diferenciarse, la marca chilena apuesta por dos factores clave: la calidad del producto y la confianza del consumidor en una marca regional, más cercana culturalmente que las asiáticas.
Asimismo, el hecho de operar en moneda local y ofrecer métodos de pago adaptados al entorno argentino le da una ventaja importante. Las compras internacionales suelen verse afectadas por impuestos, plazos largos y poca claridad en las devoluciones, algo que Tricot busca resolver con una logística más directa y eficiente.
Más allá del negocio minorista, el arribo de Tricot también representa un paso simbólico en la integración comercial del Cono Sur. La posibilidad de que empresas chilenas amplíen su presencia digital en Argentina, y viceversa, puede fortalecer los lazos económicos entre ambos países y dinamizar el flujo de productos y servicios dentro de la región.
Si la experiencia resulta exitosa, podría abrir el camino para que otras marcas latinoamericanas apuesten por estrategias similares, reduciendo la dependencia de las grandes multinacionales y fortaleciendo la industria regional de la moda.
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Todo indica que el debut de Tricot en Argentina es apenas el comienzo de una estrategia de expansión más ambiciosa. El comportamiento de los consumidores durante los próximos meses será clave para evaluar si el modelo digital se sostiene y si el mercado argentino puede convertirse en una base para su crecimiento hacia otros países limítrofes.
En un contexto económico desafiante, la propuesta de Tricot —combinar moda, calidad y precios accesibles— puede encontrar un público fiel que valore la transparencia, la simpleza y la confianza que ofrece esta marca chilena.


