Recuperación y cambios en el consumo masivo tras la caída de 2024
El 2024 fue un año desafiante para el consumo masivo, marcado por una caída histórica debido a la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de los consumidores. Sin embargo, el 2025 se proyecta como un período de recuperación parcial, impulsado por nuevas tendencias que redefinirán el comportamiento de compra.
A continuación, analizamos las principales tendencias que marcarán el consumo masivo en el próximo año y los factores que incidirán en la recuperación del mercado.
Principales tendencias del consumo en 2024
El año 2024 estuvo caracterizado por una fuerte caída en el consumo masivo, impulsada por varios factores económicos y cambios en las preferencias de los consumidores. Entre las principales tendencias observadas, se destacan:
Aumento del gasto en servicios y transporte: El incremento en los costos de servicios esenciales, como electricidad, gas y transporte, redujo significativamente la capacidad de los consumidores para destinar dinero al consumo masivo.
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Búsqueda de ahorro en las compras: La inflación y la pérdida de ingresos llevaron a los consumidores a priorizar marcas más económicas, productos en formatos pequeños y compras a granel para optimizar su presupuesto.
Reajuste en los canales de venta: Mientras los supermercados recuperaron precios atrasados, vieron una fuerte caída en volumen de ventas. En cambio, los almacenes ganaron participación, mientras que los autoservicios y kioscos registraron una disminución en su actividad comercial.
Promociones y marcas propias al alza: Durante el último trimestre del 2024, el 34% de las ventas en supermercados se realizó con promociones, y las marcas propias alcanzaron su máximo histórico en el primer semestre del año. Esto refleja un consumidor más racional, enfocado en optimizar cada compra.
Con el inicio de 2025, la expectativa es que el mercado comience a mostrar signos de recuperación. Sin embargo, esta mejora será moderada y no alcanzará los niveles previos a la crisis económica. Algunas de las claves que marcarán el consumo en este año son:
1. Recuperación moderada del poder adquisitivo
Si bien los ingresos disponibles muestran una leve mejoría, siguen un 40% por debajo de los niveles de 2017. Esto implica que los consumidores seguirán adoptando estrategias de ahorro y priorizando compras esenciales.
2. Inflación en baja, pero con efectos desiguales
A pesar de una desaceleración de la inflación, el impacto no será uniforme en todos los sectores. Mientras que el consumo de bienes básicos podría mostrar una leve recuperación, el aumento de los costos de servicios esenciales continuará limitando la capacidad de compra de muchos hogares.
3. Recuperación dispar entre niveles socioeconómicos
Los segmentos de mayores ingresos serán los primeros en liderar la recuperación del consumo, principalmente en bienes durables y servicios. En cambio, los sectores de menores ingresos continuarán ajustando su presupuesto y enfocándose en necesidades básicas.
4. Prudencia y racionalización del consumo
A pesar de que el Índice de Confianza del Consumidor alcanzó su nivel más alto en nueve años en enero de 2025, los compradores seguirán adoptando estrategias de ahorro. Esto se reflejará en la búsqueda de precios competitivos, promociones y opciones con mejor relación costo-beneficio.
5. Crecimiento de las marcas propias y compras con promociones
Las marcas propias seguirán ganando terreno en 2025, consolidándose como una alternativa confiable para los consumidores que buscan productos accesibles sin resignar calidad. Asimismo, se espera que las promociones sigan desempeñando un papel clave en la estrategia de los supermercados para atraer clientes.
6. Expansión del comercio digital y nuevos modelos de venta
El comercio electrónico continuará en crecimiento, con una mayor adopción de plataformas de compra online, suscripciones y modelos de «compra programada» que permiten a los consumidores obtener descuentos por compras recurrentes.
Declaraciones de expertos sobre la situación del consumo
Javier González, líder comercial de NielsenIQ Argentina, explicó que «2024 fue un punto de inflexión en el consumo masivo en Argentina, con una caída histórica que afectó a todas las categorías y canales de venta».
«Para 2025, si bien se espera una recuperación parcial, el consumidor argentino continuará siendo estratégico en sus decisiones de compra, priorizando el precio y la relación costo-beneficio», concluyó.
Por su parte, Mariela Bianchi, economista especializada en consumo, afirmó que «la inflación controlada generará un leve alivio en la economía de los hogares, pero la recuperación será lenta y dependerá en gran medida de la evolución del empleo y los ingresos reales».
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El 2025 se perfila como un año de transición en el consumo masivo, con una recuperación parcial impulsada por la desaceleración de la inflación y cambios en las estrategias de compra de los consumidores. Sin embargo, la prudencia seguirá siendo la tónica dominante, con un mercado en constante evolución que priorizará el ahorro, las promociones y las marcas propias.
Las empresas y retailers deberán adaptarse a estas nuevas dinámicas para captar la atención de un consumidor más exigente y racional, que busca maximizar su poder adquisitivo en un contexto de incertidumbre económica.
