Minerva Foods reafirma su liderazgo en seguridad alimentaria con certificaciones internacionales en Pilar y Rosario
Las plantas argentinas de Minerva Foods, ubicadas en Pilar (Buenos Aires) y Rosario (Santa Fe), alcanzaron nuevamente la máxima calificación internacional en seguridad alimentaria tras la auditoría del estándar BRCGS (Brand Reputation through Compliance Global Standard). Este reconocimiento no solo valida el compromiso de la compañía con la excelencia y la inocuidad alimentaria, sino que también refuerza su posicionamiento como una de las principales exportadoras de carne vacuna de América del Sur.
Durante los últimos años, la compañía ha demostrado una consistencia sostenida en sus procesos de control de calidad, destacándose por la aplicación rigurosa de prácticas de seguridad alimentaria, la mejora continua en sus instalaciones y la profesionalización de su personal técnico. En esta nueva auditoría, ambas plantas alcanzaron la calificación AA, la más alta posible dentro del esquema BRCGS, que evalúa el cumplimiento integral de protocolos de inocuidad y gestión.
Pilar y Rosario, dos modelos de excelencia productiva
La planta de Pilar, donde se elaboran las reconocidas hamburguesas de la marca Swift, fue auditada durante tres días. Los resultados confirmaron el mantenimiento del estándar AA, que la planta conserva de manera ininterrumpida desde hace casi una década. Este desempeño constante refleja una estructura organizativa sólida, procedimientos actualizados y un enfoque preventivo en materia de seguridad alimentaria.
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En Rosario, la auditoría se llevó a cabo bajo la novena versión del protocolo BRCGS, vigente desde febrero de 2023, que eleva los requisitos de cumplimiento en términos de trazabilidad, análisis de riesgos y cultura organizacional. Esta planta —certificada de manera consecutiva durante casi veinte años— logró también la calificación AA, consolidando un récord excepcional en la industria cárnica argentina.
La unidad rosarina desempeña un rol estratégico dentro del grupo, con operaciones que incluyen faena, despostada, elaboración de hamburguesas y producción de cortes enfriados y congelados, tanto envasados al vacío como en presentaciones tradicionales. Su estructura permite atender tanto al mercado interno como a destinos internacionales exigentes, que demandan altos estándares sanitarios y de calidad.
El protocolo BRCGS nació en el Reino Unido como una herramienta para unificar los criterios de calidad y seguridad alimentaria a nivel mundial, estableciendo parámetros claros para productores, procesadores y distribuidores. Actualmente, es una de las certificaciones más reconocidas del sector, y su cumplimiento resulta determinante para acceder a mercados internacionales, especialmente en Europa, Asia y América del Norte.
Entre los pilares que evalúa el BRCGS se encuentran:
El compromiso de la alta dirección con la cultura de inocuidad.
La implementación del sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).
El diseño higiénico y las condiciones ambientales de las plantas.
La trazabilidad en toda la cadena de suministro.
La capacitación permanente del personal en temas de calidad y seguridad.
La gestión de incidentes, retiro de productos y auditorías internas.
En la más reciente auditoría, los inspectores destacaron especialmente la participación activa de los colaboradores durante las entrevistas y su conocimiento profundo de las tareas diarias. Este aspecto evidencia un modelo de gestión participativa, en el que cada integrante del proceso productivo se involucra en la responsabilidad de garantizar alimentos seguros y de calidad.
La cultura de la mejora continua
Minerva Foods ha convertido la seguridad alimentaria en un eje central de su estrategia corporativa. A través de su programa interno de gestión de calidad, la compañía no solo cumple con las normativas nacionales e internacionales, sino que promueve una cultura de mejora continua basada en la innovación tecnológica y en la capacitación permanente.
“Estos resultados nos llenan de orgullo, porque reflejan el trabajo diario de nuestros equipos y el compromiso con los consumidores de todo el mundo. Cada certificación reafirma nuestra misión de conectar personas, alimentos y naturaleza desde una visión responsable y sostenible”, destacó Marisa Gómez, gerente de Aseguramiento de Calidad de la compañía en Argentina.
El enfoque de Minerva se alinea con las tendencias globales del sector alimentario, que priorizan la transparencia, la sostenibilidad y el control integral de la cadena de producción. En este sentido, la empresa ha invertido en infraestructura, trazabilidad digital y monitoreo ambiental, garantizando que sus operaciones mantengan un impacto mínimo sobre el entorno natural.
Seguridad alimentaria y sostenibilidad: un binomio inseparable
En el contexto actual, donde los consumidores exigen productos cada vez más seguros y sostenibles, las certificaciones internacionales son más que un reconocimiento: se han convertido en un sello de confianza. Minerva Foods ha entendido que la competitividad no depende solo de la eficiencia productiva, sino también de la responsabilidad social y ambiental.
La empresa implementa prácticas que abarcan desde el bienestar animal y la reducción del uso de antibióticos hasta la gestión responsable del agua y la energía en sus plantas. Estos esfuerzos forman parte de su estrategia global de sostenibilidad, que busca equilibrar el crecimiento económico con el respeto por los recursos naturales.
En los últimos años, la compañía también ha fortalecido sus programas de control microbiológico y trazabilidad, lo que permite identificar el origen de cada producto en todas las etapas de su procesamiento. Gracias a ello, se garantiza la transparencia de la información y se facilita el cumplimiento de los estándares internacionales que exigen los mercados más competitivos.
Un referente de la industria cárnica en la región
Minerva Foods es uno de los principales exportadores de carne vacuna de América del Sur, con presencia en Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile. Desde sus plantas argentinas, abastece tanto al mercado local como a países que requieren certificaciones internacionales estrictas, como la Unión Europea, Estados Unidos y Japón.
El liderazgo alcanzado en materia de inocuidad alimentaria posiciona a la empresa como referente regional en gestión de calidad. Su experiencia en la implementación del BRCGS se ha convertido en un modelo para otras industrias del sector, demostrando que la excelencia no se logra de forma circunstancial, sino a través de una planificación estratégica y del compromiso de cada nivel organizativo.
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El desafío que enfrenta la industria alimentaria es mantener la confianza del consumidor en un entorno global donde las exigencias normativas son cada vez más estrictas. Minerva Foods apuesta por tecnología, capacitación y sostenibilidad como los tres pilares para sostener su crecimiento.
La renovación de las certificaciones AA en Pilar y Rosario no solo consolida la reputación de la empresa, sino que reafirma su visión de largo plazo: ser un actor clave en la producción responsable de alimentos, garantizando calidad y seguridad desde el origen hasta la mesa del consumidor.
La combinación de innovación, compromiso y transparencia continuará siendo, para Minerva, la clave de su diferenciación en el competitivo mercado global de la proteína animal.


