La venta ilegal callejera en Buenos Aires crece de manera alarmante en agosto
En agosto de 2024, la venta ilegal callejera en la ciudad de Buenos Aires continuó su tendencia al alza, con un total de 1190 puestos registrados en las áreas más afectadas, según el último informe del Observatorio de Comercio y Servicios de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Este dato refleja un incremento del 2,4 % en comparación con julio de 2024 y un preocupante aumento interanual del 16,9 %. Si bien en julio el incremento mensual había sido del 10 %, este nuevo aumento confirma que la venta ilegal sigue consolidándose como un problema en crecimiento para las autoridades y los comerciantes locales.
El informe destaca que el 57,1 % de los puestos ilegales se concentraron en solo diez cuadras de la ciudad, siendo la Avenida Avellaneda la más perjudicada por esta problemática. En esta avenida se ubicaron cinco de las diez cuadras más afectadas, representando un 29,3 % del total de puestos en avenidas y calles. Por su parte, la zona de Once también se consolidó como uno de los focos principales, con una participación del 27,7 % del total de ventas ilegales.
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La cuadra más afectada de toda la ciudad fue Av. Avellaneda al 2900, donde se detectaron 106 puestos ilegales, seguida por Bartolomé Mitre al 2700, con 72 stands. Estas cifras revelan cómo ciertas zonas comerciales y residenciales de Buenos Aires se han convertido en puntos críticos para la venta ambulante no regulada, generando preocupación entre los comerciantes establecidos que ven perjudicadas sus ventas debido a la competencia desleal de los vendedores ilegales.
Productos más vendidos en la venta ilegal
El sector más predominante en los puestos de venta ilegal fue, una vez más, el de Indumentaria y calzado, que representó el 80 % de los productos ofrecidos. Este rubro ha sido históricamente el más afectado por la venta ilegal, ya que los vendedores ambulantes suelen ofrecer ropa y calzado a precios considerablemente inferiores a los del mercado formal, lo que atrae a una gran cantidad de consumidores en busca de opciones más económicas.
En segundo lugar, se ubicó el rubro de Alimentos y bebidas, que representó un 10,6 % del total de productos comercializados de manera ilegal. Este crecimiento en la venta de alimentos preocupa a las autoridades, ya que muchos de los productos vendidos no cumplen con las normativas sanitarias necesarias, lo que pone en riesgo la salud de los consumidores. Además, la venta de alimentos ilegales también afecta a los pequeños y medianos comerciantes que deben cumplir con estrictas regulaciones para operar.
Además de la venta ilegal de productos, el informe del Observatorio de Comercio y Servicios de la CAC también reveló datos alarmantes sobre la piratería en la ciudad de Buenos Aires. Durante agosto de 2024, se detectaron 1236 casos de piratería, lo que representó un descenso del 6,1 % en comparación con el mes anterior. Sin embargo, la magnitud del problema sigue siendo significativa, afectando principalmente a los sectores de Indumentaria y calzado y Óptica, fotografía, relojería y joyería.
La zona de Once se destacó nuevamente como el principal punto de venta de productos falsificados, consolidándose como el epicentro tanto de la venta ilegal como de la comercialización de mercadería pirata. Este fenómeno sigue afectando negativamente a las marcas y empresas legítimas, que deben competir con productos falsificados vendidos a precios mucho más bajos. Además, la piratería genera pérdidas millonarias en términos de impuestos no percibidos por el Estado, lo que afecta la economía formal del país.
El relevamiento de la CAC incluyó las principales avenidas y zonas comerciales de la ciudad, abarcando desde Av. Rivadavia, Av. Pueyrredón y Av. Corrientes, hasta Av. Córdoba, Av. Santa Fe, Av. Cabildo y Av. Callao, entre otras. Además, el monitoreo también cubrió estaciones de tren como Once, Retiro, Constitución, Lacroze y Belgrano C, así como plazas y terminales de la ciudad. Estos operativos permitieron identificar con precisión los focos de venta ilegal y generar datos concretos para el análisis de la situación.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades y los operativos de control llevados a cabo, la magnitud del problema de la venta ambulante ilegal sigue siendo difícil de controlar. La falta de recursos y de personal suficiente para realizar controles permanentes ha permitido que los vendedores ambulantes sigan proliferando en las calles y avenidas más concurridas de la ciudad.
Los comerciantes establecidos en las zonas más afectadas han manifestado su preocupación por el creciente número de vendedores ambulantes que operan sin cumplir con las normativas legales. Según Gustavo Lazzari, un empresario del sector, «la venta ilegal no solo perjudica a quienes pagamos impuestos y cumplimos con todas las normativas, sino que también afecta a la seguridad y a la imagen de las zonas comerciales».
Los comerciantes formales se ven obligados a competir con productos ofrecidos a precios más bajos por los vendedores ilegales, lo que reduce significativamente sus ingresos. Además, la presencia masiva de vendedores ambulantes en las aceras y en las inmediaciones de los comercios genera una saturación del espacio público, dificultando el tránsito de los peatones y afectando la experiencia de compra de los clientes.
El informe de la CAC ha generado una serie de recomendaciones para abordar el creciente problema de la venta ilegal en Buenos Aires. Entre las medidas propuestas se destaca la necesidad de aumentar los operativos de control y sanciones, así como la implementación de políticas de inclusión social para ofrecer alternativas laborales a los vendedores ambulantes. Muchas de las personas que se dedican a la venta ilegal lo hacen como una forma de subsistencia, por lo que es fundamental abordar el problema desde una perspectiva integral que tenga en cuenta las necesidades socioeconómicas de los involucrados.
Otro de los puntos clave para solucionar el problema es la colaboración entre el sector público y privado. Se propone que los comercios formales y las autoridades locales trabajen juntos para generar espacios y políticas que incentiven el comercio legal y desalienten la venta ambulante. Además, se sugiere mejorar los controles en la producción y distribución de mercadería falsificada, atacando el problema desde la raíz.
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El aumento de la venta ilegal callejera en Buenos Aires durante agosto de 2024 refleja una problemática compleja que afecta tanto a los comerciantes formales como a los consumidores y a la economía en general. A pesar de los esfuerzos por controlar la situación, la falta de recursos y de políticas adecuadas ha permitido que el comercio ilegal siga creciendo. Sin embargo, con medidas coordinadas entre el sector público y privado, y con un enfoque integral que tenga en cuenta las necesidades sociales de los involucrados, es posible encontrar soluciones que permitan reducir el impacto de la venta ambulante en la ciudad.
