La producción de calzado en Argentina cae a pesar de la demanda
La producción industrial manufacturera de calzado en Argentina experimentó una notable caída durante septiembre de 2024, generando preocupación en el sector y afectando a miles de empleos relacionados. Según los datos más recientes del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la producción de calzado y partes registró una contracción del 12,2 % interanual en dicho mes. Esta disminución se enmarca en una tendencia negativa que ha impactado a la industria desde comienzos de año, acumulando una caída del 14,7 % en los primeros nueve meses del 2024.
La contracción de la producción de calzado en Argentina no es un hecho aislado; se alinea con una caída generalizada en la actividad manufacturera del país. En septiembre, la producción manufacturera total también se contrajo un 6,1 % en comparación con el mismo período del año anterior. Además, el acumulado de enero a septiembre de 2024 muestra una disminución del 12,7 % interanual, lo que refleja el complejo escenario económico que atraviesa el país, afectado por la inflación persistente, la baja demanda interna y las dificultades para acceder a insumos importados.
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El sector calzado, en particular, enfrenta desafíos adicionales. La industria ha sufrido por la falta de materias primas, principalmente cueros y componentes importados como suelas y adhesivos. Estas dificultades en la cadena de suministro han incrementado los costos de producción y afectado la competitividad del calzado argentino tanto en el mercado interno como en el externo.
Varios factores han influido en la caída de la producción de calzado en Argentina durante 2024. Entre ellos se destacan:
Inflación y recesión económica: La alta inflación ha reducido el poder adquisitivo de los consumidores, limitando el gasto en bienes no esenciales como el calzado. Al mismo tiempo, la recesión económica ha generado un entorno desfavorable para la producción, al encarecer los costos de los insumos y limitar las posibilidades de financiamiento.
Problemas de abastecimiento de insumos: La industria del calzado depende de varios insumos importados, como suelas y textiles especiales. La restricción a las importaciones, sumada a la devaluación del peso argentino, ha dificultado la adquisición de estos materiales, afectando la continuidad y el volumen de producción.
Competencia de productos importados: A pesar de las restricciones a las importaciones, el contrabando y la entrada de productos calzados a bajo costo provenientes de países como China y Brasil siguen siendo una amenaza para la producción local. La oferta de calzado importado, generalmente de menor precio, ha impactado negativamente en la demanda del calzado argentino, que enfrenta mayores costos de producción.
A pesar de los resultados negativos hasta septiembre, el sector calzado mostró signos de recuperación en octubre. De acuerdo con el informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector de calzado y marroquinería registró un incremento del 10,3 % en las ventas durante octubre, lo que representa un alivio para los productores y comerciantes. Este repunte se atribuye a factores estacionales y a estrategias promocionales que impulsaron el consumo.
Entre las razones detrás del aumento en las ventas se encuentra la celebración del Día de la Madre, una de las fechas comerciales más importantes del año en Argentina. Además, la estabilidad de los precios, la implementación de ofertas atractivas y una mayor disponibilidad de opciones de financiamiento como el programa Ahora 12, facilitaron las compras y motivaron a los consumidores a adquirir productos de calzado y marroquinería.
No obstante, a pesar de este incremento puntual, el sector aún acumula una retracción del 8,2 % en lo que va del año. La caída en la producción registrada hasta septiembre sigue pesando en el desempeño general de la industria, y la recuperación observada en octubre podría ser insuficiente para revertir la tendencia negativa del 2024.
A medida que se acerca el final del año, el panorama para el sector calzado en Argentina sigue siendo incierto. Si bien la mejora en las ventas de octubre genera optimismo, los desafíos estructurales persisten. Para 2025, la industria enfrenta varios obstáculos que podrían dificultar su recuperación:
Continua inestabilidad económica: La economía argentina sigue enfrentando altos niveles de inflación y devaluación, lo que complica la planificación y operación de las empresas de calzado. Los costos elevados y la reducción del consumo interno podrían seguir afectando a la industria.
Necesidad de modernización y digitalización: La industria del calzado en Argentina, especialmente las pequeñas y medianas empresas, ha mostrado rezago en la adopción de tecnología y digitalización de sus procesos. La inversión en nuevas tecnologías y en la mejora de la eficiencia productiva es crucial para aumentar la competitividad y reducir costos.
Políticas de incentivo al consumo y a la producción local: La implementación de políticas públicas que apoyen la producción local de calzado y protejan a los fabricantes nacionales frente a la competencia desleal de productos importados será clave para impulsar el crecimiento del sector. Incentivos fiscales y programas de financiamiento para la modernización de las plantas productivas podrían marcar una diferencia significativa.
La industria del calzado en Argentina se enfrenta a un panorama complejo, marcado por la caída de la producción y las dificultades económicas del país. Sin embargo, la recuperación observada en octubre, aunque limitada, demuestra la capacidad de respuesta del sector ante cambios en el mercado y el aprovechamiento de fechas comerciales clave.
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A medida que se planifica el próximo año, los fabricantes de calzado deberán enfocarse en mejorar su eficiencia, diversificar sus líneas de productos y adaptarse a un entorno económico desafiante. La colaboración entre el sector privado y el gobierno, junto con la implementación de políticas efectivas de incentivo a la producción y el consumo, serán fundamentales para revertir la tendencia negativa y sentar las bases de una recuperación sostenible a largo plazo.
En definitiva, aunque la caída en la producción de calzado en Argentina durante septiembre refleja un momento crítico para la industria, los signos de mejora en las ventas y el potencial de políticas de apoyo ofrecen una luz de esperanza para el futuro del sector.


