• Argentina
  • Centroamérica
  • Chile
  • Colombia
  • España
  • Mexico
  • Perú
  • Usa
  • Otros Países
sábado, julio 18, 2026
AmericaMalls & Retail
  • Paises
    • Argentina
    • Brasil
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Perú
    • Usa
  • Opinion
  • Malls
    • Argentina
    • Centro America
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Peru
    • Usa
    • Otros Países
  • Retail Consumo
    • Supermercados
    • Farmacia
    • Tiendas Conveniencia
  • Retail Hogar
    • Multi Tiendas
    • Mejoramiento Hogar
    • Electronica
  • Retail Lujo – Moda
    • Lujo
    • Moda
  • Retail Deportivo
  • Retail Especializado
    • Automotriz
    • Financiero
    • Mascotas
    • Retail Media
  • Estudios
No Result
View All Result
  • Paises
    • Argentina
    • Brasil
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Perú
    • Usa
  • Opinion
  • Malls
    • Argentina
    • Centro America
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Peru
    • Usa
    • Otros Países
  • Retail Consumo
    • Supermercados
    • Farmacia
    • Tiendas Conveniencia
  • Retail Hogar
    • Multi Tiendas
    • Mejoramiento Hogar
    • Electronica
  • Retail Lujo – Moda
    • Lujo
    • Moda
  • Retail Deportivo
  • Retail Especializado
    • Automotriz
    • Financiero
    • Mascotas
    • Retail Media
  • Estudios
No Result
View All Result
AmericaMalls & Retail
No Result
View All Result
Home Paises Argentina

La inflación redefine hábitos y acelera el cambio de marcas en Argentina

by Argentina-Uruguay-Retail Mascotas
febrero 18, 2026
in Argentina, Supermercados
0
Supermercados valencianos: las claves de su éxito global

Supermercados valencianos: las claves de su éxito global

585
SHARES
3.2k
VIEWS
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en PinterestCompartir en TelegramCompartir en WhatsappCompartir en Linkedin

Banner Webinar Revionics 2026

La inflación redefine hábitos y acelera el cambio de marcas en Argentina

El comportamiento del consumidor argentino está atravesando una de sus transformaciones más profundas en décadas. En un contexto de inflación persistente, caída del poder adquisitivo y creciente incertidumbre económica, los hogares han comenzado a modificar no solo cuánto compran, sino también qué compran. Una de las señales más claras de este fenómeno es que aproximadamente el 63% de los consumidores ha optado por cambiar sus marcas habituales por alternativas más económicas, evidenciando un cambio estructural en los patrones de consumo que trasciende lo coyuntural.

Este viraje no responde únicamente a una búsqueda de ahorro puntual, sino que refleja una adaptación progresiva a un entorno donde el precio ha pasado a ocupar el centro de la decisión de compra. En otras palabras, el consumidor promedio ya no prioriza necesariamente la fidelidad a determinadas marcas, sino que privilegia aquellas opciones que le permiten mantener cierto nivel de consumo sin comprometer aún más su presupuesto mensual.

El precio desplaza a la lealtad como factor decisivo

Durante años, la construcción de marca fue una de las principales herramientas competitivas en el sector del consumo masivo. Sin embargo, el deterioro del ingreso real ha debilitado ese vínculo emocional entre consumidores y productos tradicionales. En la actualidad, el factor económico ha comenzado a imponerse incluso sobre percepciones históricas de calidad o prestigio.

Vea también: Cencosud fortalece liderazgo en Argentina con la designación de nueva gerente general

Desde el punto de vista económico, esta conducta puede analizarse a través del concepto de costos de cambio, que hace referencia a los obstáculos financieros o psicológicos que enfrenta un consumidor al modificar su elección habitual de producto o proveedor. Precios Cuidados ha demostrado en distintos momentos que cuando el diferencial de precios es suficientemente significativo, estos costos tienden a reducirse, facilitando la migración hacia segundas marcas o productos sustitutos.

Esto implica que incluso aquellos consumidores que anteriormente mostraban altos niveles de fidelidad están ahora más dispuestos a experimentar con nuevas alternativas si estas representan un ahorro tangible. La consecuencia inmediata es una creciente volatilidad en la demanda, que obliga a fabricantes y cadenas de retail a replantear sus estrategias comerciales.

El auge de las segundas marcas y marcas propias

Uno de los principales beneficiarios de esta reconfiguración del consumo ha sido el segmento de segundas marcas y marcas propias de supermercados. Estos productos, que históricamente ocupaban posiciones marginales en las góndolas, han comenzado a ganar protagonismo gracias a su competitividad en precio.

A diferencia de lo que ocurría en el pasado, donde las marcas económicas eran percibidas como sustitutos de menor calidad, hoy muchos consumidores las consideran una alternativa viable para mantener su nivel de consumo sin resignar completamente estándares de desempeño o sabor. Este cambio en la percepción está estrechamente vinculado con la necesidad de optimizar cada gasto en un contexto de ingresos limitados.

Además, el crecimiento de estas opciones también responde a una estrategia deliberada por parte de los retailers, que han ampliado su oferta de productos propios para capturar una mayor porción del gasto familiar. Al eliminar intermediarios y reducir costos de marketing, estas marcas pueden ofrecer precios más bajos sin sacrificar márgenes de rentabilidad.

El cambio de marcas no es el único ajuste que están realizando los hogares argentinos. También se observa una mayor planificación de las compras, con consumidores que comparan precios entre distintos comercios, aprovechan promociones o adquieren mayores cantidades cuando detectan ofertas convenientes.

Este comportamiento refleja una transición desde un consumo impulsivo hacia uno más racional, donde cada decisión está mediada por el análisis del impacto que tendrá en el presupuesto mensual. En este sentido, el proceso de compra se ha vuelto más complejo, incorporando variables como descuentos por volumen, financiación sin interés o programas de beneficios.

Asimismo, la sustitución de productos dentro de una misma categoría se ha convertido en una práctica habitual. Por ejemplo, alimentos o artículos de limpieza que anteriormente se adquirían en su versión premium ahora son reemplazados por alternativas más accesibles, incluso si esto implica modificar hábitos de uso o preferencias personales.

Para las empresas fabricantes, este escenario plantea desafíos significativos. La pérdida de participación de mercado frente a marcas más económicas puede afectar tanto el volumen de ventas como el posicionamiento de largo plazo. En respuesta, muchas compañías han comenzado a lanzar nuevas líneas de productos de menor costo o a reforzar su presencia en segmentos intermedios.

Por su parte, los supermercados han encontrado en esta tendencia una oportunidad para fortalecer sus marcas propias, incrementando su margen de maniobra frente a proveedores tradicionales. Esta dinámica podría derivar en una redistribución del poder dentro de la cadena de valor, con retailers que ganan protagonismo en la definición de precios y surtido.

No obstante, el riesgo de una “comoditización” del consumo también está presente. Si el precio se consolida como el principal criterio de elección, las empresas podrían enfrentar mayores dificultades para diferenciarse mediante atributos intangibles como innovación o imagen de marca.

Un cambio que podría perdurar

Aunque el detonante de estas transformaciones es claramente económico, algunos analistas consideran que ciertos cambios en el comportamiento del consumidor podrían mantenerse incluso si las condiciones macroeconómicas mejoran.

La experiencia de haber probado nuevas marcas y comprobar que satisfacen necesidades básicas podría debilitar permanentemente la fidelidad hacia productos tradicionales. En este sentido, la crisis estaría actuando como catalizador de una mayor apertura hacia alternativas que anteriormente no eran consideradas.

Vea también: Beneficios industriales para una empresa del sector alimentario

De confirmarse esta hipótesis, el mercado de consumo masivo en Argentina podría enfrentar una nueva etapa caracterizada por una competencia más intensa en precio y una menor dependencia de la reputación de marca como principal motor de ventas.

El dato de que más de seis de cada diez consumidores hayan modificado sus elecciones habituales no solo evidencia la magnitud del impacto inflacionario, sino que también anticipa posibles cambios estructurales en la forma en que se configuran las decisiones de compra. Adaptarse a este nuevo escenario será clave para las empresas que buscan sostener su relevancia en un entorno cada vez más exigente.

Fuente: Perfil 


Banner Suscripción AMR

Tags: ahorro familiarcomportamiento del consumidorconsumo masivoinflación argentinaMarcas propiaspoder adquisitivosegundas marcassupermercados
Previous Post

Consumo textil argentino crece pese al auge de productos importados

Next Post

La industria textil europea apuesta por Paraguay con inversión estratégica industrial

Next Post
industria manufacturera

La industria textil europea apuesta por Paraguay con inversión estratégica industrial

TODO LO QUE NECESITAS SABER DEL RETAIL, MALLS Y CONSUMO A UN SOLO CLIC
Contáctanos: [email protected]
© AmericaMALLS & RETAIL
  • Aviso Legal
  • Política de Privacidad
  • Política de Cookies
No Result
View All Result
  • Paises
    • Argentina
    • Brasil
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Perú
    • Usa
  • Opinion
  • Malls
    • Argentina
    • Centro America
    • Chile
    • Colombia
    • España
    • Mexico
    • Peru
    • Usa
    • Otros Países
  • Retail Consumo
    • Supermercados
    • Farmacia
    • Tiendas Conveniencia
  • Retail Hogar
    • Multi Tiendas
    • Mejoramiento Hogar
    • Electronica
  • Retail Lujo – Moda
    • Lujo
    • Moda
  • Retail Deportivo
  • Retail Especializado
    • Automotriz
    • Financiero
    • Mascotas
    • Retail Media
  • Estudios

© 2026 JNews - Premium WordPress news & magazine theme by Jegtheme.