La CAC propone reactivar el consumo argentino a través del «canuto»
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) presentó una propuesta que busca movilizar los ahorros en dólares no declarados —popularmente conocidos como el “canuto”— para impulsar el consumo interno en Argentina. Según datos citados por la entidad, más de 248.000 millones de dólares permanecen fuera del sistema financiero formal, producto de la desconfianza histórica de los argentinos en su moneda local. La iniciativa forma parte del Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos, presentado por el Gobierno Nacional en mayo, y la CAC instó al Congreso a avanzar en su tratamiento legislativo para poner en marcha medidas concretas que fomenten la circulación de estos fondos en la economía nacional.
La magnitud del ahorro informal
El presidente de la CAC, Mario Grinman, destacó la importancia de estos recursos para reactivar la actividad económica. “Si el Congreso trabajara pensando en el bienestar de los argentinos y no en intereses partidarios, aunque fuera el 10% de estos ahorros —unos 25 mil millones de dólares— podría volcarse al consumo interno”, señaló en declaraciones recientes. Esta cifra refleja el potencial económico que reside en los ahorros informales y que actualmente permanece estancado, afectando la dinámica de la economía real.
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El fenómeno del “canuto” no es reciente. Durante décadas, la población argentina ha buscado resguardar su patrimonio en dólares físicos debido a la inflación recurrente y la volatilidad de la moneda local. Esta situación genera una paradoja: mientras existe liquidez disponible para consumo e inversión, gran parte de ella permanece fuera del circuito formal, limitando su impacto en la economía y prolongando la recuperación del consumo interno.
Seguridad y regulación
La CAC enfatiza que la propuesta no busca generar espacios de opacidad ni evadir regulaciones internacionales. En un comunicado oficial, la entidad señaló que “pueden surgir reparos de organismos internacionales como el GAFI, que supervisan políticas contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. La CAC comparte plenamente estos objetivos y subraya que cualquier mecanismo desarrollado debe preservarlos”.
La iniciativa pretende garantizar que la formalización de estos fondos se realice de manera segura y con solidez jurídica, ofreciendo confianza a los tenedores de dólares y asegurando que su ingreso al mercado formal no vulnere normas nacionales ni internacionales. La entidad sostiene que esto no solo permitiría movilizar recursos hacia el consumo, sino también reducir la informalidad y fortalecer la estabilidad del sistema económico-financiero local.
Impacto potencial en el consumo
Grinman indicó que los fondos liberados podrían ser utilizados para distintas formas de consumo: “La gente podría comprarse un auto, una moto, un televisor, un departamento, una bicicleta… lo que desee, sin que nadie cuestione el origen de esos fondos”. La puesta en marcha de un esquema seguro y regulado tendría un efecto multiplicador en la economía, incentivando la actividad comercial, la producción y la inversión privada.
Actualmente, el consumo en Argentina no ha logrado recomponerse plenamente tras los períodos de alta inflación y restricciones económicas. La implementación de medidas que movilicen estos recursos podría generar un impulso significativo, ayudando a reactivar sectores clave como el automotor, el inmobiliario y el comercio minorista.
Argentina en el contexto internacional
El comunicado de la CAC también destaca que Argentina ocupa un lugar relevante a nivel global en cuanto a tenencia de dólares físicos. Según datos citados de fuentes internacionales, el país se encuentra tercero en volumen total de dólares guardados, solo detrás de Rusia y China, y lidera el ranking per cápita. Esta situación evidencia la magnitud del ahorro informal y permite dimensionar el impacto positivo que tendría su formalización sobre la economía nacional.
Sin embargo, la falta de racionalidad del sistema financiero actual se evidencia en restricciones como la negativa de aceptar dólares deteriorados o de series antiguas, lo que conspira contra la necesaria formalización y reduce la capacidad del país de canalizar estos recursos hacia el consumo y la inversión productiva.
Relevancia económica y social
La CAC subraya que la formalización de estos ahorros no solo reactivaría la economía, sino que también contribuiría a mejorar indicadores sociales. La desconfianza en el sistema financiero y la falta de mecanismos seguros para movilizar estos fondos ha exacerbado problemas estructurales como la pobreza, el desempleo y la inestabilidad económica. Al ofrecer un marco regulado y confiable, el plan podría generar un efecto directo en la calidad de vida de millones de argentinos, estimulando el gasto y fortaleciendo la economía doméstica.
Si bien la iniciativa es ambiciosa, su implementación requiere superar varios desafíos. La coordinación entre organismos gubernamentales, el Congreso y entidades financieras será crucial para asegurar que los fondos ingresen al sistema formal sin vulnerar normas legales ni internacionales. La CAC propone establecer incentivos claros y reglas de juego transparentes, que protejan tanto a los consumidores como a los intermediarios financieros.
La comunicación efectiva y la educación financiera también son componentes clave. Informar a los ahorristas sobre cómo participar de manera segura y regulada permitirá maximizar la eficacia del plan y generar confianza en la formalización de los dólares guardados fuera del sistema.
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La propuesta de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios busca aprovechar un recurso significativo y actualmente inactivo: los ahorros en dólares que permanecen fuera del circuito financiero formal. Su formalización y canalización hacia el consumo interno podría generar un impacto positivo considerable, estimulando la economía, reforzando la confianza en el sistema financiero y ofreciendo oportunidades de inversión y gasto a millones de argentinos.
Si se implementa correctamente, con regulación clara y respaldo legal, esta iniciativa no solo contribuiría a reactivar el consumo, sino que también fortalecería la estructura económica y social del país, mostrando que políticas inteligentes y bien diseñadas pueden transformar la liquidez privada en desarrollo productivo y bienestar general.


