Freddo acelera su expansión regional y proyecta hasta 29 nuevas aperturas para 2026
Luego de atravesar un período de alta incertidumbre macroeconómica en América Latina, la histórica cadena argentina de helados Freddo cerró 2025 con un balance favorable y una hoja de ruta ambiciosa para los próximos años. La compañía decidió profundizar su estrategia de expansión regional, con foco en mercados considerados clave por su potencial de consumo y nivel de desarrollo del negocio, como Brasil, Chile y México, al tiempo que refuerza su presencia en Argentina y apuesta por diversificar su portafolio de productos.
El plan de crecimiento contempla la apertura de entre 28 y 29 nuevos locales en la región de aquí a 2026, excluyendo el mercado estadounidense. Esta expansión combina nuevas franquicias, tiendas de operación propia y una mayor adaptación del modelo comercial a las particularidades de cada país, en un contexto donde la eficiencia operativa y la cercanía con el consumidor resultan determinantes.
El desempeño de Freddo durante 2025 estuvo marcado por la consolidación de su presencia en mercados donde ya operaba y por avances concretos en su plan de expansión. En Uruguay, uno de los países donde la marca muestra mejores indicadores de venta por local, la cadena contaba con 22 tiendas a mediados del año pasado. Si bien el objetivo inicial era inaugurar cinco nuevas sucursales, algunos retrasos en las obras postergaron una de las aperturas para comienzos del nuevo ejercicio.
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En Brasil, el recorrido fue similar. Durante el año, Freddo sumó seis nuevos puntos de venta a los 16 ya existentes, fortaleciendo su posicionamiento en la mayor economía de la región. La evolución del negocio en ambos países permitió a la empresa cerrar el año con señales de crecimiento sostenido, pese a un contexto regional todavía atravesado por volatilidad económica y cambios en los hábitos de consumo.
Una hoja de ruta más ambiciosa para la región
Con este punto de partida, la compañía decidió acelerar su expansión durante 2026. El objetivo es ampliar su red comercial en América Latina, poniendo el foco en aquellos mercados donde la penetración de la marca aún es baja en relación con su potencial.
Brasil aparece como uno de los principales motores de crecimiento, tanto por su tamaño como por la madurez progresiva del negocio. El plan contempla la apertura de hasta siete nuevos locales, lo que permitiría seguir ganando escala y visibilidad en un mercado altamente competitivo.
Chile también ocupa un lugar central dentro de la estrategia regional. Se trata de un país con uno de los mayores niveles de consumo de helado per cápita de América Latina, pero donde Freddo aún no alcanza los volúmenes de venta por tienda registrados en otros mercados. Esta brecha representa, al mismo tiempo, un desafío y una oportunidad. Para 2026, la empresa prevé sumar cuatro nuevas sucursales, una de ellas bajo operación directa, y reforzar su red de franquicias a través de alianzas con actores locales especializados.
México, por su parte, se encuentra en una etapa de consolidación. La marca comenzó a operar recientemente en ese mercado y ya cuenta con ocho tiendas en funcionamiento. El plan contempla la apertura de al menos cuatro locales adicionales, con el objetivo de afianzar la marca y ajustar la propuesta a las preferencias del consumidor mexicano.
A estos países se suman Uruguay, donde se proyectan tres nuevas aperturas, y Perú, con al menos una inauguración prevista. El resto de los locales necesarios para alcanzar el objetivo de entre 28 y 29 nuevas tiendas se concentrará en Argentina, un mercado que, pese a las dificultades macroeconómicas, sigue siendo estratégico por volumen, reconocimiento de marca y capilaridad.
Inversión y formatos de tienda
La inversión necesaria para llevar adelante este plan varía según el país, el tipo de local y el formato elegido. En el caso de las tiendas a la calle, que ofrecen una experiencia integral de marca y mayor visibilidad, el desembolso promedio ronda los 120.000 dólares, aunque el monto final depende de factores como ubicación, superficie y costos locales.
La compañía mantiene una estrategia flexible, que combina distintos formatos de tienda para adaptarse a las condiciones de cada mercado. Esta versatilidad le permite optimizar la inversión inicial y acelerar los tiempos de apertura, un factor clave en contextos económicos cambiantes.
Uno de los aprendizajes centrales de la expansión regional de Freddo ha sido la necesidad de adaptar el modelo de negocio a cada país. Los resultados varían de manera significativa según el mercado: Uruguay se destaca por su alto nivel de ventas por local, mientras que Argentina continúa siendo el país con mayor presencia y cantidad de tiendas, dado que es el mercado de origen de la marca.
En países más desarrollados, como Estados Unidos, la compañía identificó diferencias en los hábitos de consumo que obligan a ajustar la propuesta comercial sin perder la identidad histórica de Freddo. Este enfoque de adaptación selectiva también se aplica en América Latina, donde factores culturales, climáticos y económicos influyen de manera directa en el consumo de helado.
Más allá del crecimiento vía franquicias, Freddo volvió a poner en valor la operación de tiendas propias como parte de su estrategia regional. La empresa retomó la gestión directa de locales tanto en Chile como en Argentina, luego de varios años de operar bajo un modelo exclusivamente franquiciado.
Este enfoque responde a una lógica doble. Por un lado, permite a la compañía testear nuevas propuestas, optimizar procesos y mantener un mayor control sobre la experiencia del cliente. Por otro, las tiendas propias funcionan como casos de referencia para los franquiciados, estableciendo estándares claros de operación, calidad y rentabilidad.
Diversificación del portafolio: más allá de las heladerías
La expansión de Freddo no se limita al plano físico. La empresa viene reforzando su estrategia de diversificación a través de una línea de productos preenvasados que se comercializan en supermercados y otros canales de retail. Esta unidad de negocio gana relevancia en un contexto donde los consumidores buscan opciones para el consumo en el hogar y donde la marca puede ampliar su alcance sin depender exclusivamente de las tiendas.
Durante 2026, la compañía prevé lanzar nuevos productos dentro de esta categoría, con propuestas que combinan innovación y respeto por las recetas tradicionales que caracterizan a la marca. Esta diversificación permite equilibrar riesgos, mejorar márgenes y fortalecer la presencia de Freddo en distintos momentos de consumo.
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En un escenario regional atravesado por la volatilidad económica, la estrategia de Freddo se apoya en un equilibrio entre tradición e innovación. La compañía mantiene fórmulas que forman parte de su ADN desde hace décadas, al tiempo que desarrolla nuevos productos y formatos pensados para un consumidor más exigente y diverso.
El desafío hacia adelante será sostener el ritmo de expansión sin perder consistencia operativa ni calidad, dos atributos que han sido clave para la construcción de la marca a lo largo de más de 50 años. Con una apuesta clara por América Latina, una red en crecimiento y una estrategia cada vez más diversificada, Freddo busca consolidarse como uno de los referentes regionales del segmento premium de helados.
Fuente: DF Sud


