Entre cierres y negociaciones, Cencosud redefine su presencia en Argentina
La estrategia empresarial de Cencosud en Argentina atraviesa un momento de fuertes contrastes: mientras avanza con recortes, cierres de tiendas y una reducción significativa de su estructura operativa, también intenta posicionarse como uno de los candidatos más firmes para quedarse con la operación local de una de las cadenas de supermercados más grandes del país. Este doble movimiento —achicar por un lado y expandirse por otro— genera interrogantes sobre la lógica y los objetivos del grupo chileno, así como sobre el contexto económico que lo impulsa a actuar de este modo.
Un escenario de consumo que se desploma
El mercado argentino vive una caída pronunciada del consumo desde hace meses, con retrocesos que en algunos rubros minoristas alcanzan hasta el 50 % respecto de los últimos dos años. Para empresas de gran tamaño, cuya operación depende de un volumen robusto de ventas y de un flujo constante de clientes, este escenario obliga a tomar decisiones drásticas.
Cencosud no es la excepción. Con una presencia histórica en el país y marcas ampliamente reconocidas, la empresa se ha visto empujada a replantear su red de tiendas y a revisar su estructura de costos. El retroceso del poder adquisitivo y la menor frecuencia de compra de los argentinos afectaron directamente a supermercados, tiendas de mejoramiento del hogar y grandes superficies, tres formatos clave en la estrategia del conglomerado chileno.
Cierre de tiendas y reducción de operaciones
En este contexto, la empresa avanzó con un proceso de racionalización que incluyó decisiones que resonaron con fuerza en varias provincias. La cadena de supermercados Vea redujo su presencia en Mendoza, San Juan, Catamarca y Buenos Aires. Además, uno de los movimientos que generó mayor impacto fue el cierre del Easy ubicado en La Tablada, uno de los establecimientos más grandes de este formato en el país.
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El cierre dejó a 55 empleados en disponibilidad. Para evitar un conflicto mayor, la compañía ofreció retiros voluntarios y reubicaciones. Treinta trabajadores aceptaron el retiro con indemnización completa, mientras que los 25 restantes fueron trasladados a tiendas de otras localidades de la provincia de Buenos Aires. Este tipo de medidas, aunque habituales en tiempos de crisis, evidencian un ajuste profundo que va más allá de un simple cierre aislado.
Para dimensionar la magnitud del movimiento, conviene recordar la importancia de Cencosud en el mapa del retail latinoamericano. Fundada por Horst Paulmann, la empresa es hoy uno de los conglomerados comerciales más fuertes de la región. Emplea a más de 100.000 personas y opera miles de tiendas en diversos países. Su portafolio abarca supermercados, tiendas por departamentos, centros comerciales y comercios de artículos para el hogar.
Su presencia en Argentina ha sido históricamente relevante, aunque en los últimos años ha oscilado entre etapas de expansión y momentos de reacomodamiento, según el clima económico. Lo que ocurre ahora no es nuevo, pero sí sorprende por la simultaneidad de acciones estratégicas aparentemente contradictorias.
Achique por un lado, expansión por otro
Mientras Cencosud avanza en la reducción de su footprint en Argentina, también estaría buscando consolidar su presencia en el país adquiriendo la operación local de una cadena que cuenta con cientos de tiendas en distintos formatos.
Según trascendió, la compañía chilena habría presentado una oferta considerada “preventiva”, adelantándose a otros interesados. La novedad de esta propuesta es que se habría realizado sin requerir un proceso exhaustivo de revisión previa (due diligence), una práctica habitual en adquisiciones de este tipo. Esta modalidad, llamada “a libro cerrado”, implica asumir potenciales pasivos o contingencias no identificados antes de la compra.
Adoptar esta estrategia puede interpretarse de varias maneras. Por un lado, puede tratarse de una jugada agresiva para asegurar una operación que cambiaría el mapa del retail argentino de manera estructural. Por otro lado, también podría reflejar la confianza de Cencosud en su capacidad financiera y operativa para absorber y sanear una estructura comercial que, aunque grande, enfrenta desafíos de rentabilidad.
La propuesta habría sido presentada ante la casa matriz del grupo francés propietario de la cadena, lo que generó preocupación entre otros interesados locales e internacionales. La intención del conglomerado chileno podría responder no solo a una búsqueda de crecimiento, sino a una necesidad estratégica: recuperar escala para mejorar su competitividad en un país donde las ventas se han desplomado.
El mercado de los supermercados y las grandes superficies está viviendo cambios profundos. La llegada de nuevos jugadores, la digitalización de las compras, la migración del consumo hacia formatos más pequeños y eficientes, y la necesidad de precios más competitivos han modificado el comportamiento de los consumidores y la rentabilidad de las empresas.
La reestructuración de Cencosud en Argentina debe leerse dentro de este marco. Reducir tiendas de gran tamaño, que implican costos fijos elevados, puede ser una forma de adaptarse a un consumidor que compra menos, en establecimientos más cercanos y con una mayor búsqueda de promociones y precios bajos.
Sin embargo, adquirir una red tan grande como la de otra compañía del sector podría tener otra lógica: ganar volumen, acceder a una base de clientes más amplia y sumar ubicaciones estratégicas que, bien gestionadas, podrían fortalecerse con una operación integrada.
La historia de Cencosud muestra que el crecimiento ha sido siempre parte esencial de su ADN. La compañía nació en la década de 1950 como un pequeño autoservicio llamado “Las Brisas”, en Temuco, al sur de Chile. Con los años, se transformó en un hipermercado, luego en una cadena, y finalmente en un conglomerado multiformato presente en varios países de la región.
La creación del hipermercado Jumbo en 1976 marcó un antes y un después en su trayectoria, convirtiéndose en el primer formato de este tipo en Chile. A partir de allí, la empresa expandió sus operaciones incorporando supermercados, tiendas de mejoramiento del hogar como Easy, centros comerciales y nuevas marcas.
Su evolución demuestra una estrategia basada en la diversificación y en la captación de las oportunidades del mercado, incluso en contextos complejos. Por ello, no resulta extraño que combine cierres en Argentina con un interés por adquirir una operación mucho mayor: es parte de una visión de largo plazo que prioriza la escala y la integración regional.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
El futuro inmediato dependerá de varios factores:
La decisión final sobre la venta de la cadena que podría ser adquirida.
La recuperación —o no— del consumo interno en Argentina.
La capacidad de Cencosud para reordenar su estructura actual.
El comportamiento del mercado minorista en un entorno cambiante y competitivo.
Si el grupo chileno logra comprar la operación en cuestión, se convertiría en uno de los mayores actores del retail argentino, con una capacidad logística y comercial sin precedentes. Sin embargo, también asumiría un desafío enorme: integrar redes, optimizar costos y reposicionar marcas en un momento en que el consumidor está más sensible que nunca al precio.
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Por ahora, lo que parece claro es que Cencosud está apostando a una estrategia dual: ajustar donde no hay rentabilidad, pero invertir donde ve potencial de crecimiento. En un país con un mercado impredecible, esa combinación puede ser tanto un riesgo como una oportunidad.
Fuente: Memo


