El consumo en autoservicios creció en agosto impulsado por el área metropolitana
El comportamiento del consumo masivo en Argentina sigue siendo un termómetro clave para entender la dinámica de la economía doméstica. En agosto de 2025, los autoservicios marcaron una suba del 4,4% en comparación con el mes previo, según datos del Radar de Consumo Masivo de Scanntech. Aunque el aumento interanual fue más moderado, con un 0,9% frente a agosto de 2024, la estabilización en este sector muestra que, pese a las tensiones inflacionarias y las restricciones presupuestarias de los hogares, el consumo no se detuvo y encontró espacios para crecer.
El protagonismo en este desempeño lo tuvo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), mientras que el interior del país mantuvo un ritmo mucho más estable. Esta disparidad territorial refleja realidades económicas y sociales distintas: en las grandes ciudades, la mayor competencia entre comercios y la cercanía de múltiples opciones de compra dinamizan el consumo, en tanto que en zonas más alejadas los consumidores muestran un comportamiento de mayor cautela.
FACTURACIÓN Y PRECIOS: UNA RELACIÓN COMPLEJA
En términos de facturación, los autoservicios tuvieron un incremento del 2,7% respecto de julio y un salto significativo del 25,9% en relación con el mismo mes del año anterior. La inflación mensual fue baja, de apenas un 0,3%, pero la acumulada interanual continúa elevada con un 24,2%.
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Este escenario inflacionario condiciona la lectura de los datos. Si bien el consumo en volumen se expandió, una parte importante del aumento en facturación responde a la persistencia de precios altos. El ticket promedio en agosto fue de $8.966, un valor que muestra un aumento mensual del 2,6% y una variación interanual del 33,3%. Es decir, cada compra en autoservicios resulta más costosa para los hogares, incluso si el volumen adquirido se mantiene o crece apenas.
DIFERENCIAS REGIONALES: EL AMBA LIDERA
Al analizar las cifras por regiones, surge con claridad que el AMBA impulsó el crecimiento, con un avance interanual del 2%. En contraste, el interior del país prácticamente no presentó variaciones, lo que refleja un consumo más retraído.
Las razones pueden ser múltiples: por un lado, en los centros urbanos las familias cuentan con mayor acceso a promociones, descuentos y nuevas formas de pago, lo que puede estimular las compras. Por otro, en el interior las distancias y los menores niveles de ingreso relativo generan un consumo más conservador y ajustado a las necesidades básicas.
AUTOSERVICIOS INDEPENDIENTES: LOS GRANDES GANADORES
Un dato llamativo del informe de Scanntech es que los autoservicios independientes fueron los que mejor se desempeñaron en agosto, con un crecimiento interanual del 11,1%. Estos comercios, generalmente de cercanía y gestión familiar, lograron captar consumidores que buscan precios competitivos y practicidad.
En cambio, los autoservicios de mayor tamaño —pequeños, medianos y grandes formatos— experimentaron caídas leves en su desempeño. Esto puede interpretarse como una señal de que los hogares están privilegiando la compra en negocios de proximidad, donde pueden controlar mejor su gasto diario y acceder a productos específicos sin necesidad de realizar un ticket elevado en hipermercados o grandes cadenas.
COMPOSICIÓN DE LA CANASTA: ALIMENTOS Y BEBIDAS DOMINAN
La canasta de productos en autoservicios mantuvo una composición estable. Los alimentos representaron el 63,2% de la facturación, seguidos por las bebidas con un 21,2%, los productos de cuidado personal con un 8,2% y los de limpieza con un 7,4%.
Cuando se mide en volumen de consumo, la participación se reparte casi a la par entre alimentos (46,5%) y bebidas (45,6%). Este dato refleja la centralidad de ambos rubros en el presupuesto de los hogares argentinos. Sin embargo, dentro de estas categorías se observaron comportamientos divergentes.
SUBFAMILIAS Y CATEGORÍAS: QUÉ CRECIÓ Y QUÉ CAYÓ
En agosto, los productos congelados se destacaron con una suba del 3,8%, seguidos por los artículos de cuidado de la ropa (+3,2%) y los productos para bebés (+2,1%). Estos segmentos suelen estar vinculados a consumidores con necesidades específicas y muestran que, aun en contextos restrictivos, hay nichos que logran expandirse.
En contraste, las bebidas alcohólicas retrocedieron un 3,8% y las golosinas un 6,7%. Esto refleja que los consumidores priorizan bienes esenciales por sobre aquellos considerados prescindibles o de indulgencia.
En cuanto a productos específicos, se observaron incrementos destacados en el precio del aceite (+3,5%) y el azúcar (+3,0%), dos insumos básicos de la mesa argentina. Dentro del segmento de cuidado personal, se destacaron las cremas dentales (+3,6%) y el papel higiénico (+3,3%). Estos aumentos no solo afectan el presupuesto, sino que también marcan la importancia de categorías de alta rotación que los hogares no pueden sustituir fácilmente.
El informe de Scanntech revela un dato positivo: el consumo masivo logró sostenerse en agosto pese a la presión de precios. Sin embargo, detrás de esta aparente estabilidad se esconde una realidad compleja.
Por un lado, la inflación interanual cercana al 25% continúa erosionando el poder adquisitivo de los hogares. Por otro, el dinamismo en autoservicios independientes y en categorías sensibles como congelados y cuidado personal muestra que los consumidores desarrollan estrategias de adaptación, priorizando cercanía, promociones y artículos esenciales.
El panorama para lo que resta de 2025 dependerá de varios factores: la evolución de los salarios, la estabilidad de los precios y la capacidad de las cadenas comerciales de ofrecer alternativas competitivas. Si la inflación mensual se mantiene en niveles bajos, como en agosto, podría consolidarse una tendencia de recuperación leve en el consumo masivo. En cambio, un repunte inflacionario podría volver a contraer la demanda.
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El desempeño de los autoservicios en agosto confirma que, incluso en escenarios económicos tensos, los consumidores argentinos muestran una notable capacidad de adaptación. El crecimiento del 4,4% respecto a julio no es un dato menor: habla de una recuperación del consumo cotidiano, especialmente en el AMBA y en los autoservicios independientes.
La estabilización interanual (+0,9%) refleja que, si bien los hogares continúan con cautela, la retracción del consumo parece haber tocado un piso y comienza a dar lugar a señales de repunte.
Agosto dejó un escenario mixto: precios todavía altos, desigualdad regional y cambios en los hábitos de compra, pero también un incipiente dinamismo que puede interpretarse como una muestra de resiliencia en el consumo masivo argentino.


