Decathlon confirma su desembarco en Argentina con ambicioso plan comercial
La cadena francesa Decathlon, reconocida a nivel mundial por su extenso catálogo de productos deportivos, tiene fecha y lugar definidos para su esperado regreso a la Argentina. Esta reentrada marca un hito relevante en la estrategia de expansión regional del grupo, que apuesta por reinsertarse en el mercado argentino tras más de veinte años de ausencia. Con un enfoque renovado y el respaldo de una alianza empresarial sólida, Decathlon abrirá su primera tienda en el país en octubre de 2025, dentro del complejo comercial Al Río, en Vicente López.
La tienda, que contará con 3.000 metros cuadrados, se ubicará estratégicamente entre dos gigantes del retail: Carrefour y Sodimac. Esta fórmula de posicionamiento, probada previamente en otros mercados latinoamericanos como Uruguay y Paraguay, ha mostrado resultados positivos, y será replicada en el territorio argentino con el objetivo de asegurar visibilidad, flujo de clientes y una experiencia de compra completa.
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La elección del complejo Al Río no es casualidad. Este centro comercial, situado sobre la transitada Avenida del Libertador, ha experimentado un fuerte desarrollo en los últimos años, consolidándose como uno de los polos de consumo más modernos del conurbano norte bonaerense. Decathlon utilizará el mismo esquema de tienda amplia y de formato único que ya implementó en Montevideo y Asunción, ciudades donde gestiona operaciones exitosas bajo la misma sociedad que ahora lidera su retorno a Argentina: el Grupo One.
El modelo de tienda planeado en Al Río está diseñado para contener todo el catálogo disponible a nivel internacional. Desde equipos técnicos para deportes como escalada o ciclismo, hasta indumentaria, calzado, accesorios y bicicletas, la marca ofrecerá su gama completa sin limitaciones. Todos los productos serán importados, lo que plantea ciertos desafíos en un país con alta volatilidad cambiaria, pero también fortalece su posicionamiento como proveedor de calidad y valor.
El regreso tras dos décadas
Decathlon ya había intentado posicionarse en el mercado argentino a comienzos de los años 2000, con un local en el centro comercial Soleil, en San Isidro. Sin embargo, la crisis económica de 2001-2002 obligó a un repliegue de la marca, que cerró sus operaciones en el país. Hoy, el contexto es distinto: la marca regresa respaldada por inversores de peso y una estrategia más diversificada, adaptada al escenario actual.
El grupo que comanda esta nueva etapa está integrado por el empresario argentino Manuel Antelo, la empresaria francesa Sabine Mulliez —heredera de una de las familias más influyentes en el retail europeo— y su esposo Pedro Aguirre Saravia, con experiencia internacional en finanzas. Esta tríada empresarial combina visión de negocio, conocimiento del consumidor sudamericano y capacidad de inversión, claves para afrontar el competitivo mercado argentino.
La inauguración en Al Río representa el punto de partida de un ambicioso plan que contempla la apertura de 20 locales distribuidos en las principales ciudades argentinas antes de finalizar 2026. Según fuentes cercanas al proyecto, está en estudio una segunda apertura en la Ciudad de Buenos Aires antes de que termine 2025. Aunque todavía no se ha confirmado el lugar exacto, se mencionan negociaciones en curso con centros comerciales como Abasto Shopping y Alto Avellaneda.
El diseño de esta expansión contempla un criterio demográfico claro: instalarse en ciudades con más de 300.000 habitantes, donde la densidad poblacional y la infraestructura urbana justifiquen la inversión en locales de gran escala. Ciudades como Córdoba, Rosario, Mendoza, Mar del Plata, La Plata y Tucumán figuran en los planes, siempre que se encuentren ubicaciones que cumplan con los requisitos logísticos y comerciales del modelo Decathlon.
Aunque el mercado argentino representa un entorno complejo para las empresas internacionales —especialmente por sus restricciones cambiarias, políticas de importación y dinámica inflacionaria—, también ofrece oportunidades únicas para marcas consolidadas. La demanda de productos deportivos ha crecido significativamente, impulsada por el auge del ejercicio físico, el deporte amateur y el estilo de vida saludable. En este contexto, Decathlon puede capturar una porción relevante del mercado si logra sostener una buena relación entre precio, calidad y disponibilidad.
La dependencia del producto importado podría significar un costo adicional frente a las marcas nacionales o regionales. No obstante, Decathlon ha demostrado en otros países su capacidad de competir incluso en escenarios adversos. Su propuesta integral —que va desde productos básicos hasta tecnología de alta gama— le permite abarcar distintos segmentos de consumidores. Además, su modelo omnicanal, con presencia física y venta online, es una ventaja competitiva clave en tiempos de digitalización acelerada.
Respaldos internacionales y experiencia regional
La presencia internacional de Decathlon es imponente: más de 1.700 tiendas distribuidas en 78 países. En Sudamérica, tiene operaciones directas en Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, lo que le otorga una ventaja logística y comercial en el abordaje del mercado argentino. Su experiencia en Uruguay, donde opera dos locales en Montevideo, y en Paraguay, donde abrió su primera tienda en Asunción en octubre de 2023, sirve como base para una expansión ordenada y estratégica.
Además, el equipo a cargo del regreso no solo cuenta con experiencia en la industria del retail deportivo, sino también con conexiones en el ecosistema financiero internacional, lo que facilita el acceso a capital y recursos. Sabine Mulliez, parte del clan familiar detrás de Auchan y Leroy Merlin, aporta una mirada global y corporativa, mientras que Aguirre Saravia se encarga del planeamiento financiero y Antelo de la ejecución operativa local.
Más allá del relanzamiento de Decathlon, el Grupo One no descarta incorporar otras marcas vinculadas al universo Mulliez. Entre ellas, destaca Kiabi, cadena especializada en ropa informal a precios accesibles, que también evalúa su desembarco en la Argentina en los próximos años. Esta diversificación permitiría al grupo fortalecer su presencia en el retail argentino y generar sinergias entre distintas marcas del mismo holding.
El objetivo de fondo es claro: construir una red sólida de marcas internacionales que aprovechen el actual proceso de apertura comercial en el país y se instalen como referentes en sus respectivos segmentos. La apuesta no es solo por un mercado de corto plazo, sino por un desarrollo sostenible y con visión regional.
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La tienda en Al Río funcionará como referencia para las futuras aperturas. El espacio amplio, el diseño moderno, la ubicación estratégica y la experiencia del cliente que ofrecerá servirán como modelo operativo para evaluar mejoras y adaptaciones en el resto de los puntos de venta proyectados. Este enfoque modular permite replicar procesos con eficiencia y escalar operaciones sin perder calidad.
En paralelo, la compañía ya inició el proceso de selección y contratación de personal, tanto para cubrir puestos operativos en el primer local como para ir formando los equipos de las futuras tiendas. La generación de empleo es, así, uno de los impactos positivos del proyecto, que promete dinamizar el ecosistema del retail deportivo en Argentina.

