Auge de las Empresas B en Argentina: Compromiso social y ambiental en tiempo de crisis
En un contexto de crisis económica y ambiental, el surgimiento y expansión de las empresas B representan un rayo de esperanza para la sociedad argentina. Estas compañías, comprometidas tanto con la rentabilidad económica como con el impacto positivo en las comunidades y el medio ambiente, están ganando terreno en el mercado local, ofreciendo una alternativa sostenible y responsable en un mundo cada vez más consciente de su impacto en el entorno.
¿Qué son las empresas B y por qué son importantes?
Las Empresas B son aquellas que, además de buscar el lucro económico, tienen como objetivo principal generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. En Argentina, estas compañías se están convirtiendo en un pilar fundamental de la economía, con 220 empresas certificadas y ocho nuevas incorporaciones en lo que va del año. A nivel global, ya suman más de 8,400 empresas B en 96 países, evidenciando un movimiento creciente hacia un modelo empresarial más consciente y responsable.
El proceso de certificación y los ámbitos evaluados
Para obtener la certificación como empresa B, se evalúan cinco áreas clave del negocio: Gobernanza, Trabajadores, Clientes, Comunidad y Medio Ambiente. Este proceso, llevado a cabo por Sistema B junto a B Lab, garantiza que las compañías cumplan con los más altos estándares de responsabilidad social y ambiental, promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas en todas sus operaciones.
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Las 220 Empresas B en Argentina abarcan una amplia gama de industrias, desde la agricultura hasta la tecnología, y generan una facturación anual de US$ 2.029 millones, empleando de forma directa a 23.960 personas. Este impacto económico y social demuestra que el compromiso con la sustentabilidad puede traducirse no solo en beneficios para el planeta, sino también en oportunidades de negocio y crecimiento empresarial.
Marina Arias, Directora Ejecutiva de Sistema B Argentina, destaca la importancia de este movimiento empresarial en un momento crucial para el país y el mundo. «Es esperanzador ver cómo cada vez más empresas se interesan en asumir este camino de compromiso y gestión de su impacto. En este momento que atravesamos como país y como planeta, los modelos tradicionales que buscan optimizar el retorno económico a cualquier costo tienen que transformarse», señala.
Ejemplos de Empresas B en Argentina
Agro Sustentable es una de las empresas que ha abrazado este camino, desarrollando fertilizantes y productos orgánicos para mejorar la calidad y el rendimiento de los cultivos. Su presidente, Joaquín Basanta, destaca el desafío que representó obtener la certificación como empresa B, pero resalta los beneficios que ha traído para su negocio, como la apertura de nuevas oportunidades y la mayor visibilidad en el mercado.
Unplastify es otra empresa B que busca combatir la contaminación y regenerar los océanos mediante la minimización del uso de plásticos descartables. Agustina Besada, cofundadora de Unplastify, explica que su enfoque se centra en acelerar soluciones sistémicas para reducir el uso de plástico, a través de la educación, políticas públicas y soluciones industriales.
Zafrán es una empresa que produce alimentos naturales y saludables, priorizando la compra directa a pequeños productores locales y promoviendo prácticas agrícolas sustentables. Nito Anello, fundador de Zafrán, destaca el impacto social de su empresa, que emplea a personas con diversas barreras de empleabilidad, desde discapacidades hasta migrantes y analfabetos.
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Marzo fue el mes designado para dar difusión a las empresas B, y la cadena de supermercados La Anónima ha colaborado en esta tarea al destacar productos de 18 Empresas B en sus góndolas. Esta iniciativa demuestra el creciente interés de la sociedad argentina por apoyar a empresas que comparten sus valores de responsabilidad social y ambiental.
El auge de las empresas B en Argentina representa una oportunidad única para transformar la economía y la sociedad hacia un modelo más sostenible y equitativo. Estas compañías no solo están generando un impacto positivo en el medio ambiente y las comunidades, sino que también están demostrando que es posible combinar el éxito económico con la responsabilidad social y ambiental. En un momento de crisis y desafíos globales, las empresas B ofrecen una luz de esperanza y un camino hacia un futuro más justo y sustentable para todos.
