Agosto resultó ser un mes notable para los mercados financieros, tanto en Argentina como a nivel internacional. A pesar de un comienzo turbulento marcado por la caída de los mercados asiáticos, el índice Merval demostró una notable recuperación, registrando una subida del 17,6%. Esta recuperación se dio luego de dos meses de caídas consecutivas, consolidándose como uno de los índices con mejor desempeño en un entorno de volatilidad global.
Recuperación del merval: un retorno a las subidas
El Merval, el índice de referencia del mercado bursátil argentino, mostró una sólida recuperación en agosto, con una subida del 17,6%. Esta alza no solo rompió la tendencia bajista de los dos meses anteriores, sino que también marcó un retorno a la confianza de los inversores en los activos argentinos. A mediados de agosto, el índice alcanzó las 1.742.000 unidades, evidenciando una tendencia positiva que había comenzado a principios de año. En términos del dólar financiero conocido como contado con liquidación (CCL), el Merval también reflejó un comportamiento positivo, subiendo un 17,6% para cerrar en los 1.347 puntos.
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En el acumulado del año, el Merval mantiene una notable tendencia alcista, con una ganancia del 40% en dólares. Esta recuperación se explica, en parte, por la estabilidad en la economía local y una mejor percepción del riesgo país por parte de los inversores. Las acciones de empresas clave en el mercado argentino lideraron las subidas, destacándose el Grupo Financiero Galicia (GGAL) con un incremento del 38,5%, seguido por Sociedad Comercial del Plata (COME) con un 26,5% y Pampa Energía (PAMP) con un 21,5%.
Desempeño positivo de los bonos soberanos y reservas del BCRA
El mercado de bonos soberanos también mostró señales de mejora en agosto. La acumulación de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA) jugó un papel crucial en este rendimiento. Los rendimientos positivos a lo largo de toda la curva soberana, especialmente en los bonos de mayor duración, reflejan un fortalecimiento en la demanda de deuda argentina. Las subas cercanas al 10% en estos bonos indican una renovada confianza en la política monetaria y fiscal del país.
El BCRA cerró agosto con compras netas de 536 millones de dólares, una cifra significativa considerando que los dos meses anteriores había sido un vendedor neto. Esta acumulación de reservas no solo refuerza la estabilidad monetaria del país, sino que también ofrece una señal positiva a los mercados internacionales sobre la capacidad del BCRA para manejar su política cambiaria. Sin embargo, existe cierta incertidumbre sobre cómo impactará la reducción del impuesto país en la demanda de divisas por parte de los importadores, lo que podría presionar nuevamente las reservas en los próximos meses.
En el mercado de pesos, agosto fue testigo de un ajuste significativo en las expectativas de inflación futura. Con mediciones de alta frecuencia que sitúan la inflación cerca del 4% mensual, el gobierno se encuentra en una carrera por desacelerar esta tendencia. Mientras que en julio se observó una fuerte demanda por instrumentos a tasa fija, en agosto la perspectiva cambió hacia una mayor cobertura inflacionaria. Los rendimientos anuales de los bonos CER (ajustados por inflación) se ajustaron, con rendimientos que pasaron de inflación más 12% a inflación más 7%, y aumentos de precios de más del 10% en los bonos de mayor duración.
Las LECAPs (Letras Capitalizables en Pesos), instrumentos de deuda a corto plazo, también experimentaron un ajuste en sus tasas, reflejando un mayor optimismo en la estabilización de la inflación a mediano plazo. Las tasas de inflación implícita en los bonos CER y las LECAPs indican una inflación cercana al 3% mensual hacia finales de año, con una expectativa de aceleración en el primer semestre de 2025. En este contexto, los analistas recomiendan una estrategia de inversión equilibrada, combinando bonos CER con LECAPs para diversificar el riesgo y optimizar el rendimiento.
Wall Street: Recuperación tras una caída inicial
Los mercados estadounidenses también cerraron agosto con cifras positivas, a pesar de un inicio de mes marcado por la incertidumbre. Los principales índices de Wall Street, como el S&P 500, el Dow Jones Industrial Average, y el Nasdaq 100, lograron recuperar las pérdidas registradas durante la primera semana del mes. La recuperación del Nikkei en Japón, que inicialmente había provocado una caída en los mercados globales, y las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, en el simposio anual de Jackson Hole, contribuyeron a mejorar la confianza del mercado. Powell sugirió que la Fed podría considerar recortes en las tasas de interés para apoyar el mercado laboral, lo cual fue recibido positivamente por los inversores.
Cedears destacados: Bradesco, Starbucks y Mercado Libre
En el mercado de CEDEARs (Certificados de Depósito Argentinos), varios activos mostraron un rendimiento sobresaliente en agosto. Banco Bradesco (BBD) lideró las subidas con un 25%, reflejando la fortaleza del mercado financiero brasileño y la subida del ETF de Brasil (EWZ) en un 7% en dólares. Starbucks (SBUX) también tuvo un mes positivo, con una subida del 21,86%, impulsada por la noticia del cambio en su liderazgo ejecutivo. Finalmente, MercadoLibre (MELI), una de las principales plataformas de comercio electrónico en América Latina, registró una subida del 21,06%, en línea con su sólida trayectoria de crecimiento y resultados financieros positivos.
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El cierre de agosto con rendimientos positivos en los mercados locales e internacionales genera optimismo para los próximos meses. Sin embargo, los desafíos no han desaparecido. La evolución de la inflación en Argentina, la estabilidad del BCRA en la acumulación de reservas, y las decisiones de política monetaria de la Fed en Estados Unidos seguirán siendo factores clave que influirán en el comportamiento de los mercados. Para los inversores, una estrategia diversificada que incluya tanto instrumentos de cobertura inflacionaria como oportunidades en mercados de renta variable será esencial para navegar la volatilidad que aún persiste en el escenario económico global.
