Una mirada al 2023, es el tema que nos propone Carlos Vargas Vinatea
Gracias a las estrictas políticas monetarias aplicadas por algunos bancos centrales durante el año 2023, algunos países suramericanos empezaron a reportar caídas considerables en su tasa de inflación anual. Perú, Chile y Paraguay son los países que mostraron mayor enfriamiento de los precios.
Con la secuela que dejó la pandemia y los problemas que trajo consigo la guerra de Ucrania a los mercados mundiales. Los gobiernos y privados tuvieron que lidiar con los problemas de suministros que sufrieron alzas inesperadas.
Esta presión de altos precios, que venían desde el año anterior, obligó a los bancos centrales a definir estrategias de elevar las tasas de interés, que habían bajado durante la pandemia e implementar devaluaciones para desincentivar el consumo, en búsqueda de niveles inflacionarios manejables, de acuerdo a sus planes.
Así Brasil, Chile, Perú y Paraguay fueron los primeros es aplicar esa línea de acción. Logrando Chile la mayor desaceleración en la región.
Ranking de inflación en Latinoamérica de acuerdo a Bloomberg,
Así concluyó la inflación interanual de los países latinoamericanos en enero, de mayor a menor, en enero:
Argentina: 254,2%
Venezuela: 107,4%
Colombia: 8,35%
Nicaragua: 5,6%
Uruguay: 5,09%
Honduras: 5%
México: 4,88%
Brasil: 4,51%
Guatemala: 4,18%
Chile: 3,8%
Paraguay: 3,4%
República Dominicana: 3,32%
Perú: 3,02%
Panamá: 1,92% (último dato, a diciembre)
Bolivia: 1,86%
Ecuador: 1,35%
El Salvador: 1,21%
Costa Rica: -1,87%
Por el lado del crecimiento, las economías de América Latina se desaceleraron durante el 2023 y las proyecciones para el 2024 no son muy alentadoras, se teme que las tasas de crecimiento pudieran ser menores, al igual que la creación de empleos.
la región enfrenta un contexto económico internacional desfavorable en el que numerosos países han implementado políticas monetarias restrictivas.
Las políticas gubernamentales que decidan tomar los países determinarán el poder cambiar los niveles de crecimiento, no se debe dejar sólo al sector privado. Es el caso de Perú con los proyectos mineros detenidos y las trabas burocráticas que retrasan o impiden las inversiones potenciales que existen.
