1963.
61 años atrás.
El Corte Inglés.
«Ponemos a su servicio nuestro sistema especial de reserva que le permitirá efectuar ahora sus compras y recogerlas cuando desee».
Los clientes llamaba por teléfono, reservaba un juguete, y desde la tienda les avisaban cuando estaba disponible. Lo guardaban en la tienda y luego el cliente pasaba a por la compra, o incluso en algunos casos se lo enviaban a su domicilio. Y se cuidaban todos los pasos en esas compras “multicanales”, donde se mezclaba la tecnología analógica de la época, con el mundo físico. Se mezclaban el mundo físico con el mundo tecnológico de la época, en un todo. Y a nadie se le ocurrió decir que El Corte Inglés era un retailer de última generación, un retailer «Phylogic» ( «Phy» de Physical +más «Logic» de Analogic), como ahora sucede con este «trending topic masivo» de lo de «retail phygital» («Phy» de Physical + «gital» de Digital). Un pleonasmo moderno, pues solo existe un retail, y el retail desde el origen de los tiempos se ha adaptado a la tecnología de su época, unas empresas con mayor velocidad que otras.
Es capital entender que el retail desde hace décadas ha fusionado el mundo físico con el mundo tecnológico de su época. No hay nada nuevo, desde ese aspecto.
Solo hay un retail, sin apellidos. Y las únicas subdivisiones que existen son:
* El retail que comprende y satisface las necesidades reales de los consumidores.
*Y el que no.
Vea también: Maximizando la Experiencia Retail: Explorando el Indicador de Intensidad de Inventario por Metro Cuadrado (IIM²)
A los empleados hace más de medio siglo, se les entrenaba en la recepción de los pedidos por teléfono (incluso algunos grandes almacenes como Macy´s, se derivaban a un departamento especializado). También se entrenaba en toda la logística de entrega. El objetivo era que “la experiencia de compra positiva” fuera igual de buena en todos los estadios del proceso de compra.
A principios del siglo XX, hace más de un siglo, todos los grandes almacenes europeos, norteamericanos y latinoamericanos, hacían este tipo de ventas donde se mezclaban canales.
Los grandes almacenes, hace décadas, eran maestros en unificar «experiencias positivas» entre canales.
Luego, mucho más tarde, surgió una cosa que llamaron «muticanalidad», y luego otra que llamaron «omnicanalidad». Y nos dijeron que era algo radicalmente revolucionario.
En el retail y, por ende, en las formas de consumo, no hay nada radicalmente nuevo, revolucionario, todo es evolutivo, todo es herencia de algo. Y si te cuentan lo contrario, si te hablan de algo «totalmente nuevo», te están contando un imposible.
