«¿Que gastos puedes ajustar en el EBITDA cuando piensas en vender tu empresa?»es el tema que propone Josué Novick, M&A, Fusiones y Adquisiciones- Managing Partner at Bondo Advisors
Cuando llega el momento de preparar tu empresa para la venta, una de las preguntas que más me hacen es: «¿Este gasto lo puedo ajustar en el hashtag#EBITDA?» Así que hoy vamos a analizar algunos ejemplos comunes de gastos ajustables y por qué tiene sentido hacerlo.
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¿El retainer fee que he pagado al asesor y la minuta del fiscalista se puede ajustar?
Sí. Si son gastos no recurrentes ligados exclusivamente a la operación de venta, los puedes ajustar. No son gastos que vayan a repetirse en años futuros.
¿El bonus que me he pagado de 375.000€ se puede ajustarse?
Sí, pero con matices. Si ese bonus no refleja una retribución de mercado y más bien es otra forma de sacar dividendo, puedes ajustarlo siempre que acuerdes que no volverás a cobrarlo después de la venta. ¡Ojo con justificar bien que, si se te sustituyera con un nuevo CEO, el/ella no debería cobrar este bonus para conseguir una alternativa válida a la retribución de mercado!
¿Los gastos de un acuerdo para cerrar una demanda del proveedor se pueden ajustar?
Depende. Si puedes demostrar que la demanda es un tema excepcional (por ejemplo, no ha habido otras en los últimos cinco años) y que no se repetirá en el futuro, es ajustable. La clave aquí es que sea algo raro y único.
¿Las facturas relacionadas con cerrar la oficina de Portugal (que ya no genera ingresos) se pueden ajusta?
Claro. Si la oficina ya no opera y estas facturas son consecuencia de decisiones del pasado, no forman parte del negocio recurrente. Así que fuera del EBITDA se van.
¿Porque que se ajusta el EBITDA?
Lo que muchos vendedores olvidan es que el comprador no está mirando tu 𝐄𝐁𝐈𝐓𝐃𝐀 actual porque le interese el pasado. Lo ve como un proxy de lo que podría ganar en el futuro.
Si tienes gastos no recurrentes, extraordinarios o que no formarán parte de los próximos años (2025, 2026, 2027), ajustarlos ayuda a dar una visión más realista de tus proyecciones. Eso sí, tiene que ser creíble. Si estos gastos ya no estarán en el business plan, hazlo evidente para el comprador.
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Ajustar el EBITDA no es » maquillar» numeros, es mostrar cómo será realmente el futuro de tu empresa.


