«No es nada fácil cerrar una tienda»es el tema que propone Ignacio Vicuña, Director Focal Point / Retail Design
En un reportaje de agosto de 2023, la Asociación de Marcas de Retail advertía que un 54% de las marcas proyectaban cierres de locales por motivos del contexto económico.
Esta era la noticia.
En ese momento se veían caídas del 10% al 12% en ventas, y resultados muy malos debido a la comparación, dado el efecto de los retiros de pensiones que inyectaron liquidez al mercado en las temporadas anteriores.
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Si bien no hay (o no encontré) información consolidada sobre qué porcentaje de locales las marcas realmente han cerrado, lo que se ve «oficialmente» es que la industria de centros comerciales está sana y en crecimiento. Mall Plaza está casi a tope con su porcentaje de arrendamiento, Parque Arauco crece, compra activos en el extranjero y no ha detenido ninguno de sus proyectos. Vivo Corp sigue adelante con Vivo Santiago (probablemente el último mall grande que queda por construir en Santiago). Cencosud sigue adelante con sus proyectos (Vitacura en especial), y en el mercado de outlets no se ven grandes cambios.
Los grandes retailers (Falabella, Ripley, Paris, Walmart, Sodimac, Jumbo, etc.) apalancan con grandes superficies la sostenibilidad financiera de los centros comerciales de todos los tipos. Esos mismos grupos son a su vez dueños de los malls, lo que hace más difícil tomar decisiones. Muchos retailers de locales pequeños, en realidad, están agrupados en grandes grupos (Forus, Colgram, Axo, etc.). Si bien cada uno tiene su plan de eficiencia para mejorar su rentabilidad, al analizar detenidamente cuáles y cuántas tiendas realmente cerrar se ven enfrentados a la realidad.
Costos de indemnización, costos de desmantelamiento para entregar en condiciones contractuales, multas por salida anticipada, stock inmovilizado, depreciación acelerada de los activos, etc. Ante eso, muchas veces la decisión más racional es seguir navegando con esa pérdida un tiempo más y decidir de manera organizada y planificada el nuevo footprint.
Entonces, en realidad, lo que estamos viendo es más bien una estabilidad concreta en los grandes formatos (no cierran más del 3% de sus superficies) y actos de supervivencia, como fusiones o compras que mantienen los activos (ABC Din / La Polar, etc.). Por el lado de los formatos más pequeños, hay un cambio gradual de las propuestas comerciales de los malls; mucho movimiento, pero no en desmedro de la cantidad de oferta.
Entonces, ¿dónde se están reflejando estos cierres de tiendas proyectados?
La respuesta la encontrarás fuera de los malls: está en la calle. La negociación uno a uno con el dueño del local es más directa y fácil. Cuando ya han cerrado algunos locales de una avenida antes concurrida y rentable, el efecto dominó de la caída del flujo termina por afectar a todos. Si bien también hay recambio (entran malls chinos, locales de servicios, etc.), la calidad ha bajado y muchos centros urbanos están sufriendo las consecuencias de este fenómeno, viendo salir de sus calles tiendas clásicas que, de alguna forma, le daban vida y calidad a las veredas.
Providencia, Paseo Ahumada, alrededores de plazas y paseos peatonales de ciudades como Rancagua, La Serena, Concepción, Valparaíso, Iquique, etc., están justamente en este proceso.
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A veces, esto no se nota tanto; si no fuera por las apuestas de los retail de gastronomía y entretención, esto se notaría mucho más. Al final, todos los propietarios necesitan rentabilizar sus activos y terminan arrendando. El mercado se ajusta y sigue adelante.



