Desde hace mucho, he creído que la revolución pendiente de los supermercados es conceptual.
Sin duda, las revoluciones tecnológicas son clausulas no negociables en el contrato que garantiza el futuro de los supermercados, pero desde hace un siglo, hay una revolución pendiente en la mayoría de los supermercados, alejarte del concepto total de distribuidor+fabricante, y convertirse en otras cosas.
Muchos supermercados (y tiendas de otros sectores también), son mayúsculamente aburridos.
Territorios de pasillos inundados de latas y precios, y papel higiénico, y 2X1, y botellas de lejías mirando a la comida para gatos. Lugares en empiezan y terminan en cajas de pago y carros de compra, y el tiempo aburrido, y sucede que es un retail de entrar, coger, pagar, largarte… En otras palabras, mucha más gente va a la mayoría de los supermercados a abastecerse que a divertirse.
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Estos días, como parte de mi viaje permanente de investigación por los diferentes mercados mundiales, estoy en Venezuela, con clientes y amigos. Y es tan extraordinariamente confortable cuando ves los preámbulos de la revolución desarrollados por alguien de este país tan bello, complejo y bipolar, como es Venezuela, y lo hacen unos amigos y clientes.
Gama abre Gama 360, el no-supermercado del siglo XXI, un centro de estilo de vida saludable donde se mezclan, sin pudor, un magnífico supermercado con canchas de padel, panaderías conceptuales, laboratorios para análisis clínicos, fisiocupuntura,… y pronto se abrirá zona de consultorio de nutricionistas deportivos, restaurantes de comidas internacionales, gimnasio, zona de pilates y yoga, y ecosistemas para las mascotas…
Esta ampliación revolucionaria de las fronteras herméticas de lo que debe o no debe ser un supermercado, me llena de orgullo, y me alegra ver tanto talento en mis amigos y clientes de Gama.
Esta locura increíble y maravillosa de abrir supermercados con pistas de pádel, nutricionistas y gimnasios integrados conceptualmente en una sola puerta, es el preámbulo de lo que va venir en los próximos años, y simplemente somos los notarios avanzados de la historia que viene.
Está el Retail transaccional, que apuesta por: «entra, caza descuentos, paga, vete, regresa pronto, y vuelve a empezar, entra, caza descuentos, paga, vete….». Lugares nacidos para entrar y salir. Y está el Retail relacional donde los clientes encuentran algo más que precios. Lugares nacidos para ser el mejor momento del día.

