Por Carolina Pizarro, Directora Ejecutiva de Accenture Chile
El enfoque tecnológico que las empresas están adoptando ha integrado la reinvención y transformación de sus procesos en su ADN. Este impulso hacia la innovación no solo potencia su crecimiento, sino que también demanda acciones decisivas para asegurar la continuidad, como el fortalecimiento de las medidas de ciberseguridad, garantizando así su éxito en un mundo digital cada vez más complejo.
Hasta 2018, Chile había alcanzado un desarrollo digital del 65,71%, pero solo un 38,96% en protección informática, lo que resaltaba la necesidad urgente de normativas que garantizaran la seguridad de la información y la infraestructura crítica. Reconociendo este desafío, Chile dio un paso adelante en abril de 2024 con la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad. Esta normativa no solo establece un marco institucional robusto para la defensa de las instituciones gubernamentales, sino que también ha posicionado al país como líder en ciberseguridad a nivel latinoamericano, protegiendo alrededor de 114 servicios públicos.
Este avance ha sido internacionalmente reconocido, con Chile escalando al puesto 25 en el último Índice Nacional de Seguridad Cibernética (NCSI), lo que lo coloca como el segundo país más seguro en América Latina en términos cibernéticos. Este logro no solo refleja el compromiso del país con la ciberseguridad, sino también el éxito del trabajo conjunto entre el gobierno, el Congreso y las diversas instituciones involucradas.
Los resultados del NCSI confirman que Chile está cada vez más preparado para enfrentar las amenazas cibernéticas, tanto en materia legislativa como en la capacidad de respuesta a incidentes. Aunque durante el primer trimestre de 2024 se registraron 54 incidentes de ciberseguridad en sectores públicos y privados, este escenario subraya la necesidad de continuar fortaleciendo nuestras defensas, viendo estos desafíos como oportunidades para seguir mejorando.
Vea también: Ley Karin: verdades y fake news
Las compañías financieras, que han sido algunas de las más afectadas por ciberataques recientes, tienen ahora la oportunidad de reevaluar y fortalecer sus sistemas de seguridad. Esto no solo incrementará la tranquilidad y confianza de sus clientes, sino que también las posicionará mejor en un mercado cada vez más competitivo.
El verdadero desafío para los líderes empresariales es cambiar la percepción de la ciberseguridad, viéndola no como un obstáculo, sino como una inversión estratégica que potencia la capacidad de la empresa para adaptarse y crecer en un entorno digital en constante evolución. Este enfoque permitirá a las organizaciones avanzar con mayor confianza y rapidez en su transformación digital.
El éxito de la transformación digital no solo depende de la implementación de tecnologías avanzadas, sino también de la capacidad de integrar la ciberseguridad de manera fluida y efectiva. A medida que Chile continúa avanzando en su agenda digital, es esencial que las empresas adopten una mentalidad proactiva y colaborativa en ciberseguridad, asegurando que no solo sobrevivan, sino que prosperen en este dinámico entorno global.
