«Alemania: Motor de Europa en Crisis»es el tema que propone Marina Specht-Blum, Presidente McCann Worldgroup Europe
Esta viñeta de KAL para The Economist en número doble de Navidad ilustra de manera brillante que la recuperación económica de Alemania es más que un asunto nacional, es una necesidad continental: un camión averiado (Alemania) que transporta al vehículo más grande (Europa).
Cuando el «motor alemán» se detiene, toda la región siente el impacto ya que la salud económica e industrial de Alemania, un 25% del PIB de la UE, es el pilar de la cohesión económica y la competitividad global de la Unión Europea. Además, su industria impulsa no sólo la economía europea, sino también las cadenas de suministro mundiales.
Alemania afrontará un 2025 decisivo, marcado por la necesidad de transformar su modelo económico y laboral para responder a las exigencias de un mundo digital y sostenible, mientras asegura su competitividad en sectores clave, como el automovilístico, frente al avance de los vehículos eléctricos de China.
A esto se suma el desafío demográfico de integrar una mayor inmigración en una población envejecida, clave para mantener su dinamismo económico y social.
Todo esto en un año que comienza con nueva presidencia en EE.UU. y la incertidumbre de las políticas que impulsará, y con elecciones federales en Alemania en febrero. La posible falta de un gobierno sólido generaría incertidumbre sobre la capacidad de Alemania para liderar decisiones cruciales en Europa, en plena transición económica y energética.
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En 2025, lo que pase en Alemania también determinará el curso de Europa. Como sugiere Wolfgang Munchau en «Kaput: The End of the German Miracle» – que hace poco os lo comenté – la salud de Alemania no es solo un tema nacional, es el eje de la estabilidad y la competitividad global de la Unión Europea. En un mundo de incertidumbre, apostar por una Alemania fuerte es apostar por el futuro de nuestro continente.

