Movilidad Sostenible, el modelo de Atlantis para la reducción de CO2 en Bogotá, en el corazón de una de las metrópolis más vibrantes de América Latina, donde el ritmo frenético de la vida urbana se entrelaza con los desafíos del desarrollo sostenible, se alza un modelo que demuestra que el progreso y la responsabilidad ambiental pueden coexistir. El Centro Comercial Atlantis, ubicado en la capital colombiana, no es solo un destino de compras y entretenimiento, sino un epicentro de movilidad sostenible, con una apuesta tan sólida que podría reducir más de 42 mil toneladas de CO2 al año. Este compromiso, más allá de ser una simple iniciativa corporativa, se ha convertido en un pilar fundamental para el bienestar de la ciudad, un faro de innovación que se alinea con los desafíos globales del siglo XXI.
Bogotá, una ciudad que respira tanto cultura como contaminación, enfrenta a diario el reto de la congestión vehicular y las emisiones de gases de efecto invernadero. En este escenario, la visión de Atlantis trasciende la mera oferta comercial para convertirse en un aliado estratégico en la búsqueda de soluciones. Su estrategia de movilidad sostenible se construye sobre dos pilares fundamentales: el fomento del ciclismo y el apoyo a la creciente infraestructura de vehículos eléctricos. Este enfoque dual crea un ecosistema holístico que invita a los ciudadanos a repensar la forma en que se desplazan, promoviendo hábitos que no solo benefician el medio ambiente, sino que también mejoran la salud pública y la calidad de vida.
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La Bicicleta como Motor de Cambio: Un Oasis para los Ciclistas Urbanos
La bicicleta ha emergido como un símbolo de la transformación urbana en Bogotá. Más que un simple medio de transporte, representa un estilo de vida que promueve la salud, la resiliencia y la conexión con el entorno. Sin embargo, para que el ciclismo sea una opción viable para el uso diario, se requiere una infraestructura segura y confiable. Es aquí donde Atlantis ha marcado una diferencia monumental.
El centro comercial alberga uno de los biciparqueaderos más modernos y completos de la ciudad, un verdadero santuario para los biciusuarios. Este espacio, con más de 120 cupos, va mucho más allá de un simple lugar para estacionar. Ha sido diseñado con una comprensión profunda de las necesidades de la comunidad ciclista, ofreciendo una serie de servicios y comodidades que eliminan las barreras que a menudo disuaden a los ciudadanos de usar la bicicleta. El biciparqueadero está abierto en un amplio horario, de 5:00 a.m. a 12:00 a.m., lo que se ajusta a las dinámicas de los trabajadores y estudiantes que usan la bicicleta como su principal medio de transporte.
Pero las comodidades no se detienen ahí. Los ciclistas tienen acceso a una zona de carga eléctrica para sus bicicletas, un taller mecánico para realizar ajustes rápidos y esenciales, un dispensador de agua para hidratarse antes o después de su recorrido, una ducha de aire para limpiar sus bicicletas y casilleros seguros para guardar sus pertenencias. Lo más notable es que todos estos servicios se ofrecen de manera gratuita. Este enfoque no solo incentiva el uso de la bicicleta, sino que también fomenta un sentido de comunidad y aprecio entre los ciclistas, quienes encuentran en Atlantis un punto de apoyo y un refugio seguro.
El impacto de esta iniciativa se puede medir en números impresionantes. En 2025, el biciparqueadero registró un promedio mensual de 1,680 ingresos de bicicletas, lo que proyecta un total anual de más de 20,160 bicicletas. Para poner esta cifra en perspectiva, la Secretaría de Movilidad de Bogotá estima que una persona que decide cambiar su automóvil por la bicicleta deja de emitir aproximadamente 2,100 kilogramos de CO2 al año. Utilizando esta métrica, es posible estimar que el servicio de biciparqueadero de Atlantis, al fomentar el uso de la bicicleta en lugar del automóvil, contribuye a una reducción de más de 42,000 toneladas de CO2 anualmente.
Esta cifra es una demostración contundente de cómo una sola empresa privada puede generar un impacto significativo en la huella de carbono de la ciudad. Y este cálculo ni siquiera incluye el uso de las 15 bicicletas públicas compartidas de la Secretaría de Movilidad ubicadas frente a sus instalaciones, ni el de los nueve espacios de aparcamiento adicionales para bicicletas particulares. La apuesta de Atlantis es integral, creando una red de apoyo para el ciclista urbano en todas sus formas. Como comenta Lina Fernanda Alsina, gerente comercial y de mercadeo del Centro Comercial Atlantis, este compromiso es un testimonio de su deseo de «construir un futuro más resiliente, saludable y responsable con el medioambiente».
Pioneros en Movilidad Eléctrica: La Electrolinera Inteligente
Más allá de las dos ruedas, Atlantis ha demostrado su liderazgo en la adopción de la movilidad eléctrica, una tecnología que está destinada a transformar el transporte en las ciudades del futuro. El centro comercial fue pionero en su sector al instalar una electrolinera, una estación de carga para vehículos híbridos enchufables y 100% eléctricos.
Esta estación de carga es un ejemplo de innovación tecnológica en el país. Cuenta con tres cargadores inteligentes de última generación, cada uno con especificaciones técnicas diseñadas para satisfacer diversas necesidades: un cargador tipo 1 de 7.4 kW, uno semi-rápido tipo 2 de 22 kW y un cargador tipo 1 con carga DC de 24 kW. Juntos, estos cargadores permiten una recarga completa de un vehículo en un rango de cinco a seis horas, dependiendo del modelo y la capacidad de la batería. Este servicio, disponible de 9:00 a.m. a 9:00 p.m. de domingo a domingo, alivia la «ansiedad de autonomía» de los conductores de vehículos eléctricos, brindándoles un punto de carga conveniente y confiable en una ubicación estratégica de la ciudad.
La electrolinera, una colaboración con Dielco, KIA y ABB, demuestra cómo las alianzas estratégicas pueden acelerar la transición hacia la movilidad sostenible. El servicio recibe en promedio entre cinco y diez usuarios al día, con un total de 200 a 250 sesiones de recarga al mes. A pesar de que la contribución de la electrolinera a la reducción de CO2 es más moderada en comparación con la del biciparqueadero, con una cifra estimada de 1.3 toneladas de CO2 por su uso, su valor reside en su rol como catalizador para la adopción de vehículos eléctricos. Cada recarga representa un viaje menos con emisiones contaminantes y una mayor confianza en la infraestructura de apoyo que se está construyendo en la ciudad.
Un Compromiso Integral con los Objetivos Globales
La visión de Atlantis va más allá de ofrecer servicios; se trata de una alineación profunda con los objetivos de desarrollo global. El compromiso del centro comercial con la sostenibilidad se refleja en su adhesión a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
- ODS 3 – Salud y bienestar: Al promover el uso de la bicicleta, Atlantis contribuye a una ciudad más saludable, reduciendo la contaminación del aire que afecta la salud respiratoria y fomentando la actividad física en sus visitantes.
- ODS 9 – Industria, innovación e infraestructura: La creación de un biciparqueadero de última generación y la instalación de una electrolinera son claros ejemplos de inversión en infraestructura innovadora que apoya la transición hacia una economía más sostenible.
- ODS 11 – Ciudades y comunidades sostenibles: Al ofrecer alternativas de transporte limpio, Atlantis contribuye a la construcción de ciudades más inclusivas, seguras y resilientes, disminuyendo la congestión vehicular y mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.
- ODS 13 – Acción climática: El esfuerzo en la reducción de emisiones de CO2, un gas de efecto invernadero clave, es una acción directa y significativa para combatir el cambio climático y sus impactos.
Además, el compromiso de Atlantis se solidifica con la adhesión a los Principios del Pacto Global de la ONU, específicamente los principios 7, 8 y 9, que se centran en el enfoque de precaución ante los desafíos ambientales, la promoción de iniciativas para una mayor responsabilidad ambiental y el desarrollo de tecnologías sostenibles. En este sentido, Atlantis no es solo un socio de progreso económico, sino también un socio en el bienestar y la sostenibilidad del país.
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Reconocimientos que Validan el Liderazgo
El compromiso y el esfuerzo de Atlantis no han pasado desapercibidos. La calidad y la visión de sus iniciativas han sido reconocidas con importantes certificaciones y premios, validando su liderazgo en el sector.
El biciparqueadero ha sido galardonado con el Sello de Calidad Oro, el más alto reconocimiento en su clase, otorgado por la Secretaría de Movilidad. Este sello es una garantía de que el espacio cumple con los más altos estándares de calidad y seguridad, ofreciendo a los ciclistas un lugar confiable y adecuado a sus necesidades. Este tipo de reconocimiento es crucial para generar confianza y animar a más personas a adoptar la bicicleta como medio de transporte.
Además, en 2024, Atlantis obtuvo el primer lugar en la categoría de centros comerciales en la II Bienal de Estacionamientos de Micromovilidad, un evento organizado por la Secretaría de Movilidad de Bogotá. Este premio es una evidencia tangible de que el trabajo del centro comercial es permanente y que su compromiso con la sostenibilidad es una prioridad a largo plazo.
En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en una necesidad imperiosa, Atlantis demuestra que las empresas pueden y deben ser agentes de cambio. Su modelo no solo beneficia al medio ambiente, sino que también atrae a una clientela más consciente y comprometida, creando un círculo virtuoso de consumo responsable y bienestar. La apuesta de Atlantis es un recordatorio de que cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a la construcción de un futuro más verde y próspero para todos.


