La millonaria demanda de Mallplaza con centro comercial en Bogotá: un proyecto enredado en controversias y desafíos
En la privilegiada esquina de la calle 100 con carrera séptima, al norte de Bogotá, se avecinaba un proyecto ambicioso: un centro comercial con una sede de Falabella como almacén «ancla» y lujosas oficinas. Sin embargo, la realidad ha demostrado ser más complicada de lo esperado para la constructora Aldea Proyectos S.A.S. Esta empresa ha sostenido que la paralización del proyecto se debe a diversos factores, desde los efectos de la pandemia hasta los cambios en la intervención de la carrera séptima, que incluyen propuestas como un tranvía, una nueva ruta de TransMilenio y un corredor verde.
La trama se complica aún más con la demanda de 582.000 millones de pesos que la constructora interpuso contra el Distrito. Aunque inicialmente persistieron en esta acción legal, accedieron a retirarla el 23 de agosto de 2022, tras ajustes en el denominado ‘plan parcial’ de la obra. Esto generó expectativas sobre el reinicio de la megaobra.
Sin embargo, el panorama se torna turbio con la millonaria reclamación de inversionistas chilenos, originalmente destinados a participar en el centro comercial. Según el plan inicial, Mallplaza del grupo Falabella tenía el 30 por ciento de participación y entregó un anticipo de unos 98.000 millones de pesos en 2018. Aunque las partes involucradas no han comentado oficialmente sobre la situación, trascendió que los chilenos tenían hasta julio de 2022 para retractarse del negocio y exigir la devolución del anticipo.
Extraoficialmente, se menciona un intento de negociación para que los chilenos adquirieran la totalidad del centro comercial en lugar de retirarse. Sin embargo, las diferencias en el costo propuesto y la oferta presentada llevaron al fracaso de las conversaciones.
El conflicto escaló con la activación de dos demandas ejecutivas por parte de los inversionistas chilenos, una contra la fiducia y otra contra los 15 fideicomitentes. Los 98.000 millones de pesos de 2018 han aumentado a 126.000 millones de pesos, considerando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y los intereses acumulados. A pesar de la disposición de la constructora para saldar la deuda, los chilenos buscan el pago a través de procesos judiciales.
Adicionalmente, se ha iniciado un tribunal de arbitramento en el que los chilenos solicitan que Aldea Proyectos concluya la megaobra y entregue el centro comercial 15 días después de conocer el laudo. Este enfoque contradictorio, según una fuente cercana al caso, podría estar destinado a evitar que los constructores avancen en negociaciones con otros inversionistas, permitiendo a los chilenos adquirir la parte del proyecto a un costo menor.
Mientras las partes coinciden en la importancia de finalizar la obra para el beneficio de Bogotá y los inversionistas, los desacuerdos legales están lejos de resolverse. La situación se complica aún más con una investigación fiscal en la Contraloría, donde los abogados de Aldea Proyectos solicitan el archivo de un proceso de responsabilidad fiscal relacionado con la inversión de la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares en el proyecto.
La Contraloría sostiene que la inversión de más de 577 mil millones de pesos de la Caja de Retiro de las Fuerzas Militares no tiene garantías de recuperación debido a la falta de garantías del proyecto. Sin embargo, los apoderados de Aldea argumentan que la firma no tiene la calidad de gestor fiscal y solicitan su desvinculación del caso.
La controversia en torno al proyecto del centro comercial en Bogotá demuestra ser un entramado complejo de desafíos legales, financieros y contractuales. A medida que los pleitos se intensifican, queda por verse cómo se resolverán los conflictos y si finalmente, el ambicioso proyecto podrá ver la luz.
