Los palacios históricos de Rosario convertidos en espacios comerciales en auge
La ciudad de Rosario se destaca no solo por su rica historia arquitectónica, sino también por la capacidad de adaptar estos espacios patrimoniales a los usos comerciales contemporáneos. Entre los edificios más emblemáticos que han seguido esta tendencia se encuentra La Agrícola, una joya arquitectónica de 1907. Este edificio es uno de los primeros destinados a rentas en la ciudad y ha tenido diversos inquilinos a lo largo del tiempo. Recientemente, la marca rosarina de indumentaria This Week ha ocupado el espacio dejado por Laundry, demostrando que la vida comercial de los edificios históricos sigue en plena vigencia.
El valor histórico de la esquina de Córdoba y Corrientes
El edificio de La Agrícola, ubicado en la icónica intersección de Córdoba y Corrientes, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura destinada a rentas de principios del siglo XX en Rosario. Con su distintiva construcción octogonal y cuatro pisos, su planta baja ha albergado a marcas reconocidas, siendo actualmente el turno de This Week, una firma de moda local. Antes de This Week, Laundry ocupó este espacio por seis temporadas, y previamente Arredo había explotado este nivel. Este constante cambio de inquilinos comerciales en un edificio con tanto valor histórico refleja la convergencia entre el patrimonio cultural y las necesidades comerciales modernas.
Vea también: El encarecimiento de la ropa en Argentina y su impacto regional
A la vuelta de esta icónica esquina, también se encuentra el edificio «La Inmobiliaria», otra estructura diseñada por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo entre 1914 y 1916. La planta baja de este palacio ha sido ocupada por diversos negocios comerciales, siendo actualmente Blast, una tienda del mismo grupo que Sport 78, quien explota este espacio. Por la lateral que da a la peatonal, se ubican marcas como Macowens, Cecchini y Ladder, consolidando a esta zona como un punto clave para el comercio de Rosario.
Frente a La Inmobiliaria se alza el antiguo Hotel Palace, cuya historia se remonta al arquitecto A. Delannoy. Aunque el edificio ya no funcione como hotel, la planta baja sigue activa comercialmente, con la emblemática Confitería Augustus funcionando allí desde 1964. La esquina es famosa también por haber sido parte de un ambicioso proyecto que contemplaba una cúpula en su diseño, lo que hubiera convertido a la intersección en la única de la ciudad con cuatro cúpulas, un hito urbanístico.
Recorrido por más edificios históricos reconvertidos
Si bien la intersección de Córdoba y Corrientes reúne varios de estos icónicos palacios, Rosario cuenta con otras estructuras destacadas que han adoptado un nuevo rol en el comercio actual. A 100 metros de allí, en la esquina de Corrientes y Santa Fe, se encuentra el ex Hotel Roma, con su característica fachada decorada con la figura de la loba amamantando a Rómulo y Remo. Este edificio, diseñado por Alejandro Máspoli a principios del siglo XX, fue en su momento sede del Jockey Club y más tarde se convirtió en un pequeño shopping. En la actualidad, alberga una cafetería en la planta baja, además de otros locales más pequeños.
En la misma calle Córdoba, otro edificio que ha visto su destino transformarse con el tiempo es el Palacio Minetti. Este majestuoso ejemplo del art decó fue construido en 1931 y destaca tanto por su imponente fachada como por la estatua de bronce de dos figuras femeninas sosteniendo mazorcas de maíz. Actualmente, la planta baja es ocupada por la cadena Arredo y una sucursal del banco Supervielle, demostrando cómo los grandes almacenes y empresas financieras han sabido aprovechar estos espacios icónicos.
La Favorita: Un regreso histórico al comercio
Otro de los edificios más representativos de la ciudad es el de La Favorita, en la esquina de Córdoba y Sarmiento. Este palacio, que imita la estructura de la famosa tienda parisina La Fayette, fue construido entre 1927 y 1929. Durante décadas fue hogar de la tienda departamental Falabella, hasta que en 2021 cerró sus puertas en Argentina. Sin embargo, gracias a un esfuerzo conjunto de MSR Inversiones y Desarrollos, el edificio volvió a la vida comercial bajo su nombre original. El trabajo de restauración y reactivación ha sido un ejemplo exitoso de cómo un ícono arquitectónico puede adaptarse a las demandas del comercio moderno sin perder su esencia histórica.
Fuera del eje de la calle Córdoba, otros palacios rosarinos han seguido el camino de la reconversión comercial. El Palacio Cabanellas, por ejemplo, es un notable exponente del Art Nouveau en Rosario. Construido en 1916, su planta baja sigue siendo ocupada por locales comerciales, mientras que los pisos superiores alojan departamentos residenciales.
Otro caso interesante es el del Palacio Cenci, que ha pasado por diferentes usos comerciales. Este edificio, diseñado por Felipe Censi a principios del siglo XX, fue adquirido en 2020 por ALZ Agro, que ha estado trabajando en su refuncionalización. El proyecto incluye la transformación de su interior en oficinas modernas, manteniendo su estructura original y dotando al edificio de un nuevo núcleo vertical para ascensores y escaleras.
El legado comercial del hotel Savoy y otros espacios
El edificio del Hotel Savoy, ubicado en la esquina de San Martín y San Lorenzo, también ha seguido una trayectoria de reconversión. Diseñado por Fausto Galacchi y construido entre 1910 y 2007, fue reinaugurado en 2009, y en la actualidad su planta baja alberga la reconocida cadena gastronómica Rock & Feller’s, que se instaló allí en 2022.
Un edificio de características similares es el Hotel Majestic, que aún hoy sirve a su propósito original desde su inauguración en 1923. Su imponente estructura ecléctica, diseñada por Herbert Inglis, sigue destacándose como uno de los grandes palacios de Rosario.
Vea también: Tienda de calzado icónica de La Plata cierra sus puertas definitivamente
Los palacios de Rosario no solo son testigos del pasado arquitectónico y cultural de la ciudad, sino también de su capacidad de adaptarse a los tiempos modernos. La integración de espacios comerciales en estos edificios permite que la ciudad mantenga viva su historia, al mismo tiempo que se mantiene relevante en el presente. La reconversión de estos inmuebles no solo es una tendencia arquitectónica, sino también una forma de preservar el patrimonio de Rosario, mientras se impulsa su crecimiento económico y comercial.

