El conglomerado Grupo Carso, uno de los pilares de la economía mexicana liderado por la familia Slim, ha presentado sus resultados financieros correspondientes al primer trimestre de 2026. La fotografía que muestran los números es compleja: por un lado, una maquinaria de ingresos que sigue creciendo con fuerza; por otro, una erosión en los márgenes de utilidad que ha encendido las alertas de los analistas de mercado.
A pesar de una facturación consolidada que supera las expectativas, el sector retail, encabezado por la icónica marca Sanborns, enfrenta vientos en contra. Este fenómeno pone de manifiesto que, en el México de 2026, vender más no es sinónimo de ganar más, especialmente cuando los costos operativos y el cambio en los hábitos de consumo presionan la estructura tradicional del negocio.
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Radiografía del primer trimestre: Crecimiento con matices
Durante los primeros meses de 2026, Grupo Carso logró mantener una tendencia ascendente en sus ventas totales. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por sus divisiones industriales y de infraestructura, las cuales han capitalizado los proyectos de obra pública y la demanda sostenida en el sector energético.
Sin embargo, el segmento comercial —que incluye a Sears, Sanborns y iShop— presenta un panorama agridulce. Aunque el flujo de clientes en las tiendas físicas ha mostrado una recuperación notable tras los años de incertidumbre, los costos de venta y los gastos de administración han crecido a un ritmo más acelerado que los ingresos.
El factor inflación y la cadena de suministro
Uno de los principales responsables de la reducción en la rentabilidad es el costo de los insumos. Desde la logística para importar mercancía hasta el incremento en los salarios mínimos, Grupo Carso ha tenido que absorber gastos que no siempre pueden trasladarse íntegramente al precio final del consumidor sin sacrificar el volumen de ventas.
Sanborns: El desafío de reinventar un modelo histórico
Sanborns es, quizás, la marca más emblemática del grupo, pero también la que enfrenta el reto de adaptación más severo. En 2026, la reducción en su rentabilidad responde a una transformación profunda en el sector de las tiendas departamentales y de servicios.
La presión de los márgenes en alimentos y bebidas
El concepto único de Sanborns, que combina restaurante, bar, pastelería y tienda de regalos, conlleva una complejidad operativa altísima. El incremento en el precio de los alimentos básicos en México ha golpeado directamente el margen de sus restaurantes, una de las anclas de tráfico más importantes para la marca.
Digitalización vs. Experiencia Física
A pesar de los esfuerzos por potenciar su plataforma de e-commerce, Sanborns sigue dependiendo fuertemente de la experiencia en tienda. En un mundo donde la inmediatez de plataformas como Amazon o Mercado Libre dicta el ritmo, el modelo de Sanborns lucha por mantenerse relevante para las nuevas generaciones, lo que obliga a la empresa a invertir más en marketing y remodelaciones, impactando la utilidad neta a corto plazo.
Sears y iShop: Los otros pilares del sector comercial
Dentro del brazo retail de Carso, no todo son desafíos. iShop continúa siendo una fuente estable de ingresos tecnológicos, beneficiándose del ciclo de renovación de dispositivos móviles y de una base de clientes con alto poder adquisitivo. Por su parte, Sears ha mostrado resiliencia gracias a su oferta de crédito propio, una herramienta financiera fundamental para el consumidor mexicano promedio.
Sin embargo, la rentabilidad de estas unidades también se ve amenazada por:
Competencia feroz: La expansión de retailers asiáticos y la agresividad de Walmart en el sector de mercancías generales.
Costos inmobiliarios: El mantenimiento y renta de espacios en centros comerciales premium, cuyos precios han subido conforme se estabiliza la actividad económica en las grandes ciudades.
La fortaleza de Carso Infraestructura y Construcción (CICSA)
Mientras el retail sufre para mantener sus márgenes, la división de infraestructura (CICSA) se mantiene como el contrapeso que estabiliza al grupo. La participación en megaproyectos y contratos de perforación petrolera ha permitido que Grupo Carso compense la caída en la rentabilidad comercial.
Este modelo de diversificación es lo que permite a la empresa de Carlos Slim navegar tormentas económicas. CICSA no solo aporta ingresos masivos, sino que tiene márgenes operativos más predecibles en comparación con la volatilidad del consumo minorista.
Grupo Carso se encuentra en una encrucijada estratégica. El resto del año será determinante para ver si las medidas de ahorro y la reestructuración del modelo de Sanborns logran estabilizar los márgenes.
El consumo en México muestra señales de resistencia, pero los compradores son cada vez más exigentes en cuanto al valor que reciben por su dinero. Si Sanborns y Sears logran equilibrar su herencia histórica con una oferta tecnológica moderna, el 2026 podría terminar como un año de transición hacia una rentabilidad mucho más sólida.
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Grupo Carso sigue siendo un titán, pero los resultados de 2026 demuestran que nadie es inmune a las presiones inflacionarias y al cambio tecnológico. El reto no es generar ingresos —algo que el grupo sabe hacer con maestría— sino proteger el beneficio final en un ecosistema retail que no perdona las ineficiencias. La familia Slim tiene ante sí la tarea de modernizar su joya de la corona comercial sin perder la esencia que la ha hecho parte de la cultura mexicana por décadas.



