Unicentro, 50 años transformando Bogotá, hablar de la historia urbana y comercial de Bogotá implica necesariamente hablar de Unicentro Bogotá. Según publica Mall & Retail. Durante cinco décadas, este centro comercial no solo ha sido un referente de consumo, sino también un símbolo de transformación urbana, modernización comercial y evolución de los hábitos de los bogotanos. A propósito de sus 50 años, el complejo presenta una exposición histórica abierta al público entre el 25 de abril y el 30 de junio de 2026, una muestra que recorre los momentos más importantes de una historia que cambió para siempre la relación de la ciudad con el comercio, el entretenimiento y la vida cotidiana.
La exposición, curada por María Fernanda Urdaneta, no funciona únicamente como un ejercicio de memoria. También permite comprender cómo un proyecto inmobiliario concebido en la década de los setenta logró anticiparse al crecimiento urbano del norte de Bogotá y consolidarse como uno de los activos comerciales más relevantes y productivos del país.
Lo más llamativo es que Unicentro llega a sus 50 años no como un referente nostálgico del pasado, sino como un activo plenamente vigente, con altos niveles de tráfico, valorización, productividad y recordación de marca. Su historia resume buena parte de la evolución del retail colombiano y explica por qué algunos centros comerciales logran trascender generaciones mientras otros desaparecen o pierden relevancia.
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El nacimiento del primer gran centro comercial moderno
Cuando Unicentro abrió sus puertas en 1976, Bogotá era una ciudad muy distinta. El comercio seguía concentrado principalmente en corredores tradicionales, calles comerciales y pequeños formatos urbanos. La idea de reunir tiendas, servicios, entretenimiento y gastronomía dentro de un gran complejo integrado todavía parecía arriesgada e incierta.
Fue entonces cuando el constructor Pedro Gómez Barrero imaginó un concepto revolucionario para la época: una “ciudad dentro de la ciudad”. La visión no consistía únicamente en construir un espacio para comprar, sino en crear un entorno donde las familias pudieran pasar tiempo, resolver necesidades y convivir socialmente.
Ese concepto, que hoy parece normal en cualquier gran centro comercial, era completamente innovador en Colombia durante los años setenta. Unicentro introdujo una nueva lógica urbana: el comercio como experiencia integral y no solamente como transacción.
Un proyecto levantado en medio de terrenos rurales
Uno de los aspectos más sorprendentes de la historia de Unicentro es el contexto en el que nació. Actualmente, el norte de Bogotá representa una de las zonas de mayor valorización y desarrollo urbano de la capital, pero en los años setenta el panorama era completamente diferente.
El terreno donde hoy se ubica el centro comercial pertenecía a predios de los herederos de Pepe Sierra y todavía conservaba características rurales. A pocos metros del futuro complejo comercial aún existían potreros y actividades agropecuarias.
La apuesta parecía desproporcionada para muchos observadores de la época. Construir un enorme centro comercial lejos del núcleo urbano consolidado implicaba asumir enormes riesgos financieros y comerciales. Sin embargo, justamente ahí radica uno de los grandes méritos de Unicentro: no esperó a que la ciudad llegara, sino que ayudó a transformarla.
Con el paso de los años, el desarrollo urbano terminó rodeando al centro comercial y convirtiéndolo en uno de los puntos más estratégicos de Bogotá.
El respaldo financiero que hizo posible el proyecto
La construcción de Unicentro no habría sido posible sin el respaldo financiero del Grupo Grancolombiano y del empresario Jaime Michelsen Uribe. En un momento donde el modelo de grandes centros comerciales todavía no estaba probado en Colombia, conseguir financiación para una iniciativa de esa magnitud era especialmente complejo.
El proyecto requería inversiones enormes, confianza en el crecimiento urbano y una visión de largo plazo que pocos actores del mercado compartían en ese momento. Existía incertidumbre sobre si los consumidores adoptarían realmente este nuevo modelo de compra y entretenimiento.
La decisión de apoyar financieramente el proyecto terminó convirtiéndose en uno de los hitos más importantes del desarrollo inmobiliario comercial colombiano.
Los años difíciles y el escepticismo inicial
Aunque hoy Unicentro es considerado uno de los activos comerciales más sólidos del país, sus primeros años estuvieron marcados por enormes dificultades.
El centro comercial enfrentó problemas de ocupación, dudas del mercado y fuertes presiones financieras. Muchos comerciantes no estaban convencidos de trasladarse a un formato tan novedoso, mientras algunos sectores incluso llegaron a especular sobre la posibilidad de fracaso del proyecto.
Esta etapa resulta clave porque demuestra que el éxito de Unicentro no fue inmediato ni automático. El complejo tuvo que construir poco a poco confianza entre marcas, inversionistas y consumidores.
Con el tiempo, la combinación entre ubicación estratégica, crecimiento urbano y evolución de los hábitos de consumo terminó consolidando el modelo.
El proyecto que transformó el norte de Bogotá
Más allá del comercio, Unicentro desempeñó un papel determinante en la transformación urbana del norte de Bogotá.
La aparición de un complejo comercial de gran escala modificó patrones de movilidad, valorizó terrenos cercanos e incentivó nuevos desarrollos residenciales y empresariales. Muchas familias comenzaron a considerar el sector como una zona atractiva para vivir debido a la cercanía con servicios, comercio y entretenimiento.
En términos urbanos, Unicentro ayudó a redefinir la relación de los bogotanos con la ciudad. Ya no era necesario desplazarse al centro tradicional para acceder a comercio organizado y servicios modernos.
El impacto fue tan profundo que posteriormente otras zonas de Bogotá replicaron modelos similares de desarrollo comercial y urbano.
El inicio de una nueva experiencia de compra
Uno de los aportes más importantes de Unicentro fue transformar la experiencia de compra en Colombia.
Antes de su llegada, las compras eran vistas principalmente como una actividad funcional. Con el nuevo modelo, comprar comenzó a mezclarse con entretenimiento, gastronomía y vida social.
El centro comercial introdujo elementos que hoy parecen básicos, pero que en ese momento representaban innovación:
- Escaleras eléctricas.
- Amplios corredores internos.
- Plazoletas integradas.
- Parqueaderos masivos.
- Espacios familiares.
- Oferta de entretenimiento.
- Permanencia prolongada.
Todo esto modificó la manera como las personas interactuaban con el comercio.
El cine como motor de permanencia
Otro momento decisivo en la historia de Unicentro fue la incorporación del entretenimiento cinematográfico como parte fundamental de la experiencia comercial.
El centro comercial fue pionero en integrar formatos de múltiplex cinematográfico, entendiendo que los visitantes ya no buscaban únicamente comprar productos, sino también pasar tiempo dentro del complejo.
Esta visión terminó transformando toda la industria de centros comerciales en Colombia. A partir de entonces, el entretenimiento dejó de ser un complemento y pasó a convertirse en un eje central para aumentar tráfico y permanencia.
Hoy, prácticamente todos los grandes centros comerciales del país replican ese modelo.
El origen de una escuela de desarrollo inmobiliario
La historia de Unicentro también marcó el fortalecimiento de Pedro Gómez y Cía. como una de las compañías más influyentes del desarrollo inmobiliario comercial colombiano.
El éxito progresivo del proyecto permitió impulsar otros desarrollos emblemáticos en distintas ciudades del país, incluyendo:
- Unicentro Cali
- Unicentro Medellín
- Metrópolis
- Centro Andino
- Santafé
- Palatino
De esta manera, Unicentro se convirtió en el punto de partida de una escuela de desarrollo comercial que transformó el panorama inmobiliario colombiano.
Mucho más que un centro comercial
Con el paso de los años, Unicentro dejó de ser únicamente un lugar para comprar. Se convirtió en un punto de encuentro social y cultural para varias generaciones de bogotanos.
Miles de personas asocian el centro comercial con recuerdos familiares, celebraciones navideñas, primeras citas, recorridos de fin de semana y experiencias cotidianas.
Ese valor simbólico explica parte de su fortaleza como marca. Unicentro logró algo que pocos activos comerciales consiguen: integrarse emocionalmente a la memoria colectiva de una ciudad.
Un activo que sigue liderando el mercado
Quizás el dato más impresionante es que Unicentro mantiene una enorme vigencia económica después de cinco décadas.
El centro comercial cerró 2025 con más de 21 millones de visitantes y un crecimiento cercano al 6% en tráfico. Además, registra uno de los tickets promedio más altos del mercado colombiano, cercano a los $300.000.
En términos inmobiliarios, sus indicadores también reflejan enorme fortaleza:
- Altos niveles de valorización.
- Rentas premium.
- Alta demanda comercial.
- Productividad destacada por metro cuadrado.
Los locales comerciales dentro de Unicentro continúan siendo algunos de los más valorizados del mercado bogotano.
La clave de su permanencia
La gran pregunta es por qué Unicentro logró mantenerse vigente durante tanto tiempo mientras otros activos perdieron relevancia.
La respuesta parece estar en varios factores:
Adaptación constante
El centro comercial entendió que debía evolucionar junto al consumidor. Renovó espacios, ajustó mezclas comerciales y modernizó experiencias.
Ubicación estratégica
El crecimiento urbano terminó consolidando su posición como uno de los puntos más estratégicos del norte de Bogotá.
Diversificación comercial
Unicentro no dependió únicamente del retail tradicional. Integró servicios, entretenimiento, gastronomía y experiencias.
Conexión emocional
Pocas marcas comerciales tienen un vínculo emocional tan fuerte con varias generaciones de consumidores.
Fortaleza patrimonial
El activo logró combinar valor simbólico con solidez financiera e inmobiliaria.
La exposición que recorre cinco décadas
La exposición histórica organizada por Unicentro busca precisamente reconstruir esa relación entre el centro comercial y la ciudad.
La muestra gratuita permitirá a los visitantes recorrer fotografías, documentos, objetos y momentos emblemáticos que resumen medio siglo de historia urbana y comercial.
Más allá de la nostalgia, la exposición funciona como un ejercicio para entender cómo el comercio puede influir profundamente en la transformación de las ciudades y los hábitos sociales.
El futuro de los centros comerciales
La historia de Unicentro también deja lecciones importantes para el futuro del retail y los centros comerciales en Colombia.
Hoy, los consumidores buscan mucho más que productos. Esperan experiencias, entretenimiento, servicios y espacios de socialización.
En ese contexto, los centros comerciales que logren mantenerse relevantes serán aquellos capaces de integrarse auténticamente a la vida cotidiana de las personas.
Unicentro entendió esa lógica desde hace décadas. Y probablemente ahí radica la principal razón de su permanencia.
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Un ícono que sigue evolucionando
Llegar a 50 años siendo uno de los activos comerciales más importantes de Colombia no es casualidad. La historia de Unicentro resume visión empresarial, transformación urbana, innovación comercial y capacidad de adaptación.
Lo más importante es que su relevancia no pertenece únicamente al pasado. El centro comercial continúa siendo un actor central dentro del retail bogotano y un referente para la industria inmobiliaria comercial del país.
Cinco décadas después de su inauguración, Unicentro sigue demostrando que los grandes activos comerciales no se construyen únicamente con metros cuadrados o tiendas. Se construyen creando vínculos duraderos con las personas y con la ciudad.



