El gigante alemán de los supermercados de descuento ha presentado sus cuentas correspondientes al ejercicio 2024 en España, y aunque las cifras muestran una mejora sustancial respecto al año anterior, los analistas del sector mantienen su atención en un punto crítico: la capacidad real del modelo para generar ganancias sostenibles en el mercado español.
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La filial ibérica de Aldi Nord alcanzó una facturación de 2.078 millones de euros durante el pasado año, lo que representa un incremento del 6,4% en comparación con 2023. Sin embargo, lo que realmente ha llamado la atención del entorno empresarial es el beneficio neto declarado: apenas 496.437 euros.
Para poner esta cifra en contexto, basta con mirar a competidores de tamaño similar. Ahorramas, que movió un volumen de negocio parecido en el mismo periodo, registró un beneficio neto de 126,5 millones de euros. La comparación es reveladora y pone sobre la mesa las dudas que persisten en torno a la estrategia de la enseña de origen germano.
De pérdidas millonarias a un margen testimonial
El pasado ejercicio 2023 fue especialmente duro para la compañía. Las pérdidas alcanzaron los 471 millones de euros, una cantidad que desde la empresa atribuyeron a una reevaluación de sus activos inmobiliarios y financieros. Aquel batacazo financiero encendió todas las alarmas.
Doce meses después, la situación ha mejorado, aunque de forma moderada. El margen de beneficio sobre ventas se sitúa en el 0,02%, una cifra que, siendo positiva, se encuentra entre las más reducidas de todo el sector de la distribución en España. Este dato refleja la filosofía de la compañía: competir por precio incluso si eso significa operar al límite de la rentabilidad.
Desde la dirección del grupo aseguran que esta es una decisión estratégica consciente. La prioridad no es maximizar el beneficio a corto plazo, sino ganar penetración en un mercado tan competitivo como el español. La apuesta pasa por contener los márgenes mientras se incrementa la red de tiendas y se consolida la presencia entre los consumidores.
Una estrategia de expansión que no descansa
A cierre de 2024, Aldi España contaba con 468 supermercados operativos. Sin embargo, el ritmo de aperturas no se ha detenido. En la actualidad, la cadena ya supera los 500 puntos de venta y tiene previsto inaugurar al menos 40 establecimientos adicionales durante 2026.
Este plan de crecimiento agresivo no está exento de riesgos. La propia compañía reconoce en su memoria anual, depositada recientemente en el Registro Mercantil, que la rentabilidad mejorará de forma progresiva a medida que avance su Plan Estratégico en nuestro país. No obstante, el camino elegido ya ha mostrado sus dificultades en otros mercados europeos.
Francia ha sido un ejemplo de cómo la estrategia de precios bajos puede traducirse en pérdidas continuadas. Dinamarca, por su parte, fue un mercado del que la compañía terminó retirándose. Estos antecedentes alimentan las dudas sobre si el modelo podrá sostenerse a largo plazo en España sin ajustes significativos.
Señales positivas en cuota de mercado
A pesar de las incertidumbres financieras, hay indicadores que invitan al optimismo. Durante el último año, Aldi ha logrado ganar dos décimas de cuota de mercado, alcanzando el 2% del total de la distribución española, según datos facilitados por la consultora Numerator.
Este crecimiento, aunque modesto en términos absolutos, demuestra que la propuesta de valor de la cadena sigue encontrando eco entre los consumidores españoles, especialmente en un contexto inflacionista donde el precio se ha convertido en un factor determinante para muchas familias.
El grupo matriz también acelera
En paralelo a los resultados de su filial española, Aldi Nord ha presentado las cuentas globales correspondientes al ejercicio 2025. La facturación del grupo alcanzó los 31.360 millones de euros, un 7,4% más que el año anterior, respaldada por una inversión de 1.500 millones de euros destinada principalmente a la apertura de nuevas tiendas.
En la actualidad, Aldi Nord gestiona 5.526 supermercados y 60 centros logísticos distribuidos en siete países: España, Portugal, Francia, Bélgica, Países Bajos, Polonia y el norte de Alemania. Cada día, más de 4,5 millones de consumidores visitan sus establecimientos en todo el mundo.
Marcus Droste, director financiero del grupo, ha señalado que la compañía continúa trabajando en simplificar procesos internos, invertir de forma estratégica y trasladar los ahorros de costes a los consumidores. Esta filosofía, que ha definido a la marca desde sus orígenes, sigue siendo el pilar central de su modelo de negocio.
Un modelo de negocio con pocas concesiones
La propuesta de Aldi se caracteriza por un surtido reducido de aproximadamente 2.000 referencias, muy lejos de los lineales abarrotados de los hipermercados tradicionales. De este total, un 85% corresponde a su marca blanca, un porcentaje que refleja la apuesta decidida por la eficiencia y la reducción de costes.
El segmento de productos frescos —fruta, verdura, carne y pescado— representa actualmente el 20% de las ventas totales. Aunque la compañía ha ido reforzando esta sección en los últimos años, todavía existe margen de mejora para competir con los especialistas del sector.
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¿Qué esperar del futuro?
El camino que tiene por delante Aldi España no es sencillo. Por un lado, la compañía necesita mantener el ritmo de crecimiento para aprovechar las economías de escala y mejorar sus márgenes. Por otro, debe demostrar que su modelo puede generar rentabilidad de forma consistente sin renunciar a su propuesta de precios ajustados.
Los próximos ejercicios serán clave para determinar si la estrategia de la cadena alemana termina consolidándose en España o si, por el contrario, necesita ajustes más profundos para garantizar su sostenibilidad financiera. De momento, el mercado observa con atención mientras la compañía sigue abriendo tiendas y ganando terreno poco a poco.
Lo que parece claro es que, en un sector donde los márgenes son cada vez más estrechos y la competencia más feroz, Aldi ha elegido jugar sus cartas con una estrategia clara: crecer primero, rentabilizar después. Habrá que esperar para ver si la jugada sale bien.


